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martes, 27 de noviembre de 2012

Cap.23 Reencontrar

Cuando me estaba preparando el zumo, noté que alguien me estaba mirando, al girarme vi a Diego en la entrada mirándome con cara de.. no sabia muy bien de que.. si de asombro, de felicidad.. ni idea. Yo solo seguí con mi trabajo, el zumo. Al terminar de preparármelo, me puse en un vaso y tomé un trago, luego me volví a girar.

-¿Por qué me miras así?- hablé al fin, no aguantaba mucho esa sensacion.
-Perdón, es que, anoche soñé contigo.- dijo al acercarse a mi, pensaba que me iba a hacer algo pero no, solo quería coger un vaso para ponerse zumo.
-¿Conmigo?- dije aun mas confundida, no sabia si decirle que yo también.
-Si, un poco raro, pero soñé el primer día que nos conocimos..- eso no podía ser, ¿yo también había soñado lo mismo entonces? tenia que preguntarle un poco mas del tema.
-En una discoteca, creo que me habías dicho.- dije al sentarme en la silla, el se quedó de pie.
-No, bueno si, pero esa misma noche te llevé a mi apartamento porque estabas muy mal.- esa era la respuesta que quería saber, por mi sueño que había tenido y por su sueño. No dije ni una palabra, me había quedado pensando en todo esto. Entonces había recordado algo de mi pasado.- ¿Pasa algo?- al final me di cuenta y dejé de pensar, solo lo miré.
-No, nada..o..- no sabia si decírselo.- Bueno si pasa.- tenia que contárselo, si empezaba a recordar era una buena noticia, para mi y para el también. Entonces se acercó y se sentó a mi lado, se me quedó mirando con miedo, por lo que le iba ha decir supongo.- Anoche también soñé..y creo que fue lo mismo que soñaste tu.- no decía ni una palabra, solo escuchaba.- Creo que estoy empezando a recordar.- dije al fin, entonces se levantó de repente y estuvo caminando de un lado a otro.- ¿Estas bien?- lo veía raro, pero no entendía el por qué.
-Si, pero esto lo que me acabas de decir es bueno Lucia.- y se acercó a mi.- Estas volviendo a recordar.- y me abrazó. Yo no me aparté pero tenia que hablar. Solo fue algo inesperado
-Solo fue un sueño, pero ojala recuerde algo mas.- y se apartó.

Pasaron los días y yo estudiando para el examen de selectividad, hoy iba a ser el día. Por fin, me estaba vistiendo para dirigirme hacia la universidad y empezar con el examen. Me puse unos vaqueros, una camiseta corta blanca con un dibujijo delante y unas converse. Me hice una coleta y me puse algo de maquillaje. Cogí mi bolso y una carpeta donde llevaba algunos papeles. Tomé un poco de leche y cogí una galleta para el camino.

-Lista!- le dije a Diego que me estaba esperando en el salón.
-Vamos.- entonces salimos y nos fuimos. Me quiso acompañar, no le vi nada de malo.

Os preguntareis si había vuelto a recordar algo. Pues no. Nada de nada. Pero como os había dicho hace tiempo, tengo fe, y se que algún día recordaré todo.
Bajé del coche y me despedí de Diego, el me dijo que cuando termine le llame para que me venga a buscar. Entonces entré y me dirigí para la sala donde iba a ser el examen.

Dentro de unas horas..

Al final lo había terminado, entregué el examen y salí de la sala. Me paré en la entrada pero durante el camino pensaba en como me había ido. No fue demasiado difícil. Gracias a Diego me salió bastante bien, y logré estudiar todo lo necesario. Fue un gran apoyo para mi durante todo eso.
Al pararme en la entrada y coger el móvil para llamarlo. Escuché que alguien había dicho mi nombre. Al girarme para ver quien era vi a una chica rubia, no muy alta y estaba acompañada de otra chica, ella tenia el pelo castaño rizado, parecía simpática, la rubia no tanto. Lo decía por la forma en que me miraba cada una. Las dos se me quedaron mirando y yo solo pude mirarlas sin entender de que me conocían.

-Cuanto tiempo Luci.- habló la rubia.- No sabia que estudiabas en esta universidad, pero me alegra. Así ya conocemos a alguien.- al terminar de hablar me sonrió, la morena no decía nada por ahora.
-No estudio aquí todavía. Estaba haciendo el examen de selectividad. Pero si todo va bien el lunes que viene empiezo las clases.- era jueves y el lunes de esta semana habían empezado las clases, pero no eran clases importantes. Solo para que la gente se acostumbrara. En realidad empezaban el lunes las verdaderas clases.
-Pues suerte entonces.- siguió hablando la rubia. Pero como no entendía nada quise preguntar.
-¿Y tu eres?- dije con mi cara confundía, entonces las dos se quedaron paralizadas sin entender lo que acababa de preguntar. Como si fuera algo del otro mundo, pero entonces pensé que a lo mejor podrían ser amigas de hacia tiempo y que no sabían nada de lo que me había pasado.
-¿No te acuerdas de tu mejor amiga?- habló otra vez la rubia.
-Andrea, creo que ya no eres su mejor amiga. Si mal no recuerdas.- esta vez había hablado la morena.- Luci, tu hermano ya me había contando lo que te pasó pero pensé que era una broma de el. Pero ya veo que no. Soy Sonia, te había llamado cuando estabas en el hospital ¿te acuerdas?- entonces me acordé de esa llamada, era la chica que mi hermano me dijo que eramos amigas des de pequeñas.
-Ahhh, si. Me acuerdo. ¿Pero tu no estabas en otro lugar?- dije al acercarme mas a ella para tener mejor conversión.
-Si, pero mis padres decidieron que estaría bien estudiar en la capital. Y aquí estoy. Y por casualidad me encontré con Andrea.- entonces la rubia se llamaba Andrea.- Justo este fin de semana me iba a buscarte para saber de ti y saludarte.- al escuchar eso sonreí.
-No creo que me hubieras encontrado. Ya no vivo con mi padre.- dije al dejar de sonreír, entonces no entendió nada.- Bueno mejor te explico, pero vamos a tomar algo. Si no tienes nada que hacer.
-Claro, vamos.- y dejamos a la rubia con la palabra en la boca. La verdad que des de que me habló no me dio mucha confianza y aun mas cuando la morena, o sea Sonia me dijo que ya no era mi mejor amiga. Entonces habrá pasado algo entre ella y yo, para que dejáramos de ser amigas. Pero eso ya lo iba a averiguar con Sonia, ella me tendría que contar todo.

Nos fuimos caminando para una cafetería cerca y nos sentamos fuera, hacia buen tiempo así que no debíamos encerrarnos dentro. Pedimos algo de beber. Pero me acordé que debía llamar a Diego, así que cogí mi móvil y le envié un sms.

Diego, ya terminé el examen, pero volveré un poco mas tarde. Es que estoy con una vieja amiga. Espero que no te importa. Un beso.


Al cabo de unos minutos me llegó uno de el diciendo me que no pasa nada, pero que no me tarde mucho.

Diego:

Cuando me llegó el mensaje de Lucia, me preocupé un poquito. A saber quien podría ser esa vieja amiga. Así que cogí el coche y me fui para la casa de ella. Tenia que hablar con su padre y su hermano.
Al llegar Luisa me abrió y me dio un abrazo, se alegro al verme. Y normal hacia ya varias semanas que no me veía, des de que Lucia vino a vivir conmigo otra vez. Eso me alegraba, que siempre me busque a mi. La segunda vez fue el destino, eso significa algo.

-Luisa, ¿esta Dani y Fabian?- ella asintió y me llevó hasta el despacho donde se encontraba Fabian, lo saludé con la mano y me senté en la silla enfrente de el. Al cabo de unos segundos aparicio Dani, el se sentó a mi lado.
-Pasa algo Diego?- preguntaron los dos. Yo solo negué con la cabeza.- Entonces?- preguntó esta vez Dani.
-Bueno es que, me llegó un mensaje de Lucia diciendo que esta con una vieja amiga, así que quería saber si alguna amiga suya a venido a buscarla aquí. Para saber de quien se trata.- dije y se me quedaron mirando.
-Pues ni idea de quien pueda ser.- habló Dani.- Puede que sea Eva, Natalia o Alba. Ellas son las únicas que viven en la capital..- siguió diciendo.
-Puede ser, pero no me dijo nombre.- seguí hablando.
-No te preocupes Diego.- dijo esta vez Fabian.- No le pasará nada, Lucia ya reaccionó, al volver a vivir contigo es mas o menos como siempre fue. La verdad que me alegra que este contigo.- entonces se puso de pie.- Nunca te había agradecido por todo lo que has echo por ella. Se que fue muy difícil para ti todo eso. El accidente, la perdida de memoria.. Pero a ti no te importó y luchaste por ella, ahora confía en ti y eso me alegra.- se fue caminando para la puerta y salió, pero antes me dio la mano. Fue un gesto bastante bueno por su parte.

Confía en mi, eso es lo que de verdad importan ahora. Pero solo faltaba una cosa, que Lucia recupere la memoria, entonces todo será como antes.

Me despedí de Dani y me fui para la casa, ya volverá cuando acabe de verse con su amiga, ahora me siento un poco mas aliviado por todo.

Lucia:

Después de ver lo que me había contestado, guardé el móvil y puse mis manos sobre la mesa, entonces sonreí a Sonia y ella también me sonrió. Esa chica era muy simpática y amable. Y lo que mas, es que era muy agradable su presencia. Se notaba que fuéramos muy buenas amigas, en su tiempo. Ahora creo que también podría llegar a ser otra vez mi amiga, una muy buena amiga.

-Y bueno Sonia.- sonreí otra vez.- Me alegra estar contigo ahora.- reímos las dos.- Cuanta me mas sobre ti, nuestra amistad...- di un sorbo al zumo que me había pedido.
-Pues.. a ver.. Es un poco difícil hablar contigo así.- dio un suspiro.- Somos amigas des de la infancia, vivíamos en la misma ciudad. Pasamos mucho tiempo juntas, reímos juntas, disfrutáramos mucho, mejor dicho, fueron los mejores momentos de mi vida, lo que pasé contigo.- escuchaba atenta a cada palabra, frase, que decía.- Cuando te fuiste y viniste a vivir aquí con tu padre, todo fue muy difícil para todos y mas para Juan. Había pasado unos días de fiestas bebiendo y fue entonces cuando se enrolló con... Andrea.- al decir eso ultimo abrí los ojos, flipando.
-¿Andrea? ¿La chica de antes?- dije un poco alterada, y seguía flipando.
-Si, esa misma.- paró un momento y siguió.- Luego cuando te volví a ver fue en el entierro de tu madre, solo habías venido unas horas con tu hermana. Y no supe nada mas de ti hasta hace unos meses, que volviste para quedarte unos días con Diego después de tu cumpleaños.
-Si, eso si que lo sabia. Y fue cuando tuve el accidente, tu me llamaste y ahora que volvimos a encontrarnos ¿no?- dije no muy feliz por todo lo que me estaba contando, habían cosas que no me esperaba. Una de ellas el beso entre la que decía que era ''mi amiga'' y Juan..
-Exacto.- dio esta vez ella un sorbo a su café.
-Pues, bueno. Creo que mejor no me digas nada mas. Tengo yo la culpa de pedir que me digan cosas de mi pasado, que a veces me arrepiento.- aparté la mirada y observé durante unos segundos a las demás personas que habían a nuestro alrededor.- Así que, ahora pensemos en nuestro presente y futuro. Es lo que de verdad importa..- sonreímos.- Puedes venirte algún día a comer o cenar cuando quieras.
-Gracias por la incitación. Yo también te invitaría, pero tengo una habitación en la universidad. No vivo en un piso como tu.- dijo un poco nerviosa.
-No pasa nada, también podríamos quedar para dar una vuelta.- entonces se relajó.- Por cierto ¿tu que vas a estudiar?- tenia que preguntárselo, a lo mejor estudiamos lo mismo, así estamos en las mismas clases si me cogieran. Pero que respuesta ''si me cogieran'' pues claro que me cogerán, tengo que haber aprobado el examen, pero hasta mañana no sabré la nota. Eso me pone un poco de los nervios.
-Yo estudio o mejor dicho estudiaré...- rió, yo al verla también.- medicina.
-¡Qué bien! Bueno quería decir me alegro por ti, pero no estaremos juntas..
-¿Por qué?- dijo algo sorprendida..
-Pues, yo estudiaré abogada. Pensaba que a lo mejor nos tocan algunas clases juntas o algo.- dije y al terminar di otro sorbo al zumo.
-Puede ser.

Y así estuvimos hablando durante varios horas, creo que cuando vuelva Diego me echará la bronca un poquito. Me he tardado bastante y le dije que solo estaría un rato. Pero no pasa nada, solo fue esta vez, y me lo pasé muy bien.

Me vino bien hablar con ella. Me ha explicado algunas que otras cosas y fue muy agradable.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Cap.22 ¿Volví a recordar?

Si, se que suena un poco raro lo que estaba pensando. Pero si había algo diferente en ese beso, era algo no muy bueno de explicar. Ni yo misma entendía lo que sentía en ese instante. Fue algo bueno o malo. No podía conseguir una respuesta confirme por mis pensamientos. Después de separarnos para poder coger aire después de un beso largo, bonito y sin comprender. Me quedé mirándolo algo bastante confundida por todo lo que acaba de pasar.

-¿Te sientes bien?- dijo al separarse un poco mas de mi.
-Si, o ¿no? No se, es que acabo de tener una sensacion bastante rara.- entonces me di la vuelta para seguir mirando a la gente que pasaba por la calle. Y me quedé pensando todavía en esa sensacion.
-¿Sentiste algo?- dijo al ponerse a mi lado y mirar a la gente igual que yo.
-Claro que sentí.- entonces se me quedó mirando. Yo solo continué con la respuesta que le tenia que dar.- Sentí que me era familiar todo esto, pero..- no pude continuar me quedé en pausa. STOP.
-¿Pero qué?- creo que tenia miedo por lo que iba a decir, pero me paré en el momento indicado.
-Pero nada, no quería decir eso. Pasemos de tema ¿si? No quiero hablar de esto. Quiero que vayamos poco a poco. A lo mejor logro recordar algo.- me di la vuelta y entré en la casa. Después de un rato el hizo lo mismo. No pude hablar ni decir una palabra, estaba mal por todo esto, pero tenia que empezar de nuevo y lo primero que iba a hacer es estudiar para entrar en la universidad. Tenia que tener un futuro prometedor aun que me duela todo esto.-Diego! ¿Podemos ir mañana para comprar los libros necesarios para poder entrar en la universidad? Ya no aguanto seguir sin poder hacer nada por culpa de mi memoria, el mundo no se ha acabado aun tengo que seguir adelante.- dije al sentarme en el sofá. El se quedó enfrente mía mirándome con cara de sorprendido.- ¿Pasa algo?- pregunté algo confundida.
-No nada, es que escuchar que digas todo esto me da la sensacion que no eres para nada la misma de antes. Pero me alegra que quieras seguir estudiando. Así que mi respuesta a la primera pregunta es si.- dijo sonriendo, yo también hice lo mismo.

Pasaron los días y como había decidido habíamos ido a comprar los libros necesarios. El me estuvo ayudando con todo y ya había empezado a estudiar. Algunas cosas eran algo complicadas porque las tenia que saber de antes, pero con la memoria pues las he tenido que volver a estudiar. Luego que iba a ser Sergio quien me iba a ayudar con todo esto pero como me fui de la casa para no seguir aguantando sus mentiras pues solo me quedaba Diego pero por una razón me gustaba estar con el. Me divertía mucho, me ayudaba en todo, incluso no habla mas de mi pasado o nuestro pasado. Me trata como una persona normal sin pensar que he perdido la memoria, eso me hace feliz. Porque creo que le es muy doloroso pero lo intenta por mi y eso habla muy bien de el. Aun que des de la ultima vez que me besó y pasó todo eso de la sensacion que tenia, etc.. No volvió a hacerlo, sabia que todavía me sentía algo incomoda. Pero reconozco que en algunas ocasiones tenia unas ganas inmensas de besarle, no se por qué. Como dije una sensacion rara.

Dentro de unas pocas semanas iba a hacer el examen para poder entrar en la universidad, eso me alegraba muchisimo. El tiempo pasaba muy rápido porque estaba alrededor de libros y mas libros.. Con mi familia pues nada, no he hablado con ellos y mejor, no tenia ganas de seguir escuchando cosas que a lo mejor son mentira. Ahora quería ir a dar una vuelta por el barrio de donde vivía, ya lo conocía porque con Diego hemos estado dando vueltas y me deja ir solo por las calles cercanas al apartamento, algo es algo.

Me puse unos pitillos con una sudadera y unas deportivas. Me dejé el pelo suelto, me hice la raya y cogí las llaves. Algo normal, sencillo y cómodo. Cerré la puerta y apreté el botón para que venga el ascensor. Diego había ido a visitar a sus padres así que no había nadie en casa. Llegó el ascensor y en tan solo unos veinte segundos ya estaba abajo. Me metí las manos en el bolsillo que tenia la sudadera y comencé a caminar y observar a la gente que pasaba por mi lado.
Pasaba por una plaza que me gustaba ir, habían niños jugando y era muy alegre. Siempre que iba allí me sentaba en un banco y comenzaba a mirar a los niños corriendo. Incluso aveces jugaba con alguno de ellos, me hice amiga suya y la verdad son muy simpáticos y las madres ni te cuento. Me habían invitado una vez a ir a comer un día a su casa pero tenia que rechazar por mis estudios y tal, pero les había prometido que cuando acabe todo esto entonces aceptarían la incitación.
Y bueno me senté en mi banco favorito y comencé a mirar.. Después de un rato alguien me tapó los ojos con las manos y me quedé pensando en quien podría ser esa persona que hacia eso. Hasta que después sentí como se sentó a mi lado y luego quitó las manos. Yo al girarme a mi derecha para ver de quien se trataba.

-Que susto me has dado.- dije algo confusa por verlo a mi lado.- ¿Qué haces aquí? Pensaba que te habías ido.- dije después de ponerme a mirar a lo niños.
-Quería disculparme por como te hablé el otro día. Así que lo siento.- dijo sonriendo.
-Estas disculpado.- sonreí yo también, nos quedamos un rato en silencio y después de un momento vino un niño que me trajo una flor pequeña que había sacado de una planta de la plaza. Yo sonreí.- Gracias peque.- y le di un besito en la mejilla. El niño sonreía y después se fue. Juan empezó a reírse a cargadas.- ¿Por qué te ríes así?
-Me acordé de unas cosas..- seguía riendo.
-¿Y cómo te va la uni?- quise cambiar de tema.
-Pues..por ahora va y ¿tu que?- dijo al parar de reír al fin, entonces se me quedó mirando.
-Estoy estudiando para entrar.. por lo demás bien.- entonces me quedé mirando a la flor que me había traído el niño. Me sentía algo incomoda..
-Me alegro por ti.. entonces pronto te tendré que ver todos los días..- y me giré para mirarlo, nos quedamos mirando a los ojos, pero aparté la mirada.
-¿Eso es malo?
-No, para nada. Me alegra que podré verte todos los días.- dijo sonriendo.
-Ahh, y ¿tu que estudias?- entonces me quedé mirando otra vez a los niños y jugando con la flor.
-Pues..ingeniería.- iba a responder pero me sonó el móvil.
-¿Si?
-Lucia, ¿dónde estas?- era Diego, se habrá preocupado, no le había avisado de que iba a salir.
-En la plaza, es que se me olvidó ponerte una nota, lo siento.
-Tranquila, ya estoy en casa, quería que lo supieras.
-Vale, pues ahora voy para allá.- entonces me levanté del banco, pero me cogió Juan del brazo.- Adiós, ya nos veremos.- le dije y me fui para el apartamento.
-Adiós.
-No!- dije antes de que colgara.- No te lo decía a ti, es que estaba con un amigo y me estaba despidiendo.- ríe.
-Ah! Pensaba que..- pero no siguió la frase.- Bueno pues ahora nos vemos entonces.- y colgó.

Ya llegué al apartamento. Me dirigí para la cocina porque se encontraba allí. Estaba de espaldas mía así que no me había visto y ni se había enterado de que había llegado. Quise darle un susto así que con cuidado me acerqué a el y le empecé a hacer cosquillas. El empezó a reír como loco.

-Ahora veras.- y me cogió y empezó a hacerme a mi también. No paraba de reír ni el tampoco. Nos encontrábamos en el suelo de la cocina, el encima mía, y haciéndonos cosquillas. Riendo sin parar. Vamos, que parecíamos unos locos..
-Ya vale.. aprendí la lección.- dije sin parar de reír. Entonces paró, se levantó y me cogió de la mano para ayudarme a levantar.
-Me alegra saberlo.- sonrió.
-Tontito.- dije al darle un pequeño y suave golpe en su abdomen.- Voy a cambiarme.- y me fui para la habitación. Me puse unos pantalones cortos y una camiseta que llevaba por casa, aquí dentro hacia una calor. Me lavé las manos y me hice una coleta. Luego volví a la cocina, me senté en la silla y me quedé mirándolo.- ¿Qué cocinas?- pregunté.
-Muchas cosas.- y siguió cocinando sin contestarme bien. Pero no me importaba, yo seguía mirándolo. La verdad que las pocas semanas que estaba aquí, le había cogido mucho cariño y conocido mejor.

Después de pensar en todas esas tonterías que no se porque las pensaba, vi que se me había quedado mirando. Entonces dejé de mirarlo y me levanté para ir al salón a enchufar la television un rato. No sabría que decirle si me pregunta ¿por qué me mirabas así? o ¿pasa algo?.. cosas así. La verdad que no tenia una respuesta para ninguna pregunta.
Durante un rato miraba la tele, estaban dando un programa y me enganché así que no me había dado cuenta que había pasado un buen rato, porque Diego me había llamado para decirme que ya estaba la cena. Cuando llegué a la cocina olia muy bien, la verdad que se había currado la cena, como cada día. Siempre era el cocinero de la casa, pero por suerte se le daba bien y no me quejaba.
Me senté en la silla al lado de el, cenamos tranquilos sin hablar casi y si abríamos la boca era para comer... Así que nada interesante, al terminar le ayudé a limpiar y recoger la mesas y después me fui para la habitación y repasar un rato. Después me iría a dormir.
Abrí el libro y comencé a leer una de las paginas unas cuantas veces para poder entenderlo y así estudiarlo. Pasó dos horas de eso, lo sé porque aparicio Diego y se sentó al lado mi en la cama.

-¿Pasa algo?- pregunté porque pensaba que se había ido a dormir, ya eran las once de la noche.
-Nada, quería ver como te iba..- dijo al mirar el libro, yo sonreí.
-Ah, bien, es fácil esto..- refiriéndome al libro que tenia en manos. Me levanté de la cama para poder sentarme a su lado y entonces el cogió el libro y empezó a ojearlo.
-Si que es fácil.- y me lo entregó.- ¿Necesitas ayuda? Es porque quería irme a la cama ya.
-No tranquilo, yo también me voy a dormir, por hoy terminé.- entonces me dio un beso en la frente y se fue.

De repente me vinieron unas imagenes...

Me desperté en un sitio no conocido para mi, era una cuarto grande, y me dolía mucha la cabeza, no podía ni moverme, me encontraba fatal.

-¿Dónde estoy?- dije , pensando que no había nadie conmigo, pero me equivoqué.
-Ya te despertaste dormilona.
-¿Y tu eres?- era Diego!!!
-Veo que no te acuerdas de nada..
-No, de nada, si me pudieras refrescar la memoria, por favor.
-Será un placer, bonita. Soy Diego, nos presentó Nati, anoche.- ¿Nati? será alguna amiga.
-Emm... a ya... ya me acuerdo, ¿pero que hago aquí?
-Pues bebiste mucho, vamos que te emborrachaste y te llevé en mi casa, porque decías que no sabias donde vivías, y no me podías dar tu dirección.
-¿Yo te dije eso?
-Si, con esas mismas palabras, bueno exactamente no esas mismas, solo algo parecido.
-Que gracioso eres, ¿no?
-Bastante. Y bueno ¿ahora te acuerdas de la dirección?
-Si, pero ya me voy yo sola, no hace falta que me lleves, ya hiciste bastante por mi.
-No creo que sea buena idea, que te vayas sola digo, te encuentras muy débil aun.
-No tanto, tranquilo.
-Como quieras.

Me desperté de golpe. Todo eso era un sueño. Un sueño donde estaba con Diego. Dios mio, había recordado algo de mi pasado, eso era ¿bueno? o ¿malo? Pero eso de que me había emborrachado, es  raro. Y lo mas raro no era eso si no que el recuerdo que me vino era cuando conocí a Diego.. Pero ¿por qué tenia que venirme todo esto ahora? Muchas preguntas están rondando por mi cabeza, y la mas importante.. ¿ya volví a recordar? Tenia que saber si lo que soñé pasó de verdad, a no ser de que era algo que mi cabeza ha inventado.
Miré el reloj y ya era de día.. Me levanté y me arreglé, al terminar me fui para la cocina a prepararme un zumo. Tenia una sed impresionante y tenia que hablar con Diego.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Cap.21 Algo importante

Seguía sin comprender que es lo que había pasado en estos momentos. Ese beso, esa sensacion rara que sentía. Cuando nos quedamos mirándonos a los ojos. Nada de nada. Me sentía una inútil con no poder recordar nada de mi vida. Odiaba eso, no poder recordar mis amigos, que seguro que se sentirán peor que yo, y sin saber como tratar conmigo.

-¿Por qué estas triste? Y ¿por qué me besaste?- pregunté al fin de obtener unas cuantas respuestas de ese chico.
-Porque te echaba tanto de menos, aun que nos vimos hace unas semanas.
-No se de que me estas hablando.- dije sin entender nada de lo que me estaba diciendo.
-Lucía, ya se que estas con alguien, pero por favor no me trates así. Entre nosotros hubo amor de verdad y tu lo sabes.
-Lo siento, no entiendo nada..
-¿No entiendes nada de que?
-¿No te han dicho lo que me pasó?
-No, no se nada.
-Bueno.. pero antes dime quien eres.
-¿Cómo que quien soy? ¿No te acuerdas de mi?- puse cara de negación y se dio cuenta.- ¿Qué pasó?
-Tuve un accidente, y perdí la memoria..- al decir eso se me quedó mirando con cara de.. no sabría como explicarlo, fue muy difícil para mi, imagina te a el, quien quiera que sea.- ¿Estas bien?
-Si, si tranquila.. Pues yo soy.. es un poco difícil empezar como si no nos conocemos de nada.
-Te entiendo, para mi también es muy difícil todo esto. No recordar nada, ni mi propia familia, bueno aun que ya me dan igual. Lo mas importante ahora soy yo, mis amigos y Diego. El también esta sufriendo mucho con todo esto y la verdad no quiero hacerle daño.
-Si, Diego.. Bueno pues yo soy Juan, no se si te han hablado de mi, seguro que no..- no le dejé terminar.
-¿Eres tu? Como pude ser tan tonta, has cambiado bastante.
-¿Qué?- dijo algo confundido, bueno mas de lo que estaba.
-Perdón, vi unas fotos y en una salimos juntos. Pero no te pareces.
-Ahh, pues si es la foto que me estoy imaginando si, he cambiado bastante. Pero no sabia que aun guardabas esas fotos.
-Pues me he sorprendido, porque guardo fotos de todos mis amigos, novios, familiares... pero de mi madre ninguna foto. Hace tan solo unas horas que me enteré que murió.. Me siento mal por todo. No sabes lo difícil que es todo esto.
-Te entiendo, bueno ... ¿a quien engaño? trato de entenderte y la verdad no se como puede ser así perder todos tus recuerdos.
-Un asco, lo único que te puedo decir..
-Bueno, ¿te apetece ir a tomar algo y conversamos?
-Creo que me parece bien, ¿pero y la maleta?
-Vamos, yo la llevo.- nos fuimos para un bar que estaba cerca de la plaza donde nos encontramos, nos sentamos en una mesa cerca de la ventana. Dejó la maleta al lado nuestra y pedimos algo para tomar.- ¿Y cómo pasó lo del accidente?
-La verdad que no se muy bien lo que pasó, me desperté en una habitación del hospital sin saber que hacer. Me dijeron que era cuando volvía de un pueblo donde vivía antes.- se quedó paralizado al escuchar eso.- ¿Te pasa algo? ¿Estás bien?
-Eh? Si, tranquila es.. es que..- no pudo terminar.
-¿Qué pasó?
-Creo que ya se cuando fue..
-¿El qué? ¿El accidente?
-Si. Después de cumplir los dieciocho viniste a pasar unos días al pueblo. Y nos encontramos.
-Ah.
-Pero dejemos eso ahora, dime ¿cómo te fue cuando volviste a tu casa después del hospital?
-Fue algo bastante raro, yo me sentía o me daba asco, no se por qué. Un día salí para dar un paseo porque encerrada no me gustaba para nada y me encontré con unas personas que me contaron algunas verdad y eso. Me perdí y me encontró Diego, luego me enteré de muchas cosas mas, y cuando volví a la casa me pelee con mi padre y fue cuando cogí mis cosas y salí de allí.
-Y cuando te encontré.
-Si.
-¿Y por qué te peleaste con tu padre?
-Me mintió, me ocultó cosas que tenia que saber des de un principio, no entiendo porque me hicieron esto. Me engañaron y nos les perdonaré eso.
-¿Quieres volver al pueblo?
-No, si cuando cumplí los dieciocho no me quedé allí seria por algo. Y también porque tengo planes aquí en la capital. Aun que te parezca raro.
-Para perder la memoria sigues siendo la misma de siempre.
-¿De verdad?
-Claro. La verdad que echaba de menos hablar contigo.
-¿Acaso no habíamos hablado cuando nos encontramos?
-Es algo difícil de contar. Pasaron muchas cosas entre nosotros.
-Ah si, me enteré que mis padres nos separaron o algo así me dijeron.
-Si, y cuando te quise recuperar ya era demasiado tarde. Espero que ahora sea diferente.
-No lo creo.- se me quedó mirando con cara triste, pero no podía hacer nada. Era la verdad.- Aun que no recuerde nada, yo sigo estando con Diego, vivíamos juntos y estábamos muy felices.
-Pero ¿ y si nunca recuperas la memoria?
-Tengo fe, puede que no sea pronto, pero recuperaré la memoria algún día, y será el mejor día de todos. Pero para entonces aré unos cambios en mi vida pasada.
-¿Y cuales cambios?
-Pues estudiar. Dejé mis estudios cuando murió mi madre, y quiero recuperar mi tiempo perdido.
-Me alegro por ti. ¿Sabes por que vine?
-¿Por qué?
-Hace varios meses me dieron una beca para estudiar en una universidad aquí, en la capital. Pero la ultima vez que hablamos fue bastante doloroso no quise aceptar. Y hace dos meses   empecé a salir con una chica, la verdad que fue la primera que pudo lograr sacarte de mi mente durante al menos un tiempo. Y acepté la beca, pero luego te volví a ver y todo se acabó. La dejé y lo de la universidad no podía rechazar ya, era demasiado tarde, así que vine para empezar mis estudios, pero ahora que te volví a ver y con lo que te pasó. Me siento un imbécil por dejarte, por dejar de intentar estar contigo.
-Yo creo que deberías seguir con el plan de volver a olvidarte de mi. Por ahora no estoy con nadie y si estoy será con Diego.
-¿Por qué siempre tienes que fastidiarlo todo?- se levantó y me dejó sola en ese bar. ¿Se había enfadado? Solo por decir la verdad. Ahora solo tenia una opción. Me fui del bar con la maleta en mano y seguí caminando, solo había una persona que me podía ayudar.

Dani:

Fui a ver como estaba Lucía y si necesitaba algo o si quería ir a dar una vuelta, porque seguro que se estaría aburriendo estando tanto tiempo encerrada en la casa. Toqué la puerta pero nada, pregunté si estaba pero ni una respuesta, abrí y me fui al baño para ver si estaba pero seguía sin nada. Así que bajé abajo y pregunté si la habían visto, entonces me dijeron que no. Llamé a mi padre a ver si sabia algo pero no sabia nada. ¿Se había vuelto a ir de la casa? Volví al cuarto y vi que faltaban cosas, no podía ser, otra vez se escapó.

Me preocupé bastante, salí con demasiada prisa y fui de un sitio a otro para ver si la veía pero nada. Al acabar de ir de un lugar a otro fui para el apartamento de Diego. Le pregunté si sabia algo pero me dijo que des de ayer no la habia visto ni hablado con ella. Entonces salimos los dos y fuimos otra vez a buscar. Pero seguíamos sin tener suerte, ni pistas..

No se acuerda de nada, se puede volver a perder y lo peor de todo le puede pasar algo malo, eso si que no me lo personaría en mi vida si le vuelve a pasar algo malo. Es mi hermana pequeña y la verdad que sufrió mucho y no quiero que siga así, quiero que su vida cambie, que este feliz, tenga buena relación con Diego si decide volver con el. O cualquier otra decisión que tome estaré apoyando la en todo lo que haga falta, pero ella pensara que soy igual que papá y no se como demostrarle lo contrario. Que yo fui como un padre para ella, que pasamos tiempos muy bonitos, que podía confiar en mi..
Al cabo de varias horas decidí volver a la casa por si había vuelto.

Lucía:

Al llegar al sitio donde tenia pensado ir no había nadie. Así que quise sentarme en el suelo apoyando mi espalda contra la pared. La maleta al lado y esperando a que aparezca. Estuve bastante tiempo esperando pero no aparecía nada. Pero me quedé. Después de un tiempo noté que estaba en una cama tumbada. Al abrir los ojos, observé la habitación, grande, cama matrimonial, estaba bastante bonito, pero no sabia donde me encontraba. Me levanté y salí de la habitación. Luego me dirigí para no se donde. Al llegar al supuesto salón vi que estaba en el sofá tumbado. Se había dormido. Lo que no recuerdo es que cuando me había traído aquí. ¿Me habré dormido? Me acerqué a el y me quedé mirandolo. Me daba una pena horrible verlo así. Se notaba que me quería y no poder recordarlo le estará doliendo mucho. Y yo no quiero que por mi culpa la gente sufra así, me sentía mal algunas veces por todo esto. Pero ya no podía hacer nada, solo tenia que esperar a que llegue el día donde puedo recordar todo, toda mi vida, todos..

Me senté al lado suyo y seguí observando lo, la verdad que tenia buen gusto. No solo con el sino también con los demás. Era un chico bastante atractivo, guapo, simpático, y lo mas importante ¡me quería! Después de un rato se despertó y se me quedó mirando, yo solo me digne a sonreí. Después el sonrió y así estábamos todo el rato, hasta que me digné a hablar y destruir este silencio.

-¿Cuando me trajiste aquí?- pregunté al averiguar a ver que me decía. Porque seguía intrigada un poquito.
-Llegué después de una dura vuelta por la ciudad buscándote con tu hermano.- dijo y yo me quedé sin palabra que decir.- Y te vi dormida, así que te llevé a la cama, te sentirías incomoda. ¿Te acabas de despertar?
-Hace un buen rato.
-¿Y me estabas vigilando?
-¿Por qué dices eso?
-Porque me estabas mirando.
-Es que me senté aquí a pensar.- también era esto, pero también lo quería mirar.
-¿Y que pensabas?
-En que me quiero quedar aquí contigo. Y quiero que me ayudes con todo.- dije después de no pensar ni lo que estaba diciendo.
-Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea, pero antes dime ¿por qué te fuiste de tu casa?
-Por muchas cosas. Ya no aguantaba mas mentiras.- dije después de levantarme y salir a la terraza, quería un poco de aire fresco. Entonces el vino detrás de mi y me cogió de la cintura, me giré y me besó. Pero había algo. Diferente.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Cap.20 Empezando de nuevo

Cuando lo vi y fui hacia él, lo abracé con toda la fuerza.

-¿Estás bien Lucía?
-Por favor no me abandones.- ni yo sabia porque había dicho eso y reaccionando de tal manera. ¿Era por qué me enteré de algo que no sabia si era verdad? o ¿Por qué de verdad sentía algo cuando estaba a su lado? Ni idea.
-Eso nunca, ven vamos te llevo a tu casa, estarán preocupados.
-No, lleva me al famoso apartamento, quiero ir allí.
-No creo que sea buena idea.- al decirme eso me despegué de el.
-Basta! Ya estoy arta de que me digáis siempre lo mismo, no soy una niña, ni estoy enferma, solo perdí la memoria, no es nada del otro mundo. Quiero ir y punto.
-Como quieras.

Estuvimos andando durante unos diez minutos, durante el camino ninguno habló, estuve todo el rato pensando en cosas que me preguntaba a mi misma y todo lo que había pasado des de que me desperté en la cama del hospital sin recordar nada.

-Ya llegamos.- nos encontrábamos cerca del centro comercial y en frente de un edificio bastante nuevo y bonito. Llamamos al ascensor, y nos subió. Después sacó las llaves y abrió la puerta. Yo entré y me quedé mirando por mi al rededor.- ¿Estás bien?
-Si, tranquilo.- estuve andando por toda la casa, de un lado a otro y observando todo. También miré algunas fotos que habían por ahí, salíamos en algunas los dos solos besando nos o abrazándonos. La verdad se me veía bastante feliz con el. En otras salíamos toda la familia, o con amigos, que también tenia algunas fotos parecidas en la caja que había encontrado en mi cuarto.- Nos queríamos mucho ¿verdad?- dije al final de mirar todas las fotos.
-Si, demasiado.
-¿Tu te llamabas Diego?
-Si.
-¿Y des de cuando vivimos juntos?
-Des de varios meses, creo que ya habíamos cumplido un año o algo así.
-Pero el edificio se ve que lo han echo hace poco.
-Ya, es que antes de mudarnos vivíamos en mi apartamento.
-Ah.. ¿mi madre murió?- al escuchar eso se me quedó mirando con una cara que no sabia como describir, entonces me di cuenta de que era verdad lo que me había dicho ese tal Álvaro.
-¿Quién te dijo eso?
-Eso no importa ahora, solo no entiendo porque no me lo dijisteis al principio de todo, solo empezasteis a mentirme y ocultarme cosas.
-Yo nunca te he mentido ni te he ocultado nada, sino que no me dejaron decirte algunas cosas todavía, por tu bien.
-¿Por mi bien?- dije enfadada.- Pero  saber que me mentisteis será peor..
-Lucía,- dijo al cogerme y llevarme al sofá, nos sentamos y me agarró la mano.- te quiero y si necesitas saber algo por mas que me duela te diré la verdad, no pienso ni mentirte ni ocultarte cosas. Ahora estamos solos, ni tu hermano ni tu padre podrán enterarse..
-¿Me prometes que no me dirás mentiras?
-Te lo prometo.
-Pues empieza contándome todo del principio.
-¿Qué principio.?- dijo sin entender muy bien.
-Des de que nos conocimos. Acuerda te, sin mentiras.
-Bueno, nos conocimos en una discoteca, yo me enamoré de ti des del primer día, pero tu solo me veía como un amigo. Por ti dejé todo lo malo. Me refiero a beber alcohol, fumar.. Mas adelante tuviste una pelea con tu padre y te fuiste de casa, viniste a mi apartamento a quedarte por unos días, entonces fue cuando te empezaste a enamorar de mi. Y cuando te diste cuenta quisiste que nos mudáramos a un piso mas grande. Y entonces nos mudamos aquí, estuvimos muy bien, y la verdad que nos queríamos bastante, aun que hubo una vez que te querías ir, pero como eras menor de edad no pudiste. Luego cumpliste los dieciocho años y quisiste que nos vayamos al pueblo donde vivías antes por unos días. Te encontraste a viejos amigos y eso, llegó el día en que volvamos a la capital y fue cuando tuvimos el accidente durante el camino de vuelta.- no sabia que decir.
-¿Todo eso pasó des de que nos conocimos?
-Si, un breve resumen.
-Cuenta sobre mi madre, por favor.
-Nunca la conocí, pero por lo que me dijiste la querías mucho aun que te separó de un tal Juan.
-¿Juan?
-Si, uno de tus ex.
-Ah, y ¿por qué me separó de el?
-Porque te habían secuestrado antes y estuviste en coma, y fue cuando decidieron tus padres de que vinieras a vivir aquí.
-Si, me contaron algo de eso.
-Me imagino que tu hermano.
-No, nadie familiar. ¿Y como reaccioné con lo de mi madre?
-Mal, estuviste días en el hospital incluso tu padre te mandó en una clínica de desintoxicación.
-¿Qué me pasó?
-Te drogaste.- dios mio, no puedo creer que me hayan pasado tantas cosas.. Mi vida era completa mente una mierda.
-No me puedo creer todo esto, es algo..- no encontraba una palabra para explicarlo- impresionante. No me he imaginado algo así.
-Y te pasaron muchas mas cosas, pero será mejor no hablar de ellas ni tampoco sabré muy bien contártelas, entonces todavía no te conocía.
-Creo que por ahora es suficiente, gracias.- dije sonriendo.- ¿Y cuando te conocí?
-Días después de la muerte de tu madre, fue cuando empezaste con las fiestas, y drogas.. Incluso dejaste de ir a clases.
-Entonces fue así que dejé de ir a clases. ¿Pues sabes? Sergio me ayudará a estudiar, pienso presentarme al examen de selectividad.
-¿Sergio?
-Si, el chico que vive en la casa. Pero bueno, Diego, de verdad muchas gracias, necesitaba saber cosas de mi vida, por lo mas dolorosas que fueran, incluso no me lo puedo creer todavía, pero es pasado, así que estoy empezando de nuevo y espero tener mejor vida. Pero si me ha dolido que mi propia familia me halla ocultado todo esto.
-Te dije que no te mentiría. ¿Y por qué ese tal Sergio te ayudará?
-Y te doy las gracias. Pues se ofreció y la verdad le agradezco. ¿Me puedes llevar ya a casa?
-¿No te quieres quedar esta noche aquí?
-No creo que sea buena idea, a lo mejor mas adelante. Pero si me hizo bien venir aquí.
-Vamos entonces.

Me llevó a casa, se despidió de mi. Al entrar todos fueron a abrazarme.

-¿Dónde estabas Lucía?- decía mi padre.
-Dios mio, que susto nos diste fea.- decía mi hermano que estaba al lado mio.
-Estoy bien.
-¿Bien? No vuelvas a salir así sin avisar.- dijo otra vez mi padre, que se notaba preocupado, nervioso, enfadado, como los demás..
-Lo siento, es que necesitaba salir un rato y no me pasó nada.
-Ven, vamos al salón.- nos fuimos y nos sentamos, la verdad me alegro que lo hayan echo ahora halaría seriamente con ellos.- ¿Dónde estabas?
-En la calle. Me encontré con algunas personas que me conocían y la verdad me alegro de haberlas encontrado y hablar con ellas.
-¿Qué personas? ¿Hablar de que?- preguntó mi padre y los demás solo miraban con cara de querer saber que pasaba.
-Unos viejos amigos mios que no recordaba, pero eso no es lo importante. Si no que ellos no me mintieron ni me ocultaron cosas, como otros..- entonces se me quedaron mirando sorprendidos y sin palabras.- ¿La verdad duele no?
-¿Qué te dijeron?
-Pues la verdad, nada de mentiras.
-¿Qué te hemos ocultado a ver?- volvió a decir mi padre.
-Pues que mi madre murió, estuve en coma, internada en una clínica, ¿qué más?...pues que me drogaba, tenia miles de novios por ahi, algo que sigo sin entender...
-No te quisimos decir nada todavía para no herirte mas.- dijo mi madre, no espera no era mi madre de verdad.
-¿Y ocultándomelo pensabais que seria mejor? Pues os equívocais, ya no puedo confiar en vosotros, solo estuvisteis usándome por no recordar nada y manejarme a vuestro antojo. Ahora no se si de verdad sois mi familia.
-No digas eso, lo hicimos por tu bien.
-Eso mismo me dijeron, pero os diré lo mismo que se lo dije a él. No soy una niña ni estoy enferma, solo perdí la memoria y eso no significa que tenéis que mentirme y ocultarme cosas importantes, que de verdad tenia que saber des de un principio. Pero lo bueno es que esto de perder la memoria me ha venido bien para conoceros mejor y saber que harías cualquier cosa pero por vuestro bien no por el mio. Y por otra cosa que agradezco el accidente es que ya se en que personas confiar, y vosotros no entráis en esa lista.- dije al levantarme y dirigirme para mi cuarto.
-No digas eso hija, por favor.
-Creo que ya no soy su hija, señor. Mañana me iré de esta casa, no quiero molestaros mas por mi ''enfermedad''- y me fui para la habitación. No quise escuchar mas sus mentiras. Y seguro que os habéis impresionando por mi decisión, pues yo también me impresioné por lo que dije. Pero creo que hice bien. ¿Y dónde podría ir? Eso solo lo sabré mañana, esta noche me limitaré a recoger mis pocas cosas que tenia, descansar y pensar donde vivir el resto de mi vida.

Ya había amanecido, miré la hora y eran casi las nueve de la mañana. Recogí mi bolso y salí de la casa. Me fui por la calle y empecé a caminar como ayer. Estuve andando y andando y la verdad que no había decidido donde ir todavía. Encontré una plaza y me senté en un banco para pensar que hacer, alguien me tapó los ojos. Al girarme para ver quien era, vi a un chico alto, flaco, moreno, guapo por lo que había visto y me miraba de arriba a abajo. Me había asustado un poco porque no tenia ni la menor idea de quien podría ser. No me acordaba de el, o mejor dicho para ser franca, no me acuerdo de nada, ni lo había visto jamas. O a lo mejor podía ser algún amigo mio del pasado. ¿Quién  sabe?

Yo también me quedé mirándolo de arriba a abajo para poder observarlo mejor. Iba a abrir la boca para preguntarle quien era, pero no me dejó porque me dio un beso. Y la verdad intenté rechazarlo pero mi cuarto decía lo contrario, seguí el beso hasta que nos separamos para poder coger aire. Era un beso tranquilo, suave, bonito, y lo mas raro era que sentía como si antes me habían dado besos iguales. Una sensacion rara pensareis pero de verdad que sentía que lo conocía de algo, aun que no me venia nada en mente.. Luego nos quedamos mirándonos a los ojos, unos ojos bastante bonitos y llenos de tristeza, dolor.. algo que me sorprendió bastante.