sábado, 29 de diciembre de 2012
Cap.26 Llegada
Lucia
Pasaron los días y hoy llegaba mi hermana con su novio, su futuro marido mejor dicho. Hasta verano se quedarán para preparar su boda, la fecha esta para justo el día después acabar mi año en la universidad.
Tendremos que buscar los vestidos, donde se celebrará la fiesta y todas esas cosas. Me vendría bien ayudarla así me olvido un poco de que todavía no había recuperado la memoria. Pero eso ya lo dejamos por ahora.
Tengo cinco examenes super importantes hasta junio, que será cuando acabe el año. Así que también tendré que estudiar para aprovarlos. Que por supuesto me ayudará Diego en todo lo que necesite.
-Lucia, venga, que tu hermana estará al llegar.- se escuchaba decir a Diego, que estaba en la puerta esperándome para ir a recoger a Elena del aeropuerto.
-Voy, ya estoy lista.- dije al ponerme la chaqueta e ir hacia donde estaba el.
-Ultimamente tardas mucho en arreglarte eh.. ¿Para quien te arreglas tanto?- dijo al poner su mano sobre mi espalda. Caminé y el cerró la puerta tras suya.
-Para nadie tontito.- solté una carcajada al entrar al ascensor.
-Si, claro. Y yo me lo creo.- puso cara de enfado.
-No te enfades. Sabes que no hay ningún otro.- dije al rodear su cuello y darle un beso en la mejilla.- Te quiero a ti.- me miró y sonrió.
-Si es que no me puedo enfadar contigo nunca.- dijo al darme un beso apasionado como siempre. Me encanta sentir su olor, su amor hacia mi, sus besos, caricias. Todo el.
-Lo se.- sonreí y ya habíamos llegado abajo.
Llegamos al aeropuerto en quince minutos.
Caminé hacia donde podría encontrarse Elena y a lo lejos la vi. Iba acompañada de maletas y un chico alto, de pelo castaño a su lado. Por lo visto era el famoso futuro marido. Me alegraba demasiado por ella, se merece ser feliz.
Estaba de espaldas a mi así que quise darse un pequeño susto. Me acerqué a ella con cuidado y la cogí de golpe. Ella saltó y puso su mano sobre su pecho..
-Que susto me has dado pequeña!- dijo al acercarse y darme un fuerte abrazo.
-Lo se. Era lo que quería hacer.- ríe, ella también y me volvió a dar otro abrazo.- Me alegra que estés aquí.
-Y yo también me arreglo. Bueno te presento a tu futuro cuñado. Lucia este es Manuel, Manuel mi hermana Lucia.- nos dimos un abrazo amistoso.
-Encantada de conocerte.- sonreí.- Diego saluda ¿no?- el estaba detrás mio sin abrir la boca.
-Hola Elena, me encanta verte otra vez por aquí.- se dieron un abrazo y luego se acercó a Manuel.- Encantado tío, espero que seamos buenos amigos.
-Claro que si.- luego nos fuimos para el coche y guardaron las maletas en el maletero.
Quería que se quedaran en el nuestro apartamento, pero mi padre se negó. Diciendo que era muy pequeño para cuatro personas no se que mas. Así que teníamos que ir para la casa y nos quedariamos para cenar. Vamos, que teníamos que pasar toda la tarde allí, ya que eran las cuatro de la tarde.
Estaba acostumbrada solo a ir a la casa durante una o dos horas, nada mas. Pero hoy tenia que hacer una excepción.
Llegamos a la casa y todos estaban esperando la llegada de mi hermana con Manuel. Se saludaron y luego me puse a jugar con Laura.
Se alegraba mucho al verme cuando iba de visita. Y yo le había cogido muchisimo cariño, era mi primera sobrina. Y la verdad que me lo pasaba muy bien con ella, jugando, corriendo...
-¿Qué pasa peque?- le pregunté cuando nos sentamos en el suelo de su habitación, la veía rara.
-Nada, que tengo miedo.- dijo al abrazarme fuerte.
-¿Por qué?- dije algo preocupada.
-Mis papás ya no me quieren como antes.- y vi como empezaba a llorar. Yo la acaricié.
-No digas eso, ellos te quieren mas que nunca.- ella me miró y siguió llorando.
-No, mentira. Ya no juegan conmigo.- hablaba como una niña enfadada, no me gustaba verla así y tampoco sabia muy bien como decirle lo contrario. No tengo hijos y no se muy bien como van estas cosas.
-Mira pequeña.- dije al cogerle la barbilla para que me mirase.- Ellos te quieren ¿si? No sabes cuanto, solo que ahora están ocupados porque buscan trabajo- creo que si era eso, porque el otro día me dijo Carla que tenia que empezar a trabajar o ir a la universidad no se que.- y quieren que tengas mejor vida, pero te quieren y mucho ¿vale? Así que no piensas que no es así.- ella sonrió y me dio un beso.
-Gracias tía, te quiero mucho.
-Y yo pequeña. Bueno vamos a jugar al jardín un rato ¿te parece?- ella asintió y nos fuimos corriendo para el jardín.
Elena
Llevamos las maletas a la habitación donde nos íbamos a quedar y luego bajamos. Todos estaban reunidos en la sala de estar.
Estaba muy feliz que dentro de poco iba a comenzar una nueva etapa de mi vida. La verdad que nunca me imaginé que me iba a casar. Pero surgió y estoy muy feliz con aquella decisión.
Lucia
Fuimos a jugar un rato al jardín pero hacia viento y el cielo estaba nublado, así que le dije que vayamos dentro a ver que hacían los demás.
Justo en la entrada me encontré con Sergio. Hacia unos días que no lo veía por la casa.
-Hola Sergio. Estas desaparecido ¿eh?- dije con una sonrisa. Me iba a ir pero me dijo que quería hablar conmigo.- Peque ve con Luisa, ahora vendré yo.
-Vale tía.- me dijo Laura y se fue corriendo para la cocina.
-¿Qué pasa?- le pregunté ya que lo veía un poco raro.
-Ana y yo ya no estamos juntos.- yo me quedé fatal por aquella noticia, la verdad que no me lo esperaba para nada eso.
-¿Y eso? ¿Os habéis peleado?- quería saber si podía ayudar en algo, pero entonces me cogió del brazo y entramos en el despacho de mi padre.- ¿Por qué venimos aquí?- dije algo confundida por su decisión.
-Lo siento, pero es que necesitaba hablar contigo a solas.- observó el despacho y me sonrió.- Si, peleamos. Por ti.
-¿Por mi?- puse los ojos como platos ¿cómo que se había peleado por mi? Ahora ya no entendía nada. Estaba bastante confundida.
-Si, mira Lucia, nunca te lo conté porque pensaba que íbamos a lograr ser muy buenos amigos, aunque supuse que cuando recuperaras la memoria iba a ser todo como antes.. Pero des de que empezaste a venir otra vez aquí, y verte mas seguido. Me di cuenta de algo que pensé que lo había superado, que todo fue y se olvidó en el pasado. Pero ya veo que no.- no entendía a donde quería parar con todo esto.
-Mira Sergio, me caes bien enserio... Pero no entiendo que me quieres decir con todo esto.- enserio que no sabia a donde quería llegar con todo lo que me estaba diciendo. No se si hablaba del pasado, de antes de perder la memoria, bueno supongo que era eso...
-Haber, para ser mas claro es que... todavía sigo sintiendo algo por ti.- al escuchar eso, pensé que pudiera ser un sueño o algo por el estilo. Me pellizqué la mano pero me di cuenta de que no. Me estaba hablando enserio, y esto no podía ser.- Nunca te logré olvidar, y eso que me fui de aquí para poder hacerlo y pensé que lo había logrado conociendo a Ana y estando con ella, ya que me la traje a vivir aquí conmigo. Pero no. Me estuve mintiendo a mi mismo. Y encima tu sentías algo por mi antes de conocer a Diego. Por eso ahora se que no habrá nada entre nosotros. Pero quería que lo supieras. Que me di cuenta demasiado tarde... Lo siento por todo lo que te hice en el pasado, de verdad que lo siento mucho.- le cayó una lágrima. Yo no sabia que decirle, me había quedado en blanco, me dolió bastante verlo así. Le limpié la lágrima con mi dedo pulgar y le sonreí.
-No tienes que pedirme perdón. Todo fue en el pasado. Ahora lo que importa es el presente y el futuro. Y me alegra que sepas que no habrá nada entre nosotros. Quiero mucho a Diego, pensé que no podía volver a quererlo, pero me equivoqué. La que tiene que pedir perdón soy yo. Y lo único que te quiero decir, es que espero que encuentres a tu alma gemela. Que seguro que será pronto.- el me sonrió y me abrazó. Fue un abrazo inesperado, pero le respondí. Lo peor fue cuando alguien abrió la puerta.
Al girarme me encontré con la mirada de Diego puesta en mi.
-La comida ya esta lista.- dijo antes de irse. Yo miré a Sergio y me fui detrás de Diego. No quería que pensase que pasó algo allí dentro, así que se lo tenia que explicar.
-Diego, espera...- iba detrás suya, pero ni caso. Pasó de mi..- Diego, por favor. No es lo que parece, enserio. Solo fue un simple abrazo amistoso.- se dio la vuelta y me miró.
-¿Un simple abrazo amistoso? Yo creo que no.- y volvió a caminar.
No se que me pasó que me puse a llorar. No se si fue por la manera en la que me habló o por su desconcianza. Pero me sentí fatal. Sentí como dentro de mi quemaba todo, una horrible sensacion que no podría explicar muy bien. Me di la vuelta y salí de esa casa. No aguantaba lo que sentía. No podía soportarlo.
Las lágrimas caían de mis ojos. Nunca había llorado tanto, por lo que recuerde. Estuve corriendo por la calle hasta que de repente comenzó a llover. Me mojé toda. Pero eso ya no me importaba, solo quería escapar durante un rato de toda mi vida. Irme lejos, no tanto, pero estar sola durante algo de tiempo. Supongo que algunas horas.. Luego ya volvería a la casa o al apartamento. No estaba muy segura ya de nada. Seguro que cuando Elena se enterase me iba a matar. Pero esperaba que me entendiera.
Me paré en un portal y me senté. Me tapé la cara con las rodillas. Y seguí llorando como nunca, hasta que alguien me tocó el brazo. Levanté mi mirada para ver quien era. Y me encontré con una chica mirándome feliz aunque a la vez triste. Podía sentir como tenia mi cara, los ojos rojo y llenos de lágrimas y encima iba toda mojada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario