domingo, 13 de enero de 2013
Epílogo
Y así fue como por fin había recuperado la memoria. Por suerte tenia fe en ello y se cumplió mi deseo mas deseado. Pero había algo que no entendía muy bien. ¿Por qué recordé todo a causa de las lágrimas? ¿Por qué justo el día de la boda de mi hermana? Y ¿Por qué recordé esos momentos, justo los que me cambiaron?
Pero no tenia respuestas. No podría conseguirlas. Pero tampoco me importaba demasiado. Lo único que quiero ahora mismo es ser feliz. No sufrir mas, y des de que estaba en la universidad me iba bien, todos los días me levantaba con una sonrisa, menos el día que hablé con Sergio y me fui llorando. Pero es el pasado. Ahora importa el presente y el futuro.
La boda estuvo muy bien, no solo brindamos por la felicidad de Elena sino también por mi recuperación de memoria, que ya era hora de recordarlo todo. Todos lo pasamos muy bien. Estuvimos bebiendo, bailando, riendo, haciendo locuras... En concreto fue el mejor día de mi vida y estaba con las personas que quería y que me importaban de verdad. Nunca podré olvidar este momentos, estos momentos que había vivido, jamás.
Meses después...
Pasé el mejor verano de mi vida. Me fui de vacaciones con Diego a una isla y nos lo pasamos genial.
Ya tocaba volver a empezar las clases de universidad, otra vez. Pero no me importaba, el tiempo pasaba rápido. Así que un abrir y cerrar de ojos ya habría terminado mi segundo año de carrera.
Elena se lo pasó muy bien en su luna de miel, por lo que me había contado.
Laura crecía cada día mas y Elisa también. Eran las niñas mas guapas que había visto en mi vida. Mi sobrina iba detrás mía todo el tiempo, eso me alegraba mucho. Incluso muchas veces se venia al apartamento a dormir, para jugar y eso. También la llevaba a la piscina algunas veces en verano.
Que decir de Dani, el ya era todo un hombre. Trabajaba, cosa que nunca me había imaginado, muy buen padre, y con Carla le iba muy bien. A veces se iban a la ciudad donde me crié para ver a los padres de Carla así pueden ver también a Laura.
Mi padre e Irene, estaban muy felices. Con Elisa a su lado y a nosotros que íbamos a visitarlos, estaban de lo mas contentos. Incluso mi padre se estaba haciendo mas viejo. Pero bueno, así era la vida, los años pasaban, te hacías viejo y luego falleces. Hablando de eso, lo de mi madre ya lo tenia mas que superado. Ya no era como antes. Ahora todo es normal, no me ponía a llorar cada vez que la recordaba porque ella se que esta conmigo. Y se que quiere que sea feliz, así que cumpliré su deseo.
Ahora hablemos sobre los amigos, por decirlo de alguna manera...
Eva, nos hemos vuelto a hacer inseparables, ella, Sonia y yo estamos todo el día de aquí para allá. Me alegraba tener amigas como ellas, siempre han estado allí, aunque yo me había distanciado de ellas en tiempos pasados.
Nati, a ella no la veía des de hace mucho. No se que es de ella. Ni tampoco de los demás, Alba, Bruno y José. Creo que se cambiaron de ciudad o algo así ya que no los volví a ver a ninguno y Diego igual. Tampoco sabe nada de ellos.
Andrea, ella ahora esta con Juan. Pensareis que es doloroso para mi, pero también lo había superado. No quería saber nada de ellos, no me importaban. Pero si eran felices, que lo sean. Lo mas raro es que me los tenia que encontrar de vez en cuando por el campus de la universidad, ya que estudiaban en la misma que yo los dos.
Álvaro, de el tampoco se nada des de hace unos días. Mi hermano me contó que había estado hablando con el y que estaba por Londres trabajando en no se que cosa. Le pregunté si seguía con la Pilar, la que no me tragaba ni en pintura. Y me contó algo muy fuerte. Pensé que nunca me podría desacer de esa tía, y ni os imaginais lo que me dijo. Pilar murió en un accidente de coche. Si, muy fuerte. Yo me quedé flipada al saber la noticia. Dicen que estaba viajando dirigiéndose hacia su trabajo o algo así y un camión venia, entonces murió. Por una parte me alegraba, ya que era su merecido. Pero por otra parte me daba pena, que aunque me hizo la vida imposible, yo no era tan mala para desearle algún mal a alguien.
Pero dejemos de hablar de ella.
Martín, me lo encontré al comienzo del verano. Quedamos en ser amigos. Por lo visto le iba bien, también estaba en la universidad estudiando aunque no era en la misma que la mía. Ya no estaba con Raquel. Ella se había ido hacia Asturias, porque su familia se tenia que mudar por el trabajo. Otra menos.
Sergio, el pues sigue viviendo en la misma casa que mi padre, pero ya no lo veo a menudo. Ya que solo viene algún que otro fin de semana porque estudia en Barcelona. Decidió que iba a ser lo mejor para los dos, así no podía pasar nada mas entre nosotros. Me alegré por eso, ya que Diego me lo estaba echando en cara cada vez que lo veíamos.
Todos estábamos felices, algunos no tanto, pero en parte todo había encajado en este puzzle.
Varios años después...
Y aquí estaba yo, una abogada, la mejor del país. Y ni me lo imaginaba. Nada mas terminar mis estudios me metí en un bufete de abogados, el mejor bufete que había en la capital. Así que me fue bastante bien.
Diego y yo estábamos comprometidos. Si, estaba feliz y no solo por eso si no que ahora mismo me encontraba en el baño de nuestro apartamento con un test de embarazo. Esperando a ver cuantas rallitas me iban a salir.
Minutos después...
-Venga Lucia, sal ya. No me hagas esperar.- se escuchaba Diego chillando fuera.
-Voy, ya solo quedan, cinco, cuatro, tres, dos, uno....- salí del baño con la cabeza para abajo, había visto el resultado y ahora se lo tenia que decir.
-¿Qué salió?- se acercó rápidamente hacia mi y me cogió de la barbilla para levantar mi cabeza, puse cara de tristeza pero cuando lo miré a los ojos no podía contener esa sonrisa.
-Estamos embarazados Diego.- sonrío y me abrazó.
-Se lo tenemos que contar a los demás, no sabes como se van a arreglar por la noticia.- decía sonriendo me, yo tampoco paraba de sonreír. Iba a tener un bebé, otro sueño cumplido.
-Vamos.- cogí las llaves y me fui corriendo hacia la puerta. El fue detrás mía.- Venga cariño, no tardes tanto...
Llegamos a la casa de mi padre y saludé a Luisa como todas las veces que venia a visitarles. Nada mas verme Laura y Elisa vinieron corriendo hacia mi, las abracé y les di un beso en la frente a cada una.
-Hola pequeñas. ¿Estan los demás?
-Si, en el jardín.- dijo Laura, las cogí de las manos y me fui para el jardín para encontrarme con los demás y darles la noticia. Diego estaba cogiendo de la mano a Elisa, ella lo quería mucho. Siempre que veníamos a la casa se iba a jugar con el. Pero así eran las niñas de la familia, ahora esperaba tener un niño, porque con tanta niña creo que mi padre estará espantando a cada uno de sus pretendientes cuando se hagan mayores.
-Hola familia.- saludé a todos con una sonrisa en mi cara. Estaban, mi padre, Irene, Dani, Carla, Luisa y acababan de llegar Sonia y Eva, porque les había mandado un mensaje cuando estábamos en el coche para que vinieran, porque les tenia una noticia.
-Lucia, habla, que me tienes preocupada. ¿Qué noticia nos quieres dar?- dijo Sonia que se puso enfrente mio. Yo solo podía sonreír.
-Bueno...- tomé aire y seguí.- Es un poco difícil de decir, pero iré al grano.
-Mejor.- se escuchó decir a Dani que estaba echando humos por la cara igual que todos, esperando la inesperada noticia. Miré a Diego y hablé.
-Va a haber otro mas en la familia.- de repente vinieron todos a felicitarnos y abrazarnos, estoy si que era una familia feliz y cada vez mas grande.
Cinco años después...
-Pablo, cariño, te vas a hacer daño. No corras tanto.- chillé al ver que mi niño se iba a caer en cualquier momento.
Mañana íbamos a ir a ver si podíamos comprar una casa mas grande. Ya que en el apartamento Pablo no puede estar. Necesita correr y divertirse, así que esperábamos pronto mudarnos. Mi padre quería que no vayasemos con el, pero rechacé la invitación. Quería vivir con mi marido y mi hijo felizmente. No necesitaba vivir con toda la familia.
-Mami, ¿papá ya esta en casa?- me dijo mi pequeño al ponerse delante mía, estábamos en un parque muy bonito, habían niños de todas la edades jugando. Iba a traer a Laura o Elisa, pero ya han crecido tanto que quieren estar mas con sus amiguitos.
-No lo se cariño, cuando llegue me llamará.- le di un beso.- Ve a jugar ahora y divierte te, que nos tendremos que ir pronto.
Mi vida ya estaba mejor de lo que me imaginaba. Todo era tan bonito, lo que mas, tener a un niño que me alegraba cada día que me levantaba. Puede que pasaran cosas malas en mi vida, pero de los errores se aprende. Ahora os puedo decir que soy feliz, tal y como soñé. Tengo lo mejor que me ha podido pasar. No necesito nada mas. Ni pido. Con lo que tengo me es suficiente.
Nos veremos en una vida propera. Os deseo lo mejor. Y si queréis algo, luchar por ello.
FIN
sábado, 12 de enero de 2013
Cap.28 Recuperar lo que deseaba
Lucia
Nació mi hermana, si era una niña. Y le iban a poner de nombre Elisa. Toda la familia estaba muy feliz por el nuevo intrigante de la familia. Cuando fuimos a visitar a Irene al hospital, estaban todos en la habitación. Así que nos teníamos que ir pronto ya que no cabíamos todos allí.
Pasaron los días...
Hoy íbamos a elegir el vestido de boda para Elena. Estaba tan entusiasmada. Y de paso también elegir algo para ponerme yo. Rechacé ser la dama de honor. En mi lugar fue Carla. Y os estaréis preguntando por qué. Pues porque no estaba todavía de ánimo para pensar en la boda. Tenia en mente aprobar mis examanes. Y aunque se que la boda es después de mi ultimo día en la universidad, estaré estresada y no podré hacerlo bien. Así que esa es mi respuesta, que espero que os haya valido...
Vino a recogerme mi hermana en coche.
-Hola pequeña.- dijo al subirme al coche.
-Hola.- contesté y me puse el cinturón de seguridad.
Fuimos a una tienda de vestidos de novias. Era bastante grande. Elena no podía parar de mirar vestidos. Por cada lado había alguno que le llamaba la atención. Y reconozco que la mayoría estaban muy bonitos.
Al estar una hora por lo menos mirando. Habíamos encontrado el perfecto para ella. Y la verdad que estaba muy bien.
El vestido era de palabra de honor. Largo, como ya os estaréis imaginando. En la cintura tenia tipo de cinturón, pero no lo era. Solo servía para decorar. Y debajo del cinturón tenia flores blancas.
Cuando se lo provó, le quedaba estupendamente. Y eso que pensaba que le tenían que hacer arreglos. Ya se lo podía comprar y todo. Y estaba muy guapa, eso no hacia falta decirlo.
-Estas preciosa!- fue lo único que pude decir cuando la vi con ese vestido puesto.
-¿Te gusta?- dijo algo nerviosa.
-No me gusta. ¡ME ENCANTA! Creo que este es el perfecto.- sonreí y fui a darle un abrazo, la verdad que me alegraba muchisimo que se iba a casar. Esperaba que pronto sea mi turno. Aunque se que es un poco precipitado pensar en eso todavía. Es pronto. Pero esperaba que sea algún día, y seguro que sea el día de mi vida. El mejor de todos.
-Si, yo también lo creo.
Se cambió y compró el vestido. A ella también le había encantado.
-Bueno hermanita.- dijo al poner su mano sobre mi hombro.- Ahora toca elegir tu vestido para mi boda. No sabes que raro se me hace todavía decirlo ''mi boda'' ¿no crees?
-Ja ja, aii hermanita. Vamos a elegir uno entonces.- reí al escuchar lo que me había dicho.- Ya me imagino. Estarás nerviosa con que llegue el día ¿no?- dudé un poco si decir eso, pero total, ya me estaba acostumbrando a su presencia.
-Ni que lo digas. Quiero que sea mañana el día.- se paró así sin mas delante de una tienda.- Aquí. Seguro que encontraremos uno para ti, que sea perfecto.- entramos en la tienda y pude ver distintos colores de vestidos. Unos eran cortos, otros largos.. Unos de colores oscuros, otros de colores claros.
Cogimos unos cuantos que nos gustaban para provarmelos y poder elegir alguno. Y de los diez vestidos que me prové me gustó uno. Y creo que iba a ser el definitivo.
El vestido era de color violeta. Corto por delante y largo por detrás. Era de palabra de honor. Y me gustó muchisimo. A Elena también le encantó así que nos decidimos por ese. También compramos tacones, blancos para ella y violetas para mi, del mismo color que el vestido.
También estuvimos mirando, algún accesorio o algo para mi.
Dentro de unas horas...
-Por fin. Ha sido un día agotador.- dijo Elena al subirse al coche. Nos pusimos el cinturón de seguridad y arrancó.
-Ya te digo.- me llevó hasta mi apartamento y me dijo que cogiera su vestido conmigo ya que Manuel lo puede ver y es de mala suerte. Como decía ese dicho.- Adiós hermanita.- nos despedimos con un abrazo y me fui.
Cuando entré en el apartamento y Diego me vio con tantos bolsos se acercó a ayudarme y saludarme con un dulce beso, como siempre.
-Ya llegas. Me había preocupado. Has visto la hora que era. ¿Pasó algo malo?- empezó con sus típicas preguntas de siempre. Ya me tenia aburrida.
-Diego relaja te.- dije al sentarme en el sofá algo agotada.- Estoy bien y no pasó nada. ¿No me ves?- cerré los ojos y los mantení cerrados hasta que noté que se sentó a mi lado.
-Lo siento. Es que no me puedo acostumbrar todavía. Sigo preocupando me por ti.- abrí los ojos y lo miré.
-Tranquilo. Se como te sientes. Pero quiero que te pongas en mi lugar, ya aburre que todos los días que salga y llegue me hagas las mismas preguntas.- le di un beso en la mejilla.
-Perdón, de verdad. Intentaré contenerme a partir de ahora.- le sonreí y me levanté para cambiarme de ropa.
Dentro de unos meses...
DÍA DE LA BODA
Ya estaba lista. Cuando salí de la habitación y me fui para el salón donde me esperaba Diego, al verme se me quedó mirando.
-Estas guapisima.
Me acerqué y le besé.
-Gracias. ¿Vamos?- el asintió y nos fuimos para la iglesia.
Durante el camino, ninguno habló. Yo porque estaba ansiosa con ver a Elena ya casada. Y Diego, el estaba feliz por mi. Ya que había aprobado los examenes de la universidad. Dentro de unos meses a volver para el siguiente año de carrera.
El tiempo vuela, así que dentro de nada me veré otra vez rodeada con los libros.
Elena
Ya estaba lista para salir. Pero tenia que esperar a que lleguen unas pocas personas, que faltaban. Estaba algo nerviosa, pero a la vez feliz. Hoy era el día. Hoy me casaría y me iría de luna de miel durante unas semanas.
Hoy comenzaré de cero. Esta será mi nueva vida. Junto a una persona que des de que llevamos juntos, logré amarlo como nunca.
Lo digo porque hacia muchos años que vivía alejada de mi verdadera familia. Eso era bastante doloroso por una parte. Pero cuando los encontré, pasaron tantas cosas que me arrepentía a veces por ir a buscarlos.
Pero ahora estoy feliz. Todo esta cambiando. Incluso ya me llevo mejor con mi familia.
Por fin, me acaban de informar que ya podía salir. Ya habían llegado todos. Puse mi brazo bajo el de mi padre y nos fuimos caminando para el altar. Que ganas. No podía esperar mas.
Lucia
Llegamos y nos pusimos en la primera fila, que era donde teníamos que estar. Al cabo de unos segundo podía ver a Elena cogida de mi padre. Estaban los dos muy guapos.
Cuando se acercaron al sacerdote. Podía sentir que me caían lágrimas. No me lo esperaba para nada. Era algo sin explicar. No tenia ganas de llorar, para nada. Solo quería sonreír y tener la misma felicidad que mi hermana, pero no podía. Por mas que quisiera, no podía sonreír. Solo llorar.
Diego se dio cuenta y me las limpió con su pulgar, pero me seguían saliendo. Era algo sin poder controlar. Se puse algo confundido y preocupado a la vez. Al verme así. Luego se dio cuenta mi hermano y me miró sorprendido y así todos. Irene, mi padre que se puso con nosotros, Carla, Laura que también estaba al lado, Luisa, Sergio.
Pero no sabia que decirles, lloraba y lloraba.
De repente. A la vez que caían mis lágrimas, podía notar que dentro de mi cabeza se estaba haciendo un lío. Volvieron muchos recuerdos. Muchos, que no me acordaba pero ahora si.
Flasback...
Lo vi esperándome en la puerta de mi casa, me vino a recoger. Cuando llegamos nos estaban mirando todos, seguro que pensaban de mi lo peor, pero me daba igual, yo era una chica libre y podía estar con la persona que yo quería. Vi a Sonia y Andrea acercarse.
-Hola parejita linda.- dijo Andrea, lo dijo con un tono muy divertido la verdad.
-Hola chicas, os dejo hablar, me voy a saludar a unos amigos, hasta después preciosa.- me besó Álvaro y se fue.
Fin del flashback.
Era un recuerdo de Álvaro. Habíamos tenido muchos momentos felices. Pero no funcionó, así de simple. No había durado, pero eso no importaba. Era el pasado. Un simple pasado, que estaba olvidado.
Después volvieron mas recuerdos...
Flashback...
-Hola.- le dije a Juan, que fue cuando me vino a recoger, para llevarme a algún lugar.
-Hola guapa.- me cogió de la mano y andamos hasta un sitio hermoso, donde nunca había ido, habían muchos arboles, hierba, flores de diferentes colores, un río pasaba por ahí cerca. Y al lado del río había una cesta. Nunca podría olvidar este sitio, por mas que quisiera.
-¿Te gusta?- me preguntó cuando nos sentamos en la hierba.
-Me encanta este sitio, es hermoso. - sonreí.
-Espero que tengas hambre.- se rió.
-Un poco.- contesté.
En la cesta había dos bocadillos de tortilla de patata, dos coca-colas y fresas con chocolate por encima. Mi comida favorita. Era algo maravilloso.
Fin del flashback.
Flashback...
-Este sera nuestro lugar secreto.- le dije a Juan, cuando nos encontramos otra vez en el mismo sitio. Árboles, olor a naturaleza...
-Claro, aquí nos veremos a escondidas, para que nadie se entere.- se rió.
-No digas eso, no quiero tener una relación a escondidas.- le di en el hombro.
-Vale, pero no me pegues.- me abrazó.
-Eso no es pegar, esto es pegar.- le pegué flojito en el brazo y me fui corriendo, me estaba persiguiendo, me llegó y nos caímos en la hierba.
-Eres preciosa.
-Te quiero.- y le di un beso.
Fin del flashback.
Flashabck...
-Soy tu hermana mayor Lucía.
Fin del flashback.
Flashback...
Estuve toda la tarde en ese parque, el tiempo pasó muy rápido. Al levantarme para irme a casa ya que era tarde, estaba ya anocheciendo, y alguien me golpeó.
No sabia donde me encontraba. Tenia los ojos vendados. Estaba tirada en un suelo porque notaba que los pies y las manos estaban atados.
Me habían secuestrado.
Fin del flashback.
Flashback...
-¿Cómo estas bella durmiente?- dijo mi hermano.
-No he dormido tanto, para que me digas bella durmiente.- entonces cuando dije eso, todos se me quedaron mirando, como si hubiera pasado un siglo.
-Doctor, ¿no se acuerda de nada?- preguntó Elena, entonces el doctor se me acercó y me dijo:
-Lucía, has estado en coma durante 4 meses casi 5.
Fin del flashback.
Flashback...
-Eso es lo peor hija.. el medico..me ..acaba..d..de avisas que...tu madre.. acaba de morir.
Fin del flashback.
Flashback...
-Hola, soy Natalia.- dijo sonriendo me y dando me dos besos en las mejillas.
-Hola, yo Lucía, encantada.
Fin del flashback.
Flashback...
-¿Dónde estoy?- me dije a mi misma, pensando que no había nadie conmigo, pero me equivoqué.
-Ya te despertaste dormilona.
-¿Y tu eres?- no lo conocía de nada, o eso pensé.
-Soy Diego, nos presentó Nati, anoche.
Fin del flashback.
Flashback...
Un coche estaba viniendo hacia nosotros. Lo único que recuerdo de ese instante es que creo que el coche dio unas cuantas vueltas, y lo demás se volvió negro, pero muy negro.
Fin del flashback.
Había recordado todos los momentos mas importantes de mi vida. Los que me cambiaron. Después del ultimo recuerdo, ya lo demás lo sabia. Todo.
Pero para ser mas exactos, había recuperado la memoria. Por fin. Pero seguía sin entender el porqué de las lágrimas que salían.
Cuando me las limpió por última vez Diego, pararon, ya no salían mas. Lo miré y lo abracé.
-Me he acordado de todo. ¡HE RECUPERADO LA MEMORIA!- le dije al oído. Pero pude notar que los demás lo habían odio y me empezaron a abrazar todos.
Después estaba toda la iglesia entera, mirándonos. Incluso Elena, que no comprendía nada de nada, de lo que estaba pasando en la primera fila.
Bueno, lo que mas deseabamos todos, que Lucia recuperase la memoria. Por fin... jeje. Espero que os haya gustado el último capiutulo de la historia. Se que da pena, pero creo que ya va siendo hora de terminar con esta historia. Pero tranquilos, queda el EPÍLOGO. Y podeis seguir mis otras historias. Que son muchas.
En mi pagina de facebook, esta el vestido de boda de Elena y el que usa Lucia--> https://www.facebook.com/Silvia15historias?notif_t=page_new_likes Y bueno, si puedo terminar hoy el epílogo lo publicaré sino, pues mañana . UN BESITOOO!!
viernes, 4 de enero de 2013
Cap.27 Pensando en el futuro
Lucia
Esa chica de pelo castaño rojizo, me miraba. Creo que me conocía o algo así. Se sentó a mi lado y me miró. Yo también la miré. De repente sacó un pañuelo y me limpió las lágrimas. Yo me quedé algo sorprendida por su actitud hacia mi.
-¿Estas mejor?- me preguntó después de terminar de limpiar mis lágrimas.
-Un poco mejor...- intenté sonreír, pero no logré lo que quería.
-Lucia...- cuando dijo mi nombre la miré extrañada. Entonces lo que intuía de que me podría conocerme era cierto.- ...hace tiempo que no se nada de ti. Te echaba de menos.- la miré raro y se dio cuenta.- ¿Pasa algo?
-Si, por lo que veo es que nadie te lo ha contado.- me miró.- No recuerdo nada. Y si piensas que si se quien eres, pues no lo se. No te recuerdo. Pero puede que hayamos sido amigas.
-Si, fuimos muy buenas amigas. Pero... ¿qué te pasó?- la veía triste, pero ahora no estaba en mi mejor momento para pensar en eso.
-Tuve un accidente. Pero ahora no quiero hablar de eso. Fue hace mucho y ahora tengo mayores problemas.- agaché la cabeza y pude notar como me volvía a poner triste y que las lágrimas volvían a caer de los ojos.
-¿Qué te pasó? Nunca te he visto así, por lo que yo recuerde.- puso su brazo sobre mi hombro y después me abrazó.- Puedes confiar en mi. Si quieres vamos a mi casa, aquí te puedes resfriar.
-Vale, vamos a tu casa allí te contaré.- nos levantamos y nos pusimos a caminar hasta llegar a un coche. Era su coche por lo que me dijo. Nos montamos y arrancó. Yo solo podía mirar por la ventana para olvidarme de todo aunque fuera un rato hasta llegar hasta su casa. Me sirvió para pensar un poco.
-Ya llegamos.- nos encontrábamos en una casa blanca, grande y muy bonita. Tenia dos pisos y había jardín y no se que mas. No me fijé en mas porque no estaba de ánimo para eso en estos momentos.
Ahora mismo nos encontrábamos en su habitación, al observa la un momento pude ver una foto grande colgada en la pared. Luego pensé y me acordé de esa chica, que era justo la misma que tenia al lado, que me limpió las lágrimas, que me llevó hasta su casa. ¡ERAMOS AMIGAS!
La caja que contenía fotos de mis amigos, novios... Ella estaba en una de las fotos. Y entonces me di cuenta de que podía confiar en ella. Que seria un gran apoyo para mi, en estos momentos que me encontraba tan mal.
Me ofreció sentarme en la cama. Me relajé, ella se sentó a mi lado y le conté todo lo ocurrido. Lo que me pasó en tan solo casi una hora. Con Diego y con Sergio. Por lo visto ella los conocía a los dos así que me facilitó las cosas.
Necesita desahogarme y con ella me sirvió. Me escuchó, me entendió y me intentó ayudar, aunque no me serviría para mucho. Eso creía.
Diego
Nos sentamos a comer pero no vino Lucia. Entonces entró de repente Laura y dijo que se había ido de la casa. Iba a ir a buscarla, pero ya era demasiado mayor para hacer lo que quisiera y encima en estos momentos no estaba para hablar con ella ni verla. No tenia humor para eso. Me destrozó bastante verla abrazada a el. Se que fue mi amigo y por lo visto lo siguió siendo hasta ahora.
Sabia que el estuvo por ella un tiempo y que ella también estaba por el. Así que ahora que no recuerda nada puede terminar por sentir algo por el... No se muy bien como explicarlo pero me sentía fatal. Ni tampoco tenia ganas de comer. Solo quería irme en algún lugar que no haya nadie y estar un tiempo solo. Sin hacer nada, sin pensar nada. Pero no existía un lugar así.
Si voy a la casa de mis padres, ellos estarán allí, si voy al apartamento, Lucia terminará por llegar en cualquier momentos. Y aquí tampoco podía estar. Así que me tenia que aguantar. No conseguir lo que quería en estos momentos...
Fabian y Dani también se sorprendieron por haberse ido Lucia incluso me miraron a mi y me preguntaron, pero les dije que no tenia idea.
Terminamos de comer y me fui de la casa. Lucia no llegó así que no tenia nada mas que hacer aquí.
Llegué al apartamento en tan solo unos pocos minutos, puse la llave en la puerta y la abrí. No había nadie en casa. Mejor para mi. Me eché en el sofá y miré el techo.
Pensando...Pensando... Hasta que al final me había dormido. Estaba cansado y ni lo notaba.
Lucia
-Bueno Lucia, yo creo que deberías hablar con Diego, explicarle lo ocurrido y tal. Porque sinos estaría pensando lo peor de ti. Y no es así.- me dijo Eva muy sincera, algo que me gustaba.
-Tienes razón, le explicaré todo. Le contaré la verdad y también hablaré con Sergio, aunque no tengo que hacerlo porque el sabe perfectamente que no puede pasar nada entre nosotros. Pero por advertirle de que no haga ni diga nada delante de Diego. No quiero acabar mal con el por su culpa.- estuve muy decidida con todo esto y se lo iba a decir a cada uno. Que aunque haya perdido la memoria no soy tan tonta para que jueguen conmigo y hagan lo que quieran.
-Así se habla.- me sonrió y yo también le sonreí.- Me da mucha pena lo que te ocurrió. La verdad que no tenia ni la menor idea en lo que te había pasado.- entonces se puso un poco mas triste.
Se me había olvidado lo del accidente des de que se lo conté antes cuando me encontró. E incluso cuando quería olvidarme de todo solo por no recordar todavía. Porque tenia fe y un día recordé algo, pero luego se cagó todo. Una pena. Y seguía teniendo fe en eso. Pero ya no se que pensar.
Ya no se si algún día lograré recuperar la memoria. Aunque a veces parándome a pensar, he sufrido bastante y olvidarme de todo por una parte me hace bien. Pero por otra no tanto. Ya que lograron mentirme en una época atrás. Y eso no me gusta. Y no quiero que me lo vuelvan a hacer. Que aunque me lo han prometido, nadie sabe, si algún día les da por mentirme u ocultarme algo que no debería saber o no me haría bien saberlo.
-No pasa nada, tranquila. La verdad que no quiero recordar eso.- agaché la cabeza. Pero luego la levanté y sonreí.- La vida es corta y voy a vivirla lo que me queda. No voy a perder parte de ella solo por pensar que no recuerdo nada de mi pasado. Así que hay que vivir el presente y el futuro. Eso importa ahora mismo...
-Me gusta tu positivismo. Te hace mejor persona.
-Si, bueno Eva. Ya paró de llover y será mejor que me vaya a casa. Necesito descansar y esperar a Diego para hablar con el.- dije al levantarme y despedirme con un abrazo.
-Vale. Que te vaya bien. Y espero verte pronto.
-Claro, cuando quieras nos podemos ver. Aunque estos días estaré estudiando y ayudando a mi hermana para su boda. Que le diré que te invite.- me dirigí hacia la puerta.
-Gracias, y suerte en los examenes. Los aprovaras, ya veras.- me dijo sonriendo y luego me fui para el apartamento.
No estaba de humor para volver a la casa de mi padre otra vez. Seguro que Elena se enfadará conmigo, pero no tenia otra opción.
Dentro de unos minutos..
Llegué al apartamento, por suerte no me olvidé de coger mis llaves. Al entrar me encontré a Diego dormido en el sofá. Entonces tenia que esperar hasta que despierte para poder hablar con el de todo lo que había pasado hoy.
Me fui a mi habitación me di una ducha caliente, ya que gracias a la lluvia estaba algo mojada.Y me puse algo mas cómodo para ir por casa. Me eché en la cama después y pensé.
En unos meses termino el primer año de carrera. Será la boda de mi hermana. Luego pasaran unos meses hasta que vuelva al segundo año de carrera. Esperaba que me vaya bien con Diego. Recuperar la memoria, aunque sea algún día lejano. Lo deseaba. Que me vaya bien con toda mi familia, amigos. Y lo mas importante, no sufrir. Ser feliz en lo que me quedaba de vida. Eso lo voy a cumplir y si estoy rodeada con gente buena, me irá mejor.
Otra cosa que pensé fue que me veía en un futuro, casada con una persona que amaba demasiado y tener mi propia familia con esa persona. Es un deseo que toda mujer tiene. Pero a parte tendría muy buena carrera. Abogada. Espero ser muy buena en mi trabajo. Tendría que lograr ese propósito. Estaría feliz conmigo misma al conseguir eso.
Al estar pensando en todo eso, abrí los ojos y miré que en la puerta de mi habitación se encontraba Diego, mirándome. Cruzado de brazos.
-Llegaste.- dijo al seguir de pie en la misma posición que antes.
-Si. Tenemos que hablar.- le dije al sentarme en la cama y poner la mano en el colchón al lado mio indicando que se sentara conmigo. El obedeció y se sentó.- No pasó nada con Sergio. Me llamó para hablar y me contó que todavía me quería o no se que. También habló algo del pasado pero como ya sabes, no me acuerdo. Y le dije que no podía haber nada entre nosotros, ya que estoy contigo.- tomé aire y seguí explicándole todo.- El me entendió y fue entonces cuando nos abrazamos y entraste tu pensando otra cosa.- terminé de contarle lo ocurrido y pude ver como desviaba su mirada había otro lado de la habitación.
-Lo siento.- me miró y nos cruzamos las miradas. Podía sentir que me lo decía de verdad.
-Tranquilo, si estuviera en tu lugar me hubiera pasado lo mismo. Aunque no entendí muy bien como me sentí cuando te fuiste así.- lo abracé y podía sentir su protección, su aroma.
Tenerlo cerca de mi, me agrada, me gusta, me siento mejor, puedo estar segura de que no me pasaría nada malo a su lado. Aunque algún día quien sabe.
Irene
Me senté en el sofá y de repente pude sentir como si me hubiese meado encima. Entonces al mirar, ¡habia roto aguas!
-¡EL BEBÉ ESTA POR NACER!- chillé.
Todos se acercaron a mi. Fabian me llevó hasta el coche con cuidado y nos fuimos para el hospital. Definitivamente hoy fue y será un día muy largo e intenso.
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