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viernes, 4 de enero de 2013

Cap.27 Pensando en el futuro





Lucia



Esa chica de pelo castaño rojizo, me miraba. Creo que me conocía o algo así. Se sentó a mi lado y me miró. Yo también la miré. De repente sacó un pañuelo y me limpió las lágrimas. Yo me quedé algo sorprendida por su actitud hacia mi.

-¿Estas mejor?- me preguntó después de terminar de limpiar mis lágrimas.

-Un poco mejor...- intenté sonreír, pero no logré lo que quería.

-Lucia...- cuando dijo mi nombre la miré extrañada. Entonces lo que intuía de que me podría conocerme era cierto.- ...hace tiempo que no se nada de ti. Te echaba de menos.- la miré raro y se dio cuenta.- ¿Pasa algo?

-Si, por lo que veo es que nadie te lo ha contado.- me miró.- No recuerdo nada. Y si piensas que si se quien eres, pues no lo se. No te recuerdo. Pero puede que hayamos sido amigas.

-Si, fuimos muy buenas amigas. Pero... ¿qué te pasó?- la veía triste, pero ahora no estaba en mi mejor momento para pensar en eso.

-Tuve un accidente. Pero ahora no quiero hablar de eso. Fue hace mucho y ahora tengo mayores problemas.- agaché la cabeza y pude notar como me volvía a poner triste y que las lágrimas volvían a caer de los ojos.

-¿Qué te pasó? Nunca te he visto así, por lo que yo recuerde.- puso su brazo sobre mi hombro y después me abrazó.- Puedes confiar en mi. Si quieres vamos a mi casa, aquí te puedes resfriar.

-Vale, vamos a tu casa allí te contaré.- nos levantamos y nos pusimos a caminar hasta llegar a un coche. Era su coche por lo que me dijo. Nos montamos y arrancó. Yo solo podía mirar por la ventana para olvidarme de todo aunque fuera un rato hasta llegar hasta su casa. Me sirvió para pensar un poco.

-Ya llegamos.- nos encontrábamos en una casa blanca, grande y muy bonita. Tenia dos pisos y había jardín y no se que mas. No me fijé en mas porque no estaba de ánimo para eso en estos momentos.



Ahora mismo nos encontrábamos en su habitación, al observa la un momento pude ver una foto grande colgada en la pared. Luego pensé y me acordé de esa chica, que era justo la misma que tenia al lado, que me limpió las lágrimas, que me llevó hasta su casa. ¡ERAMOS AMIGAS!

La caja que contenía fotos de mis amigos, novios... Ella estaba en una de las fotos. Y entonces me di cuenta de que podía confiar en ella. Que seria un gran apoyo para mi, en estos momentos que me encontraba tan mal.

Me ofreció sentarme en la cama. Me relajé, ella se sentó a mi lado y le conté todo lo ocurrido. Lo que me pasó en tan solo casi una hora. Con Diego y con Sergio. Por lo visto ella los conocía a los dos así que me facilitó las cosas.

Necesita desahogarme y con ella me sirvió. Me escuchó, me entendió y me intentó ayudar, aunque no me serviría para mucho. Eso creía.



Diego



Nos sentamos a comer pero no vino Lucia. Entonces entró de repente Laura y dijo que se había ido de la casa. Iba  a ir a buscarla, pero ya era demasiado mayor para hacer lo que quisiera y encima en estos momentos no estaba para hablar con ella ni verla. No tenia humor para eso. Me destrozó bastante verla abrazada a el. Se que fue mi amigo y por lo visto lo siguió siendo hasta ahora.

Sabia que el estuvo por ella un tiempo y que ella también estaba por el. Así que ahora que no recuerda nada puede terminar por sentir algo por el... No se muy bien como explicarlo pero me sentía fatal. Ni tampoco tenia ganas de comer. Solo quería irme en algún lugar que no haya nadie y estar un tiempo solo. Sin hacer nada, sin pensar nada. Pero no existía un lugar así.

Si voy a la casa de mis padres, ellos estarán allí, si voy al apartamento, Lucia terminará por llegar en cualquier momentos. Y aquí tampoco podía estar. Así que me tenia que aguantar. No conseguir lo que quería en estos momentos...

Fabian y Dani también se sorprendieron por haberse ido Lucia incluso me miraron a mi y me preguntaron, pero les dije que no tenia idea.


Terminamos de comer y me fui de la casa. Lucia no llegó así que no tenia nada mas que hacer aquí.

Llegué al apartamento en tan solo unos pocos minutos, puse la llave en la puerta y la abrí. No había nadie en casa. Mejor para mi. Me eché en el sofá y miré el techo.

Pensando...Pensando... Hasta que al final me había dormido. Estaba cansado y ni lo notaba.



Lucia


-Bueno Lucia, yo creo que deberías hablar con Diego, explicarle lo ocurrido y tal. Porque sinos estaría pensando lo peor de ti. Y no es así.- me dijo Eva muy sincera, algo que me gustaba.

-Tienes razón, le explicaré todo. Le contaré la verdad y también hablaré con Sergio, aunque no tengo que hacerlo porque el sabe perfectamente que no puede pasar nada entre nosotros. Pero por advertirle de que no haga ni diga nada delante de Diego. No quiero acabar mal con el por su culpa.- estuve muy decidida con todo esto y se lo iba a decir a cada uno. Que aunque haya perdido la memoria no soy tan tonta para que jueguen conmigo y hagan lo que quieran.

-Así se habla.- me sonrió y yo también le sonreí.- Me da mucha pena lo que te ocurrió. La verdad que no tenia ni la menor idea en lo que te había pasado.- entonces se puso un poco mas triste.

Se me había olvidado lo del accidente des de que se lo conté antes cuando me encontró. E incluso cuando quería olvidarme de todo solo por no recordar todavía. Porque tenia fe y un día recordé algo, pero luego se cagó todo. Una pena. Y seguía teniendo fe en eso. Pero ya no se que pensar.

Ya no se si algún día lograré recuperar la memoria. Aunque a veces parándome a pensar, he sufrido bastante y olvidarme de todo por una parte me hace bien. Pero por otra no tanto. Ya que lograron mentirme en una época atrás. Y eso no me gusta. Y no quiero que me lo vuelvan a hacer. Que aunque me lo han prometido, nadie sabe, si algún día les da por mentirme u ocultarme algo que no debería saber o no me haría bien saberlo.

-No pasa nada, tranquila. La verdad que no quiero recordar eso.- agaché la cabeza. Pero luego la levanté y sonreí.- La vida es corta y voy a vivirla lo que me queda. No voy a perder parte de ella solo por pensar que no recuerdo nada de mi pasado. Así que hay que vivir el presente y el futuro. Eso importa ahora mismo...

-Me gusta tu positivismo. Te hace mejor persona.

-Si, bueno Eva. Ya paró de llover y será mejor que me  vaya a casa. Necesito descansar y esperar a Diego para hablar con el.- dije al levantarme y despedirme con un abrazo.

-Vale. Que te vaya bien. Y espero verte pronto.

-Claro, cuando quieras nos podemos ver. Aunque estos días estaré estudiando y ayudando a mi hermana para su boda. Que le diré que te invite.- me dirigí hacia la puerta.

-Gracias, y suerte en los examenes. Los aprovaras, ya veras.- me dijo sonriendo y luego me fui para el apartamento.

No estaba de humor para volver a la casa de mi padre otra vez. Seguro que Elena se enfadará conmigo, pero no tenia otra opción.



Dentro de unos minutos..



Llegué al apartamento, por suerte no me olvidé de coger mis llaves. Al entrar me encontré a Diego dormido en el sofá. Entonces tenia que esperar hasta que despierte para poder hablar con el de todo lo que había pasado hoy.

Me fui a mi habitación me di una ducha caliente, ya que gracias a la lluvia estaba algo mojada.Y me puse algo mas cómodo para ir por casa. Me eché en la cama después y pensé.

En unos meses termino el primer año de carrera. Será la boda de mi hermana. Luego pasaran unos meses hasta que vuelva al segundo año de carrera. Esperaba que me vaya bien con Diego. Recuperar la memoria, aunque sea algún día lejano. Lo deseaba. Que me vaya bien con toda mi familia, amigos. Y lo mas importante, no sufrir. Ser feliz en lo que me quedaba de vida. Eso lo voy a cumplir y si estoy rodeada con gente buena, me irá mejor.

Otra cosa que pensé fue que me veía en un futuro, casada con una persona que amaba demasiado y tener mi propia familia con esa persona. Es un deseo que toda mujer tiene. Pero a parte tendría muy buena carrera. Abogada. Espero ser muy buena en mi trabajo. Tendría que lograr ese propósito. Estaría feliz conmigo misma al conseguir eso.


Al estar pensando en todo eso, abrí los ojos y  miré que en la puerta de mi habitación se encontraba Diego, mirándome. Cruzado de brazos.

-Llegaste.- dijo al seguir de pie en la misma posición que antes.

-Si. Tenemos que hablar.- le dije al sentarme en la cama y poner la mano en el colchón al lado mio indicando que se sentara conmigo. El obedeció y se sentó.- No pasó nada con Sergio. Me llamó para hablar y me contó que todavía me quería o no se que. También habló algo del pasado pero como ya sabes, no me acuerdo. Y le dije que no podía haber nada entre nosotros, ya que estoy contigo.- tomé aire y seguí explicándole todo.- El me entendió y fue entonces cuando nos abrazamos y entraste tu pensando otra cosa.- terminé de contarle lo ocurrido y pude ver como desviaba su mirada había otro lado de la habitación.

-Lo siento.- me miró y nos cruzamos las miradas. Podía sentir que me lo decía de verdad.

-Tranquilo, si estuviera en tu lugar me hubiera pasado lo mismo. Aunque no entendí muy bien como me sentí cuando te fuiste así.- lo abracé y podía sentir su protección, su aroma.

Tenerlo cerca de mi, me agrada, me gusta, me siento mejor, puedo estar segura de que no me pasaría nada malo a su lado. Aunque algún día quien sabe.



Irene


Me senté en el sofá y de repente pude sentir como si me hubiese meado encima. Entonces al mirar, ¡habia roto aguas!

-¡EL BEBÉ ESTA POR NACER!- chillé.

Todos se acercaron a mi. Fabian me llevó hasta el coche con cuidado y nos fuimos para el hospital. Definitivamente hoy fue y será un día muy largo e intenso.

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