Hoy era un día bueno, me daban de alta y volvía a la casa donde vivía. Aunque me dijeron que tengo mi propio piso pero no me quieren dejar sola, asique quieren que este por un tiempo en su casa osea la mía, hasta que recuerde la memoria. Pero lo difícil era saber si alguna vez en la vida recordaré algo. También les pregunté si había ido a la universidad, si estaba estudiando una carrera. Y me dijeron que no. Que raro, pensé. Porque no entendía como es que tenga dieciocho años y no he estado empezando a estudiar una carrera.
Al cabo de unas horas llegamos a la casa. Y había una mujer o mejor dicho una anciana que estaba esperándonos en la puerta. Porque nada mas llegar vino a abrazarme. Lo malo es que no la reconocía para nada. No tenia ni la menor idea de quien podía ser. De lo único que estaba segura era de que trabajaba en la casa. Y la verdad la casa no estaba nada mal. Era muy bonita, grande y enorme.
Me llevaron a mi cuarto y tampoco estaba mal lo único que necesitaba era acostarme en la cama y descansar. Para que estar paseando por la casa, primero me perdería porque es grande y segundo me dirían algo o vería a alguien y no me acordaría de nada. Pero me sorprendió algo, vi a un chico que no paraba de mirarme y no sabia porque. Habrá pasado algo entre nosotros? Me preguntaba a mi misma, ya que me miraba con cara de triste, preocupado..
Me acosté en la cama y al observar mi cuarto vi algo que me sorprendió.
Diego:
Llegué al apartamento y al entrar lo primero que vi son las fotos que teníamos. Salíamos juntas en la mayoría. La echaba tanto de menos. Quería que estuviera conmigo, aquí.. Pero no, ella estaba con su familia y no se acordaba de nada, lo peor, no se acordaba de mi. No sabia que estábamos juntos.. Pero lo único que se es que si de verdad me quiso ella recordará todo, porque si estoy en lo cierto es porque el destino nos ha querido unir, y volverá a unirnos. Pero se que será muy difícil todo esto, verla y no poder besarla y abrazarla, nada de nada. Me senté en la cama y empecé a recodar cada momento que viví con ella, lo primero que recordé fue cuando nos conocimos. Ella había entrado en la discoteca, conoció a Nati y nos presentó. Al verla sabia que era la chica ideal, aunque ella tardó en darse cuenta no me importó, yo me había enamorado, y lo que se es que siempre la voy a querer, es la persona que mas quiero en este mundo a parte de mis padres. Son las personas mas importantes de mi vida. Estuve recordando cada momento, cada segundo que estuve con ella y que pasamos juntos. Fueron los mejores momentos de mi vida, y lo que mas deseo es que pronto recupere la memoria pero tenia que estar mas tiempo con ella, porque sinos se puede olvidar de mi. No podía, no podía recodar esa mala experiencia, ver el coche venir y todo volverse negro, y entonces perder lo que mas quería. La persona que amaba no se acordaba de mi. Era bastante doloroso.
Familia de Lucía:
-Yo no puedo seguir mintiendo a mi hermana.
-Hijo, no la estas mintiendo solo no le dices algunas cosas.
-Pero ella tiene que saber que tiene su vida, que tiene novio y viven juntos y que mamá murió.
-Ves solo no le decimos eso.
-Dani tiene razón cariño. Yo no puedo seguir diciendo que es mi hija, la quiero como tal pero no es mi hija verdadera..
-Ya basta todos, no veis que si se entera le puede doler y se puede escapar. No se acuerda de nada y se perderá, luego no la encontraremos.
-Papá basta.. No entiendes nada.
-Dani, vuelve, no puedes decirle nada.
-Tranquilo que no lo aré, pero no le seguiré mintiendo, si me pregunta algo le contestaré con la verdad.
-Haz lo que quieras pero si pasa algo con tu hermana pagaras tu con las consecuencias.
Dani:
Me fui a mi cuarto y estuve hablando un buen rato con Carla. Ella me entendía perfecta mente y la verdad sabia como me sentía. Me dolía mentir a mi propia hermana y a la que mas quiero. Y lo peor de todo es que le haya pasado esto de perder la memoria. Esperaba que recuperase la memoria y sea la misma chica de siempre, la que le da igual todo y vive su propia vida con la persona que quiere. A saber como se siente Diego con todo, no quiero imaginarme como esta.
-Dani, yo creo que será mejor que le hagas caso a tu padre. Se como te sientes por no decirle algunas cosas a Lucía, pero si le pasa algo sufrirás mas porque sabrás que fue tu culpa. Acuerda te de como estuvo cuando murió vuestra madre, si ahora se entera de que esta muerta será peor y puede volver a lo de antes.
-Tienes razón, y lo he pensado, pero no puedo escuchar cuando le dice mamá a Irene, o mejor dicho cuando empieza a decírselo, porque ahora no sabe como tratar de hablar con nosotros. Y me duele mucho verla así, siento un vacío en mi pecho y no entiendo porqué.
-Muy pronto recuperará la memoria ya veras, y aremos una fiesta.
-Espero que sea muy pronto, como dices.
Lucía:
Iba a levantarme para coger la caja que había al lado de un mueble pero alguien había tocado la puerta y al girarme ya había entrado. Era ese chico que me miraba triste y que no se acercó a mi. Esta vez entró y cerró la puerta. Se acercó y se sentó a mi lado.
-¿Cómo te encuentras?- dijo observando me.
-Bien, rara aun, pero bien. Me alegra de tener una familia como esta. ¿Y tu quien eres? ¿Mi primo?
-Te acostumbraras, no.- rió.- Soy Sergio.
-Siento no recodar te.
-Tranquila, no recuerdas nada. Pero la verdad me es indiferente hablar así contigo.
-¿Por qué?
-Porque eramos como el perro y el gato.
-¿Y eso?- dijo sorprendida.
-Bueno, por mi culpa te hiciste falsas conclusiones.
-¿Falsas conclusiones? ¿Acaso pasó algo entre nosotros?
-Algo parecido. Pero no quiero recordar esos malos momentos para ti y para mi.
-La verdad no me suena nada lo que dices, pero espero recodar algún día.
-Seguro que recordarás y no volveremos a tener estas conversiones tranquilas.
-Ja ja, no me creo que fuéramos como el perro el gato, eres buena persona por lo que veo.
-Me alegra que piensas esto ahora.
-Y me alegro que me hagas compañía, la verdad todavía me siento rara en esta casa.
-No hay de que. Si necesitas algo sabes donde encontrarme.
-Lo tendré en cuenta. ¿Y tu que edad tienes?
-Diecinueve.
-Ah, y ¿vas a la universidad?
-No, no me ilusiona mucho.
-Que raro eres, a mi me gustaría ir.
-¿Te gustaría?
-Si, quiero tener una vida buena, pero esto de la memoria me lo complica todo.
-Si quieres entrar te puedo ayudar a estudiar.
-¿Harias eso por mi?
-Claro.- al escuchar que me anudaría le di un fuerte abrazo. La verdad es que quería lograrlo, quería entrar en la universidad.- Pero, ¿cómo es eso que ahora quieres entrar en la universidad? Antes ni ibas al instituto.
-Eso era la vieja Lucía, la vida me ha dado una nueva oportunidad. Pero reconozco que por algunas cosas me siento rara por no recordar, pero por otras siento que puedo mejorar, mejor dicho ser mejor que antes. Y ya que antes no había decidido ir a la universidad ahora podría hacerlo y mas adelante si recupero la memoria me sentiría mejor.
-Me alegra que pienses eso. Habla muy bien de la nueva Lucía.
-Si, espero que les alegre la noticia a mis padres.
-Seguro que si, es una muy buena noticia y te apoyaran en todo lo que haga falta. Son muy buena gente.
-Si, aunque todavía no pueda decirles papas.
-Eso no hay problema, ellos te entienden.
-Espero que si.
-Bueno Lucía, me tengo que ir que me están esperando, cuando quieras empezamos con los estudios.
-Vale, si yo ya te avisaré. Sergio ¿no?
-Si, adiós.
-Adiós y gracias.
Se fue y entonces me acerqué al mueble, cogí la caja y me senté en la cama. La abrí y vi cosas dentro de ella. Pero me llamaron la atención algunas de las fotos que habían dentro.
Me da mucha pena Diego, deberian decirle la verdad quiza asi recuerde algo. Me encanta, un beso.
ResponderEliminarFirmado: Sarus
Ya ami tmb me da pena, xo de repente se enterará d algunas cosas jeje. Me alegro k t guste un besito :))
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