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sábado, 29 de diciembre de 2012

Cap.26 Llegada




Lucia


Pasaron los días y hoy llegaba mi hermana con su novio, su futuro marido mejor dicho. Hasta verano se quedarán para preparar su boda, la fecha esta para justo el día después acabar mi año en la universidad.

Tendremos que buscar los vestidos, donde se celebrará la fiesta y todas esas cosas. Me vendría bien ayudarla así me olvido un poco de que todavía no había recuperado la memoria. Pero eso ya lo dejamos por ahora.

Tengo cinco examenes super importantes hasta junio, que será cuando acabe el año. Así que también tendré que estudiar para aprovarlos. Que por supuesto me ayudará Diego en todo lo que necesite.


-Lucia, venga, que tu hermana estará al llegar.- se escuchaba decir a Diego, que estaba en la puerta esperándome para ir a recoger a Elena del aeropuerto.

-Voy, ya estoy lista.- dije al ponerme la chaqueta e ir hacia donde estaba el.

-Ultimamente tardas mucho en arreglarte eh.. ¿Para quien te arreglas tanto?- dijo al poner su mano sobre mi espalda. Caminé y el cerró la puerta tras suya.

-Para nadie tontito.- solté una carcajada al entrar al ascensor.

-Si, claro. Y yo me lo creo.- puso cara de enfado.

-No te enfades. Sabes que no hay ningún otro.- dije al rodear su cuello y darle un beso en la mejilla.- Te quiero a ti.- me miró y sonrió.

-Si es que no me puedo enfadar contigo nunca.- dijo al darme un beso apasionado como siempre. Me encanta sentir su olor, su amor hacia mi, sus besos, caricias. Todo el.

-Lo se.- sonreí y ya habíamos llegado abajo.


Llegamos al aeropuerto en quince minutos.

Caminé hacia donde podría encontrarse Elena y a lo lejos la vi. Iba acompañada de maletas y un chico alto, de pelo castaño a su lado. Por lo visto era el famoso futuro marido. Me alegraba demasiado por ella, se merece ser feliz.

Estaba de espaldas a mi así que quise darse un pequeño susto. Me acerqué a ella con cuidado y la cogí de golpe. Ella saltó y puso su mano sobre su pecho..

-Que susto me has dado pequeña!- dijo al acercarse y darme un fuerte abrazo.

-Lo se. Era lo que quería hacer.- ríe, ella también y me volvió a dar otro abrazo.- Me alegra que estés aquí.

-Y yo también me arreglo. Bueno te presento a tu futuro cuñado. Lucia este es Manuel, Manuel mi hermana Lucia.- nos dimos un abrazo amistoso.

-Encantada de conocerte.- sonreí.- Diego saluda ¿no?- el estaba detrás mio sin abrir la boca.

-Hola Elena, me encanta verte otra vez por aquí.- se dieron un abrazo y luego se acercó a Manuel.- Encantado tío, espero que seamos buenos amigos.

-Claro que si.- luego nos fuimos para el coche y guardaron las maletas en el maletero.


Quería que se quedaran en el nuestro apartamento, pero mi padre se negó. Diciendo que era muy pequeño para cuatro personas no se que mas. Así que teníamos que ir para la casa y nos quedariamos para cenar. Vamos, que teníamos que pasar toda la tarde allí, ya que eran las  cuatro de la tarde.


Estaba acostumbrada solo a ir a la casa durante una o dos horas, nada mas. Pero hoy tenia que hacer una excepción.

Llegamos a la casa y todos estaban esperando la llegada de mi hermana con Manuel.  Se saludaron y luego me puse a jugar con Laura.

Se alegraba mucho al verme cuando iba de visita. Y yo le había cogido muchisimo cariño, era mi primera sobrina. Y la verdad que me lo pasaba muy bien con ella, jugando, corriendo...

-¿Qué pasa peque?- le pregunté cuando nos sentamos en el suelo de su habitación, la veía rara.

-Nada, que tengo miedo.- dijo al abrazarme fuerte.

-¿Por qué?- dije algo preocupada.

-Mis papás ya no me quieren como antes.- y vi como empezaba a llorar. Yo la acaricié.

-No digas eso, ellos te quieren mas que nunca.- ella me miró y siguió llorando.

-No, mentira. Ya no juegan conmigo.- hablaba como una niña enfadada, no me gustaba verla así y tampoco sabia muy bien como decirle lo contrario. No tengo hijos y no se muy bien como van estas cosas.

-Mira pequeña.- dije al cogerle la barbilla para que me mirase.- Ellos te quieren ¿si? No sabes cuanto, solo que ahora están ocupados porque buscan trabajo- creo que si era eso, porque el otro día me dijo Carla que tenia que empezar a trabajar o ir a la universidad no se que.- y quieren que tengas mejor vida, pero te quieren y mucho ¿vale? Así que no piensas que no es así.- ella sonrió y me dio un beso.

-Gracias tía, te quiero mucho.

-Y yo pequeña. Bueno vamos a jugar al jardín un rato ¿te parece?- ella asintió y nos fuimos corriendo para el jardín.



Elena


Llevamos las maletas a la habitación donde nos íbamos a quedar y luego bajamos. Todos estaban reunidos en la sala de estar.

Estaba muy feliz que dentro de poco iba a comenzar una nueva etapa de mi vida. La verdad que nunca me imaginé que me iba a casar. Pero surgió y estoy muy feliz con aquella decisión.



Lucia


Fuimos a jugar un rato al jardín pero hacia viento y el cielo estaba nublado, así que le dije que vayamos dentro a ver que hacían los demás.

Justo en la entrada me encontré con Sergio. Hacia unos días que no lo veía por la casa.

-Hola Sergio. Estas desaparecido ¿eh?- dije con una sonrisa. Me iba a ir pero me dijo que quería hablar conmigo.- Peque ve con Luisa, ahora vendré yo.

-Vale tía.- me dijo Laura y se fue corriendo para la cocina.

-¿Qué pasa?- le pregunté ya que lo veía un poco raro.

-Ana y yo ya no estamos juntos.- yo me quedé fatal por aquella noticia, la verdad que no me lo esperaba para nada eso.

-¿Y eso? ¿Os habéis peleado?- quería saber si podía ayudar en algo, pero entonces me cogió del brazo y entramos en el despacho de mi padre.- ¿Por qué venimos aquí?- dije algo confundida por su decisión.

-Lo siento, pero es que necesitaba hablar contigo a solas.- observó el despacho y me sonrió.- Si, peleamos. Por ti.

-¿Por mi?- puse los ojos como platos ¿cómo que se había peleado por mi? Ahora ya no entendía nada. Estaba bastante confundida.

-Si, mira Lucia, nunca te lo conté porque pensaba que íbamos a lograr ser muy buenos amigos, aunque supuse que cuando recuperaras la memoria iba a ser todo como antes.. Pero des de que empezaste a venir otra vez aquí, y verte mas seguido. Me di cuenta de algo que pensé que lo había superado, que todo fue y se olvidó en el pasado. Pero ya veo que no.- no entendía a donde quería parar con todo esto.

-Mira Sergio, me caes bien enserio... Pero no entiendo que me quieres decir con todo esto.- enserio que no sabia a donde quería llegar con todo lo que me estaba diciendo. No se si hablaba del pasado, de antes de perder la memoria, bueno supongo que era eso...

-Haber, para ser mas claro es que... todavía sigo sintiendo algo por ti.- al escuchar eso, pensé que pudiera ser un sueño o algo por el estilo. Me pellizqué la mano pero me di cuenta de que no. Me estaba hablando enserio, y esto no podía ser.- Nunca te logré olvidar, y eso que me fui de aquí para poder hacerlo y pensé que lo había logrado conociendo a Ana y estando con ella, ya que me la traje a vivir aquí conmigo. Pero no. Me estuve mintiendo a mi mismo. Y encima tu sentías algo por mi antes de conocer a Diego. Por eso ahora se que no habrá nada entre nosotros. Pero quería que lo supieras. Que me di cuenta demasiado tarde... Lo siento por todo lo que te hice en el pasado, de verdad que lo siento mucho.- le cayó una lágrima. Yo no sabia que decirle, me había quedado en blanco, me dolió bastante verlo así. Le limpié la lágrima con mi dedo pulgar y le sonreí.

-No tienes que pedirme perdón. Todo fue en el pasado. Ahora lo que importa es el presente y el futuro. Y me alegra que sepas que no habrá nada entre nosotros. Quiero mucho a Diego, pensé que no podía volver a quererlo, pero me equivoqué. La que tiene que pedir perdón soy yo. Y lo único que te quiero decir, es que espero que encuentres a tu alma gemela. Que seguro que será pronto.- el me sonrió y me abrazó. Fue un abrazo inesperado, pero le respondí. Lo peor fue cuando alguien abrió la puerta.

Al girarme me encontré con la mirada de Diego puesta en mi.

-La comida ya esta lista.- dijo antes de irse. Yo miré a Sergio y me fui detrás de Diego. No quería que pensase que pasó algo allí dentro, así que se lo tenia que explicar.

-Diego, espera...- iba detrás suya, pero ni caso. Pasó de mi..- Diego, por favor. No es lo que parece, enserio. Solo fue un simple abrazo amistoso.- se dio la vuelta y me miró.

-¿Un simple abrazo amistoso? Yo creo que no.- y volvió a caminar.

No se que me pasó que me puse a llorar. No se si fue por la manera en la que me habló o por su desconcianza. Pero me sentí fatal. Sentí como dentro de mi quemaba todo, una horrible sensacion que no podría explicar muy bien. Me di la vuelta y salí de esa casa. No aguantaba lo que sentía. No podía soportarlo.

Las lágrimas caían de mis ojos. Nunca había llorado tanto, por lo que recuerde. Estuve corriendo por la calle hasta que de repente comenzó a llover. Me mojé toda. Pero eso ya no me importaba, solo quería escapar durante un rato de toda mi vida. Irme lejos, no tanto, pero estar sola durante algo de tiempo. Supongo que algunas horas.. Luego ya volvería a la casa o al apartamento. No estaba muy segura ya de nada. Seguro que cuando Elena se enterase me iba a matar. Pero esperaba que me entendiera.

Me paré en un portal y me senté. Me tapé la cara con las rodillas. Y seguí llorando como nunca, hasta que alguien me tocó el brazo. Levanté mi mirada para ver quien era. Y me encontré con una chica mirándome feliz aunque a la vez triste. Podía sentir como tenia mi cara, los ojos rojo y llenos de lágrimas y encima iba toda mojada.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Cap.25 Nada de nada




Seguía sin comprender muy bien de lo que me acababa de decir Juan. ¿Qué era eso de que había recuperado la memoria? Pero entonces me paré a pensar y cerré los ojos durante un minuto. Entonces me acordé de que justo antes del beso, de cuando me besó, aparecieron muchas cosas en mi cabeza, como si fueran sueños ¿os acordáis? Pues todo eso era debido a que había recordado cosas de mi pasado.
-¿Cuánto tiempo llevo sin recuperar la memoria?- le pregunté al observarlo el paisaje, estaba muy rayada por muchas cosas.
-Varios meses. Pero no sabes cómo me alegra.- dijo al verle sonreír, me di la vuelta y lo miré.
-Entonces si he recuperado la memoria, solo hay una cosa. ¿Sabes cuál es?
-No.- dijo sin entender muy bien lo que le había dicho.
-De que voy a volver con Diego, creo que te has hecho demasiadas ilusiones.- entonces se le quedó la cara en  blanco.- Adiós Juan.
Me di la vuelta y me fui de ese lugar, de aquel restaurante donde me encontraba con el, y dejándolo solo en aquella terraza. No me dijo nada…

De repente  me desperté, estaba sudando y en mi cama. Entonces ¿todo era un sueño? ¿No había recuperado la memoria? ¿Por qué? Me había ilusionado, que porque haya pasado todo lo malo en mi vida, pero no. Seguía en mi cama y me levanté para ir al baño y mojarme un poco la cara.
-¿Estás bien Lucia?- era Diego, que estaba en la puerta mirándome.
-Si, solo tuve un sueño que me hubiera gustado que fuera realidad.- dije al secarme con la toalla.
-Ah, ¿cómo te fue la noche? No me di cuenta de cuando habías llegado.- entonces había llegado de la cena con Juan y me había acostado, ¿pero por qué no recuerdo nada de eso?
-No lo sé. – fue lo único que pude decir. Entonces el se dio la vuelta para irse, pero le paré.- Diego.- el se me quedó mirando.- Tengo mucho miedo.- y le abracé. Creo que se había quedado bastante sorprendido por mi reacción.
Luego me fui a mi habitación para dormir, ya que eran las tres de la madrugada. Mañana tendría que llamar a Juan para que me explique qué había pasado anoche, porque estoy tan confundida. Al final no sé si he recuperado la memoria o no.

Al día siguiente…

Al despertarme lo primero que hice fue coger el móvil y marcar el número de Juan. Era lo que más me importaba en estos momentos. Saber lo que había pasado.
-¿Pasa algo Lucia?- dijo al coger el móvil.
-Quiero preguntarte algo. ¿Qué pasó anoche?- se quedó en silencio durante un rato y contestó.
-¿No te acuerdas?
-No. Por eso te llamo para que me expliques.
-Habías recordado la memoria pero de repente te fuiste y me dejaste en blanco y cuando salí a buscarte te habías desmayado.- entonces si que había recuperado la memoria.
-¿Pero por qué no me acuerdo de nada, ni de mi pasado, ni de nada? ¿Y qué hacía en mi cama? Me desperté y pensé que todo fue un sueño…- no entendía nada.
-A lo mejor solo recordaste durante un momento, pero luego lo volviste a olvidar. Pues con tus llaves te llevé a tu casa en la cama, por suerte estaba durmiendo Diego y no se había dado cuenta.
-Pero eso es imposible, no puedo recordar durante un rato y luego olvidarlo. – no podía ser nada de esto, recordar y olvidar a la vez.
-Yo tampoco lo entiendo eso, si quieres te acompaño al médico…
-No gracias, hiciste bastante.- y colgué.

Me di una ducha y me vestí. Cuando fui para la cocina donde estaba Diego le empecé a explicar todo lo que había pasado, el se quedó igual que yo, sin entender nada de lo que me había pasado así que también me dijo de ir al médico para que dijera lo que me había pasado, que de verdad necesitaba saber.

Llegamos y nos atendieron en unos pocos minutos, al entrar en la oficina nos sentamos en las sillas y el médico  preguntó qué pasaba.
Le conté lo sucedido y dijo que si pasó eso, es que pronto recordaré todo y no lo volveré a olvidar esta vez. Si no que cada momento puede que recuerdo poco a poco y así que al final juntaré todo lo que había recordado y recuperaré la memoria al fin.
No entendí mucho eso, pero si me dijo que iba a recuperar la memoria, eso me ponía feliz. Así que con Diego fuimos a celebrarlo a almorzar. Luego me convenció para ir y decírselo a mi familia. Porque se iban a alegrar mucho por mi.

Llegamos y tocamos al timbre, nos abrió Luisa, como me imaginé y me dio un fuerte abrazo, diciendo me que me echaba de menos, que que bien que por fin haya aparecido. Y por sus chillidos aparicio mi hermano, se me quedó mirando y vino a darme un abrazo.

Diego estaba a mi lado sonriendo, a saber porqué.

-Como me alegra que estés aquí Luci.- decía Luisa, que estaba al lado.
-Que sorpresa.- se despegó mi hermano y se me quedó mirando.- ¿Y este cambio?- justo iba a hablar, pero Diego se me adelantó.
-¿Estan los demás?- preguntó.
-Si, ahora les llamo.- dijo Luisa al irse por una puerta.

Después de un rato se reunieron todos en la sala principal, mi padre se había sorprendido bastante por mi visita igual que todos los demás. Estaban sentados en el sofá, sillones o cualquier otra cosa mirándome poniéndome nerviosa.

Todavía no sabia como empezar a hablar, quería que se lo explicase Diego, pero me dijo que era yo la que tenia que hablar con ellos y darles la noticia.

-Bueno...- comencé a hablar, ahora tenia a todos los ojos puestos en mi.- os tengo que contar algo que seguro que os lo estaréis preguntado que ¿que será? y porque he venido aquí.- ellos asintieron.- Pues es porque, fui al medico..- no me dejaron terminar.
-¿Al medico? ¿Qué te pasó?- dijo mi padre preocupado, la verdad que no le di demasiada importancia a lo que había dicho, y seguí hablando y contándoles lo que vine a decirles.
-Deja me terminar por favor. Pues el medico me dijo que estoy recordando poco a poco.- entonces se quedaron con la boca abierta al escuchar eso.
-Pero.. p..pero entonces ¿te acuerdas de algo ya?- se levantó mi hermano y se puso enfrente mía, estaba nervioso, no sabia decir el porqué.
-No, si, no. Bueno que si había recordado pero al día siguiente lo olvidé todo. Por eso fui al medico porque me lo dijo Diego, y me dijo que era porque estaba empezando a recordar. Será poco a poco, por eso tengo que tener paciencia.- dije sonriendo.
-Que bien, me alegra mucho hermanita.- dijo al abrazarme otra vez. Se notaba que le había gustado mucho la noticia.

Los demás después me dijeron que también se alegraban por mi, mi padre me abrazó también y me dijo que tuviera cuidado. Irene también estaba feliz y me di cuenta que su barriga estaba creciendo poco a poco. Carla estaba también muy feliz. Laura corriendo por la casa de un lado a otro y los demás igual de felices, no hacia falta ni contar como estaban.

Quisieron que nos quedaramos a comer, pero rechacé la incitación. Así que le dije a Diego de irnos a casa, estaba un poco cansada por todo lo que me estaba pasando.


Dentro de dos meses.


Podría decirse que el tiempo pasaba, los días se hacían cada vez mas cortos. No tenia tiempo para mucho y todo gracias a la universidad. Ya me había acostumbrado a esa vida, pero para mi era algo difícil aun. Porque des de hacia dos meses que no he vuelto a recordar nada. Y eso que el medico me dijo que poco a poco empezaría a recordar, pero no he conseguido nada.

Estuve unos días de baja estima, por eso. No quería salir de casa o mejor dicho de mi habitación con lo mal que estaba. Pero bueno eso es pasado.

Estoy feliz porque conseguí volver a enamorarme de Diego. Ahora somos una pareja, otra vez. A mi familia les gustó mucho la noticia.

Si mi familia, estuve visitándolos en cuanto podía para no perder la relación. Ya no me mentían, o al menos eso pienso. Y nos llevábamos bien. Estaba muy bien, menos lo de la memoria. Por suerte tengo personas que están conmigo y me ayudan a superar ese problema.


Juan


Ya no tenia ninguna oportunidad con Lucia. Ya todo terminó para siempre, y si digo para siempre es para siempre. Solo conseguimos ser amigos, aun que yo no la veo como una amiga, por eso estoy esperando a terminar este año de universidad y volver por donde nunca debí haber salido.

Eso me pasa por idiota, por enamorarme de la persona equivocaba. Pero si no podemos mandar a nuestro corazón que se podía hacer.

Solo quedaban unos pocos meses podría aguantar.

Pero lo que me da asco es que no conseguí que Lucia se enamorara de mi como la primera vez, es como si no estuviera enamorada nunca de mi. Y yo pensaba que si me quería. Pensaba. Pero ya veo que todo eso fue una mentira, relación que no sirvió para nada.

Todo esto lo digo porque volvió a enamorarse del Diego ese. Pero ya no podía hacer nada. Así que dejemos de hablar de Lucia, porque ya forma parte de mi pasado. Y espero que algún día vuelva a encontrar a la persona indicada para mi, me hubiera gustado que sea ella...

Y ale, otra vez nombrando la, recordándola. Pero que podía hacer si estoy enamorado de ella. Todavía me acuerdo de los momentos que pasamos juntos. Nunca los podré olvidar, porque hice muchas cosas para que esté conmigo y lo estuvo, pero ahora ya no lo estará jamas. Eso es lo que mas me duele.

Recuerdo cada beso suyo, cada abrazo, cada te quiero que me decía o te amo. También recuerdo cuando me decía sus cosas, sus pensamientos, la ayudaba en todo lo que podía... Pero todo se acabó. Todo llegó a su fin.

Solo quedan unos meses y luego a empezar de cero. Me vendría bastante bien eso de empezar de cero, también pensé en irme del país, a lo mejor me sirva para algo.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Cap.24 Sensaciones raras



Abrí la puerta y entré. Estaba la tele encendida y pensaba que Diego no se había dormido sino estaría viendo la tele. Pero cuando fui al salón lo vi en el sofá dormido. Me acerqué para ponerle una manta para no resfriar se. Me di la vuelta y me fui para mi cuarto. Me puse el pijama y me eché en la cama.

Estuve mirando el techo durante un buen rato pero seguía sin dormirme. Pensaba en tantas cosas que ni yo misma sabia que estaba pensando. De todo un poco, para ser sincera.


Ya estaban los rayos de sol molestando por la ventana. Se me había olvidado bajar la persiana, pero no tenia sueño, ni tampoco me acuerdo de cuando me había dormido anoche, solo pensar al final logré coger el sueño.

Me levanté y me di una ducha caliente, después me puse una ropa mas cómoda y salí a prepararme el desayuno. Me iba a hacer unas tortitas y un té. Mas tarde se escucho abrir el frigorífico, era Diego, ya se había levantado y ni me había enterado.

-Buenos días.- me dijo, al girarme para verlo, estaba bebiendo agua.
-Buenos días.- contesté.- ¿Dormiste bien en el sofá?- ríe.
-Muy graciosa, tenias que haberme despertado ¿sabes?- guardó la botella de agua y se acercó en donde estaba yo.
-No quería quitar tu sueño, pero a la siguiente lo tendré en cuenta.- seguí haciendo las tortitas quedaba poco para terminar.
-Que buena pinta tiene.- dijo antes de sentarse.
-Si, ya me tocaba hacer algo a mi, siempre eras tu el que cocinaba.
-¿Soy mal cocinero?- creo que se había enfadado, pero no tenia el porqué.
-Nunca he dicho eso. Solo que quise hacer yo también algo.- reímos los dos, luego desayunamos.




Meses después...


Febrero, ni os imagináis, solo quedan cuatro  meses para acabar el año y que llegue el verano. Había sido un año bastante difícil para mi. ¿Por qué? Solo hay una respuesta, me preguntaban cosas de mi pasado y lo único que podía hacer era mentir. Menos a Sonia. Ella ha sido un gran apoyo para mi durante todo este tiempo. Hemos estado juntas y pasado muy buenos momentos...

Por otra parte os estaréis preguntando que pasó con mi familia. No he sabido nada de ellos ni quería saber. Se que hubo veces que venían a verme y me llamaban, Diego también quiso que vaya a visitarlos ya que la mujer de mi padre estaba embarazada e iba a tener un hermano o hermana.. Pero no confiaba en ellos, y eso no puede cambiar. He intentado varias veces perdonarles, pero algo dentro de mi decía que todavía no es el tiempo. Que todavía no ha llegado el día, así que quise preocuparme mas en mis estudios..


Elena


Hacia tan solo cinco meses que me fui de la capital. Por muchas razones, una de ellas fue que por culpa de mi padre ahora Lucia no nos habla, se olvidó de nosotros y la verdad que tiene todo el derecho del mundo. Y la otra razón ya no tenia otra cosa que hacer allí, ahora estaba en Barcelona con una persona que conocí hace unos pocos meses. Parece que nos conocemos des de hacia bastante, le quiero. Y anoche me pidió matrimonio.

Creo que fue lo mas bonito que me había pasado. Quiero contárselo a mi familia, y mas a mi hermana. Quiero que sea la dama de honor y que me ayude en todo esto.. Pero ya sabéis el problema, un asco.

No dudé ni un segundo mas, quería probar a ver que pasa. Total no cuesta nada. Marqué su numero y esperé a que me lo cogiera.

-Bueno?- dijo una voz masculina, me imaginé que era Diego.
-Diego, soy yo Elena.- dije amablemente.
-Oh Eli ¿cómo estas? Cuanto tiempo sin saber de ti.- ese chico me caía muy bien, y me alegraba que esté con mi hermana, es el mejor chico para ella.
-Muy bien ¿y tu?
-Bien, gracias. Y bueno ¿a que viene tu llamada?
-Si, siento molestar. Es que quería hablar con mi hermana ¿esta?
-Ya te la paso. Luciaaa!- estuve nerviosa por si lo iba a coger, ojalá no siga enfadada mas conmigo. La echaba de menos y no tardó mucho en contestar, eso me alegró.
-¿Si?- era ella!! Esa voz no la escuchaba hacia tanto tiempo..
-Lucia! ¿Cómo estas hermanita?- puse una sonrisa, aun que ella no me veía estaba feliz.
-Elena! Muy bien ¿y tu? Cuanto tiempo ¿dónde te metiste?- que raro, pensaba que me odiaba como a nuestro padre, a lo mejor se lo había perdonado pero como no estaba allí pues ami no.
-Bien, me alegra hablar contigo. Te tengo una noticia que espero que te guste.
-A ver dime, no me dejes intrigada.
-ME CASO!!!!- al decírselo escuché como gritaba, cada vez se me hacia mas raro todo esto. Pero lo bueno es que me habla no me colgó.
-No sabes como me alegro, tu mereces ser feliz.- tantas sonrisas se formaron en mi cara que no podía ponerme mal, estaba muy feliz por todo.

Estuvimos hablando durante un buen rato y me contó que todavía no había recuperado la memoria pero seguía con fe, eso me alegraba. Y aceptó ser mi dama de honor, aunque todavía no estaba decidido cuando iba a ser la boda, pero ya íbamos a pensar en algo. Ahora solo faltaba decírselo a mi padre y mi hermano.

Lucia

Me alegraba haber hablado con mi hermana, me había servido de mucho. Ahora me estaba vistiendo para ir a dar una vuelta con Sonia. Necesitaba despejar me un rato, he estado estudiando para un examen muy importante que había dentro de una semana.
Fuimos a dar un paseo, pero  después de una hora alguien la llamó y se tuvo que ir, yo me estaba dirigiendo para la casa pero alguien me paró. Era Juan.

-Hola Lucia.
-Hola Juan. ¿Qué pasa?- dije algo sorprendida por su actitud conmigo.
La verdad que hacía unos meses que no hablaba con el por muchas razones. Una de ellas fue cuando lo volví a ver con Andrea. Puede que digan que son solo amigos, pero es una mentira. Y yo la verdad que estaba harta de tantas mentiras a mí alrededor así que no quise meterme con ninguno de los dos y pasé olímpicamente de ellos.
No me interesaba nada que tuviera que ver con esos dos, estaba perfectamente feliz con las personas que tenia de amigos, Sonia, Diego y algunas que otras personas que había conocido en la universidad.
-Quería que vinieras a una fiesta esta noche ¿te apetece?
-No, gracias. No estoy para fiestas.- quise irme pero me cogió del brazo, donde provocó que me diera la vuelta.
-Por favor, solo esta vez. Quiero que te despejes.
-¿A qué viene esa inesperada invitación?
-A que me dejes hacerte feliz.
-¿Feliz?- no entendía a donde quería llegar con todo esto.
-Vale, si no quieres ir de fiesta, deja me invitarte a cenar entonces.- de veras que no entendía que quería con todo esto. Pero la verdad que me vendría bien, así que acepté.
-Vale, pero a cenar solo ¿eh?
-Gracias. Paso a por ti a las ocho.- y se fue, dejándome en plena calle sola.
Fui a casa a arreglarme ya que quedaba una hora. Pero justo cuando salí de la ducha había llegado Diego, ahora como le iba a contar esto. Me decía a mí misma.
Luego me vestí y me acerqué a su habitación para decírselo.
-Diego.-  se me quedó mirando porque me había puesto un vestido.
-¿Vas a salir?- me estaba poniendo un poco nerviosa por lo que había recordado de la otra noche.

FLASHBACK

Era ya de noche y me había puesto el pijama, luego me quedé mirando la tele durante un rato hasta que llegó Diego. El se sentó a mi lado y fue un poco incomodo no sé porque, pero había algo que tenía que hacer, o mejor dicho una sensación rara que me estaba diciendo por dentro, bésalo, bésalo, bésalo. Y le hice caso a esa rara sensación, lo besé y él me respondió al beso, pero luego la cosa fue a más.  Nos habíamos acostado. 

FIN DEL FLASHBACK


No sé que me estaba pasando, pero por una parte me había gustado, sentía que ese cuerpo lo había tocado otras veces, pero por otra parte esta que no me sentía muy cómoda,
Estaba rara, pero por suerte el me entendió y dijo que no pasaba nada. Pero en ocasiones des entonces no hablo mucho con él, pensará de mi lo peor. Por eso me sentía así ahora cuando lo tenía cerca de mí. Creo que había empezado a sentir algo por él.
Que complicado es esto, todo esto. Toda mi vida por así decirlo
-Sí, voy a salir. Llegaré lo más pronto que pueda ¿sí? No te preocupes.- dije lo más rápido que pude y salí de esa habitación.
Cuando bajé abajo vi que ya me estaba esperando, se me quedó mirando.
-Se te caerá la baba.- reímos los dos y subimos al coche.- ¿Dónde me vas a llevar?- rió antes de contestarme.
-A un lugar que te va a encantar.
En unos minutos llegamos a un restaurante que cuando entramos no había nadie, solo el camarero que nos iba a traer la cena. Apartó la silla como todo un caballero para que me pueda sentar y luego él se sentó.
La cena fue muy buena, había música de fondo, pero había algo raro ¿era una cena romántica? Fue lo único que pude pensar en estos momentos. Pero seguía sin entender mucho de que iba todo esto, un poco raro era.
-Ven.- dijo al cogerme de la mano.
Subimos unas escaleras y nos encontrábamos en una terraza, supongo que era del restaurante. Se podía ver parte de la ciudad, y era todo muy hermoso. Yo miraba con una sonrisa en mi cara, esta noche me lo había pasado muy bien, pero no entendía mucho de que iba todo esto, la cena, esto.
-Juan.- el se me quedó mirando.- ¿A qué viene todo esto?- sonrió.
-Es que la fecha de hoy es muy importante para los dos.
-¿5 de febrero?- dije confundida, más que antes.
-Sí, un cinco de febrero fue cuando empezó nuestra historia de amor que duró dos únicos y mejores meses.- dijo al darme una rosa que no sabía de donde la había sacado.
-Juan, es que..
-No, no digas nada.- dijo al acercarse a mí y besarme.
¿Por qué sentía algo cuando me besó? Otra de las sensaciones raras que tengo.
Se apartó y para poder coger algo de aire  y me miró a los ojos.

-Yo a ti te quiero Lucia, siempre te quise, aun que pienses que hubo algo entre yo y Andrea. Pero tú siempre me has importado, incluso cuando me enteré que estabas con Diego. Hice de todo. Muchas locuras que las haría mil veces más por tenerte conmigo.- y me dio otro beso, más intenso, más sentimental, mas amoroso, más dulce, mas… de todo. Pero me despegué.
-Estoy es un poco… no tengo palabras para esto Juan. Me lo he pasado muy bien esta noche, pero yo no sé si podré estar así contigo.
-No me digas esto, cuando me enteré que perdiste la memoria pensé que tenía otra oportunidad, otra oportunidad para estar contigo, para que empieces a sentir lo mismo que antes.
-No quiero hacerte daño.-  fue lo único que logré decir, porque se acercó y me volvió a besar.
Entonces al cerrar los ojos pasaron mil cosas en mi cabeza. Fue como si fueron sueños. Muchos sueños que de repente al abrir los ojos lo único que pude hacer es empujar a Juan.
-¿Qué haces Juan? Sabes que estoy con Diego.- solté por mi boca.
-¿Qué?- dijo confundido por mi reacción, pero yo también lo estaba.
-¿Cómo que qué? Estoy viviendo y saliendo con Diego. Y ahora me besas tu y por cierto ¿dónde estamos?- miré a mi alrededor, el no abría la boca para decir nada.- ¿Estas mudo?- pregunté, entonces me miró raro.- ¿Qué pasa? Ah, ¿y qué haces tú aquí?- ¿por qué estaba diciendo todo esto?
-Te invité  a cenar porque hoy es 5 de febrero.- dijo y me quedé muda por esa fecha. - ¿Te pasa algo? Te veo rara.
-¿Rara yo? Solo quiero volver a casa, dormir y levantarme para ir a ver a mi familia.- al escucharme se me quedó mirando como si hubiera dicho algo malo.- ¿Qué pasa, por qué me miras así?
-Tú no hablas con tu familia des de hacía varios meses, espera…- se quedó pensativo durante un rato.- ¿Cuándo empezaste a ir a natación?
-¿A que viene esto ahora Juan?- este chico me estaba poniendo algo de los nervios.
-Tu solo contéstame.- puse cara de no entender nada pero le hice caso y contesté.
-Cuando era pequeña, tengo muchas medallas.- entonces me abrazó y yo seguía sin comprender de que estaba hablando.- ¿Pero qué haces?
-No me lo puedo creer.- dijo al separarse.- Recuperaste la memoria.
-¿Recuperar la memoria?- pregunté sin seguir entendiendo nada de nada.