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sábado, 24 de noviembre de 2012

Cap.22 ¿Volví a recordar?

Si, se que suena un poco raro lo que estaba pensando. Pero si había algo diferente en ese beso, era algo no muy bueno de explicar. Ni yo misma entendía lo que sentía en ese instante. Fue algo bueno o malo. No podía conseguir una respuesta confirme por mis pensamientos. Después de separarnos para poder coger aire después de un beso largo, bonito y sin comprender. Me quedé mirándolo algo bastante confundida por todo lo que acaba de pasar.

-¿Te sientes bien?- dijo al separarse un poco mas de mi.
-Si, o ¿no? No se, es que acabo de tener una sensacion bastante rara.- entonces me di la vuelta para seguir mirando a la gente que pasaba por la calle. Y me quedé pensando todavía en esa sensacion.
-¿Sentiste algo?- dijo al ponerse a mi lado y mirar a la gente igual que yo.
-Claro que sentí.- entonces se me quedó mirando. Yo solo continué con la respuesta que le tenia que dar.- Sentí que me era familiar todo esto, pero..- no pude continuar me quedé en pausa. STOP.
-¿Pero qué?- creo que tenia miedo por lo que iba a decir, pero me paré en el momento indicado.
-Pero nada, no quería decir eso. Pasemos de tema ¿si? No quiero hablar de esto. Quiero que vayamos poco a poco. A lo mejor logro recordar algo.- me di la vuelta y entré en la casa. Después de un rato el hizo lo mismo. No pude hablar ni decir una palabra, estaba mal por todo esto, pero tenia que empezar de nuevo y lo primero que iba a hacer es estudiar para entrar en la universidad. Tenia que tener un futuro prometedor aun que me duela todo esto.-Diego! ¿Podemos ir mañana para comprar los libros necesarios para poder entrar en la universidad? Ya no aguanto seguir sin poder hacer nada por culpa de mi memoria, el mundo no se ha acabado aun tengo que seguir adelante.- dije al sentarme en el sofá. El se quedó enfrente mía mirándome con cara de sorprendido.- ¿Pasa algo?- pregunté algo confundida.
-No nada, es que escuchar que digas todo esto me da la sensacion que no eres para nada la misma de antes. Pero me alegra que quieras seguir estudiando. Así que mi respuesta a la primera pregunta es si.- dijo sonriendo, yo también hice lo mismo.

Pasaron los días y como había decidido habíamos ido a comprar los libros necesarios. El me estuvo ayudando con todo y ya había empezado a estudiar. Algunas cosas eran algo complicadas porque las tenia que saber de antes, pero con la memoria pues las he tenido que volver a estudiar. Luego que iba a ser Sergio quien me iba a ayudar con todo esto pero como me fui de la casa para no seguir aguantando sus mentiras pues solo me quedaba Diego pero por una razón me gustaba estar con el. Me divertía mucho, me ayudaba en todo, incluso no habla mas de mi pasado o nuestro pasado. Me trata como una persona normal sin pensar que he perdido la memoria, eso me hace feliz. Porque creo que le es muy doloroso pero lo intenta por mi y eso habla muy bien de el. Aun que des de la ultima vez que me besó y pasó todo eso de la sensacion que tenia, etc.. No volvió a hacerlo, sabia que todavía me sentía algo incomoda. Pero reconozco que en algunas ocasiones tenia unas ganas inmensas de besarle, no se por qué. Como dije una sensacion rara.

Dentro de unas pocas semanas iba a hacer el examen para poder entrar en la universidad, eso me alegraba muchisimo. El tiempo pasaba muy rápido porque estaba alrededor de libros y mas libros.. Con mi familia pues nada, no he hablado con ellos y mejor, no tenia ganas de seguir escuchando cosas que a lo mejor son mentira. Ahora quería ir a dar una vuelta por el barrio de donde vivía, ya lo conocía porque con Diego hemos estado dando vueltas y me deja ir solo por las calles cercanas al apartamento, algo es algo.

Me puse unos pitillos con una sudadera y unas deportivas. Me dejé el pelo suelto, me hice la raya y cogí las llaves. Algo normal, sencillo y cómodo. Cerré la puerta y apreté el botón para que venga el ascensor. Diego había ido a visitar a sus padres así que no había nadie en casa. Llegó el ascensor y en tan solo unos veinte segundos ya estaba abajo. Me metí las manos en el bolsillo que tenia la sudadera y comencé a caminar y observar a la gente que pasaba por mi lado.
Pasaba por una plaza que me gustaba ir, habían niños jugando y era muy alegre. Siempre que iba allí me sentaba en un banco y comenzaba a mirar a los niños corriendo. Incluso aveces jugaba con alguno de ellos, me hice amiga suya y la verdad son muy simpáticos y las madres ni te cuento. Me habían invitado una vez a ir a comer un día a su casa pero tenia que rechazar por mis estudios y tal, pero les había prometido que cuando acabe todo esto entonces aceptarían la incitación.
Y bueno me senté en mi banco favorito y comencé a mirar.. Después de un rato alguien me tapó los ojos con las manos y me quedé pensando en quien podría ser esa persona que hacia eso. Hasta que después sentí como se sentó a mi lado y luego quitó las manos. Yo al girarme a mi derecha para ver de quien se trataba.

-Que susto me has dado.- dije algo confusa por verlo a mi lado.- ¿Qué haces aquí? Pensaba que te habías ido.- dije después de ponerme a mirar a lo niños.
-Quería disculparme por como te hablé el otro día. Así que lo siento.- dijo sonriendo.
-Estas disculpado.- sonreí yo también, nos quedamos un rato en silencio y después de un momento vino un niño que me trajo una flor pequeña que había sacado de una planta de la plaza. Yo sonreí.- Gracias peque.- y le di un besito en la mejilla. El niño sonreía y después se fue. Juan empezó a reírse a cargadas.- ¿Por qué te ríes así?
-Me acordé de unas cosas..- seguía riendo.
-¿Y cómo te va la uni?- quise cambiar de tema.
-Pues..por ahora va y ¿tu que?- dijo al parar de reír al fin, entonces se me quedó mirando.
-Estoy estudiando para entrar.. por lo demás bien.- entonces me quedé mirando a la flor que me había traído el niño. Me sentía algo incomoda..
-Me alegro por ti.. entonces pronto te tendré que ver todos los días..- y me giré para mirarlo, nos quedamos mirando a los ojos, pero aparté la mirada.
-¿Eso es malo?
-No, para nada. Me alegra que podré verte todos los días.- dijo sonriendo.
-Ahh, y ¿tu que estudias?- entonces me quedé mirando otra vez a los niños y jugando con la flor.
-Pues..ingeniería.- iba a responder pero me sonó el móvil.
-¿Si?
-Lucia, ¿dónde estas?- era Diego, se habrá preocupado, no le había avisado de que iba a salir.
-En la plaza, es que se me olvidó ponerte una nota, lo siento.
-Tranquila, ya estoy en casa, quería que lo supieras.
-Vale, pues ahora voy para allá.- entonces me levanté del banco, pero me cogió Juan del brazo.- Adiós, ya nos veremos.- le dije y me fui para el apartamento.
-Adiós.
-No!- dije antes de que colgara.- No te lo decía a ti, es que estaba con un amigo y me estaba despidiendo.- ríe.
-Ah! Pensaba que..- pero no siguió la frase.- Bueno pues ahora nos vemos entonces.- y colgó.

Ya llegué al apartamento. Me dirigí para la cocina porque se encontraba allí. Estaba de espaldas mía así que no me había visto y ni se había enterado de que había llegado. Quise darle un susto así que con cuidado me acerqué a el y le empecé a hacer cosquillas. El empezó a reír como loco.

-Ahora veras.- y me cogió y empezó a hacerme a mi también. No paraba de reír ni el tampoco. Nos encontrábamos en el suelo de la cocina, el encima mía, y haciéndonos cosquillas. Riendo sin parar. Vamos, que parecíamos unos locos..
-Ya vale.. aprendí la lección.- dije sin parar de reír. Entonces paró, se levantó y me cogió de la mano para ayudarme a levantar.
-Me alegra saberlo.- sonrió.
-Tontito.- dije al darle un pequeño y suave golpe en su abdomen.- Voy a cambiarme.- y me fui para la habitación. Me puse unos pantalones cortos y una camiseta que llevaba por casa, aquí dentro hacia una calor. Me lavé las manos y me hice una coleta. Luego volví a la cocina, me senté en la silla y me quedé mirándolo.- ¿Qué cocinas?- pregunté.
-Muchas cosas.- y siguió cocinando sin contestarme bien. Pero no me importaba, yo seguía mirándolo. La verdad que las pocas semanas que estaba aquí, le había cogido mucho cariño y conocido mejor.

Después de pensar en todas esas tonterías que no se porque las pensaba, vi que se me había quedado mirando. Entonces dejé de mirarlo y me levanté para ir al salón a enchufar la television un rato. No sabría que decirle si me pregunta ¿por qué me mirabas así? o ¿pasa algo?.. cosas así. La verdad que no tenia una respuesta para ninguna pregunta.
Durante un rato miraba la tele, estaban dando un programa y me enganché así que no me había dado cuenta que había pasado un buen rato, porque Diego me había llamado para decirme que ya estaba la cena. Cuando llegué a la cocina olia muy bien, la verdad que se había currado la cena, como cada día. Siempre era el cocinero de la casa, pero por suerte se le daba bien y no me quejaba.
Me senté en la silla al lado de el, cenamos tranquilos sin hablar casi y si abríamos la boca era para comer... Así que nada interesante, al terminar le ayudé a limpiar y recoger la mesas y después me fui para la habitación y repasar un rato. Después me iría a dormir.
Abrí el libro y comencé a leer una de las paginas unas cuantas veces para poder entenderlo y así estudiarlo. Pasó dos horas de eso, lo sé porque aparicio Diego y se sentó al lado mi en la cama.

-¿Pasa algo?- pregunté porque pensaba que se había ido a dormir, ya eran las once de la noche.
-Nada, quería ver como te iba..- dijo al mirar el libro, yo sonreí.
-Ah, bien, es fácil esto..- refiriéndome al libro que tenia en manos. Me levanté de la cama para poder sentarme a su lado y entonces el cogió el libro y empezó a ojearlo.
-Si que es fácil.- y me lo entregó.- ¿Necesitas ayuda? Es porque quería irme a la cama ya.
-No tranquilo, yo también me voy a dormir, por hoy terminé.- entonces me dio un beso en la frente y se fue.

De repente me vinieron unas imagenes...

Me desperté en un sitio no conocido para mi, era una cuarto grande, y me dolía mucha la cabeza, no podía ni moverme, me encontraba fatal.

-¿Dónde estoy?- dije , pensando que no había nadie conmigo, pero me equivoqué.
-Ya te despertaste dormilona.
-¿Y tu eres?- era Diego!!!
-Veo que no te acuerdas de nada..
-No, de nada, si me pudieras refrescar la memoria, por favor.
-Será un placer, bonita. Soy Diego, nos presentó Nati, anoche.- ¿Nati? será alguna amiga.
-Emm... a ya... ya me acuerdo, ¿pero que hago aquí?
-Pues bebiste mucho, vamos que te emborrachaste y te llevé en mi casa, porque decías que no sabias donde vivías, y no me podías dar tu dirección.
-¿Yo te dije eso?
-Si, con esas mismas palabras, bueno exactamente no esas mismas, solo algo parecido.
-Que gracioso eres, ¿no?
-Bastante. Y bueno ¿ahora te acuerdas de la dirección?
-Si, pero ya me voy yo sola, no hace falta que me lleves, ya hiciste bastante por mi.
-No creo que sea buena idea, que te vayas sola digo, te encuentras muy débil aun.
-No tanto, tranquilo.
-Como quieras.

Me desperté de golpe. Todo eso era un sueño. Un sueño donde estaba con Diego. Dios mio, había recordado algo de mi pasado, eso era ¿bueno? o ¿malo? Pero eso de que me había emborrachado, es  raro. Y lo mas raro no era eso si no que el recuerdo que me vino era cuando conocí a Diego.. Pero ¿por qué tenia que venirme todo esto ahora? Muchas preguntas están rondando por mi cabeza, y la mas importante.. ¿ya volví a recordar? Tenia que saber si lo que soñé pasó de verdad, a no ser de que era algo que mi cabeza ha inventado.
Miré el reloj y ya era de día.. Me levanté y me arreglé, al terminar me fui para la cocina a prepararme un zumo. Tenia una sed impresionante y tenia que hablar con Diego.

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