Volver a Amar
domingo, 13 de enero de 2013
Epílogo
Y así fue como por fin había recuperado la memoria. Por suerte tenia fe en ello y se cumplió mi deseo mas deseado. Pero había algo que no entendía muy bien. ¿Por qué recordé todo a causa de las lágrimas? ¿Por qué justo el día de la boda de mi hermana? Y ¿Por qué recordé esos momentos, justo los que me cambiaron?
Pero no tenia respuestas. No podría conseguirlas. Pero tampoco me importaba demasiado. Lo único que quiero ahora mismo es ser feliz. No sufrir mas, y des de que estaba en la universidad me iba bien, todos los días me levantaba con una sonrisa, menos el día que hablé con Sergio y me fui llorando. Pero es el pasado. Ahora importa el presente y el futuro.
La boda estuvo muy bien, no solo brindamos por la felicidad de Elena sino también por mi recuperación de memoria, que ya era hora de recordarlo todo. Todos lo pasamos muy bien. Estuvimos bebiendo, bailando, riendo, haciendo locuras... En concreto fue el mejor día de mi vida y estaba con las personas que quería y que me importaban de verdad. Nunca podré olvidar este momentos, estos momentos que había vivido, jamás.
Meses después...
Pasé el mejor verano de mi vida. Me fui de vacaciones con Diego a una isla y nos lo pasamos genial.
Ya tocaba volver a empezar las clases de universidad, otra vez. Pero no me importaba, el tiempo pasaba rápido. Así que un abrir y cerrar de ojos ya habría terminado mi segundo año de carrera.
Elena se lo pasó muy bien en su luna de miel, por lo que me había contado.
Laura crecía cada día mas y Elisa también. Eran las niñas mas guapas que había visto en mi vida. Mi sobrina iba detrás mía todo el tiempo, eso me alegraba mucho. Incluso muchas veces se venia al apartamento a dormir, para jugar y eso. También la llevaba a la piscina algunas veces en verano.
Que decir de Dani, el ya era todo un hombre. Trabajaba, cosa que nunca me había imaginado, muy buen padre, y con Carla le iba muy bien. A veces se iban a la ciudad donde me crié para ver a los padres de Carla así pueden ver también a Laura.
Mi padre e Irene, estaban muy felices. Con Elisa a su lado y a nosotros que íbamos a visitarlos, estaban de lo mas contentos. Incluso mi padre se estaba haciendo mas viejo. Pero bueno, así era la vida, los años pasaban, te hacías viejo y luego falleces. Hablando de eso, lo de mi madre ya lo tenia mas que superado. Ya no era como antes. Ahora todo es normal, no me ponía a llorar cada vez que la recordaba porque ella se que esta conmigo. Y se que quiere que sea feliz, así que cumpliré su deseo.
Ahora hablemos sobre los amigos, por decirlo de alguna manera...
Eva, nos hemos vuelto a hacer inseparables, ella, Sonia y yo estamos todo el día de aquí para allá. Me alegraba tener amigas como ellas, siempre han estado allí, aunque yo me había distanciado de ellas en tiempos pasados.
Nati, a ella no la veía des de hace mucho. No se que es de ella. Ni tampoco de los demás, Alba, Bruno y José. Creo que se cambiaron de ciudad o algo así ya que no los volví a ver a ninguno y Diego igual. Tampoco sabe nada de ellos.
Andrea, ella ahora esta con Juan. Pensareis que es doloroso para mi, pero también lo había superado. No quería saber nada de ellos, no me importaban. Pero si eran felices, que lo sean. Lo mas raro es que me los tenia que encontrar de vez en cuando por el campus de la universidad, ya que estudiaban en la misma que yo los dos.
Álvaro, de el tampoco se nada des de hace unos días. Mi hermano me contó que había estado hablando con el y que estaba por Londres trabajando en no se que cosa. Le pregunté si seguía con la Pilar, la que no me tragaba ni en pintura. Y me contó algo muy fuerte. Pensé que nunca me podría desacer de esa tía, y ni os imaginais lo que me dijo. Pilar murió en un accidente de coche. Si, muy fuerte. Yo me quedé flipada al saber la noticia. Dicen que estaba viajando dirigiéndose hacia su trabajo o algo así y un camión venia, entonces murió. Por una parte me alegraba, ya que era su merecido. Pero por otra parte me daba pena, que aunque me hizo la vida imposible, yo no era tan mala para desearle algún mal a alguien.
Pero dejemos de hablar de ella.
Martín, me lo encontré al comienzo del verano. Quedamos en ser amigos. Por lo visto le iba bien, también estaba en la universidad estudiando aunque no era en la misma que la mía. Ya no estaba con Raquel. Ella se había ido hacia Asturias, porque su familia se tenia que mudar por el trabajo. Otra menos.
Sergio, el pues sigue viviendo en la misma casa que mi padre, pero ya no lo veo a menudo. Ya que solo viene algún que otro fin de semana porque estudia en Barcelona. Decidió que iba a ser lo mejor para los dos, así no podía pasar nada mas entre nosotros. Me alegré por eso, ya que Diego me lo estaba echando en cara cada vez que lo veíamos.
Todos estábamos felices, algunos no tanto, pero en parte todo había encajado en este puzzle.
Varios años después...
Y aquí estaba yo, una abogada, la mejor del país. Y ni me lo imaginaba. Nada mas terminar mis estudios me metí en un bufete de abogados, el mejor bufete que había en la capital. Así que me fue bastante bien.
Diego y yo estábamos comprometidos. Si, estaba feliz y no solo por eso si no que ahora mismo me encontraba en el baño de nuestro apartamento con un test de embarazo. Esperando a ver cuantas rallitas me iban a salir.
Minutos después...
-Venga Lucia, sal ya. No me hagas esperar.- se escuchaba Diego chillando fuera.
-Voy, ya solo quedan, cinco, cuatro, tres, dos, uno....- salí del baño con la cabeza para abajo, había visto el resultado y ahora se lo tenia que decir.
-¿Qué salió?- se acercó rápidamente hacia mi y me cogió de la barbilla para levantar mi cabeza, puse cara de tristeza pero cuando lo miré a los ojos no podía contener esa sonrisa.
-Estamos embarazados Diego.- sonrío y me abrazó.
-Se lo tenemos que contar a los demás, no sabes como se van a arreglar por la noticia.- decía sonriendo me, yo tampoco paraba de sonreír. Iba a tener un bebé, otro sueño cumplido.
-Vamos.- cogí las llaves y me fui corriendo hacia la puerta. El fue detrás mía.- Venga cariño, no tardes tanto...
Llegamos a la casa de mi padre y saludé a Luisa como todas las veces que venia a visitarles. Nada mas verme Laura y Elisa vinieron corriendo hacia mi, las abracé y les di un beso en la frente a cada una.
-Hola pequeñas. ¿Estan los demás?
-Si, en el jardín.- dijo Laura, las cogí de las manos y me fui para el jardín para encontrarme con los demás y darles la noticia. Diego estaba cogiendo de la mano a Elisa, ella lo quería mucho. Siempre que veníamos a la casa se iba a jugar con el. Pero así eran las niñas de la familia, ahora esperaba tener un niño, porque con tanta niña creo que mi padre estará espantando a cada uno de sus pretendientes cuando se hagan mayores.
-Hola familia.- saludé a todos con una sonrisa en mi cara. Estaban, mi padre, Irene, Dani, Carla, Luisa y acababan de llegar Sonia y Eva, porque les había mandado un mensaje cuando estábamos en el coche para que vinieran, porque les tenia una noticia.
-Lucia, habla, que me tienes preocupada. ¿Qué noticia nos quieres dar?- dijo Sonia que se puso enfrente mio. Yo solo podía sonreír.
-Bueno...- tomé aire y seguí.- Es un poco difícil de decir, pero iré al grano.
-Mejor.- se escuchó decir a Dani que estaba echando humos por la cara igual que todos, esperando la inesperada noticia. Miré a Diego y hablé.
-Va a haber otro mas en la familia.- de repente vinieron todos a felicitarnos y abrazarnos, estoy si que era una familia feliz y cada vez mas grande.
Cinco años después...
-Pablo, cariño, te vas a hacer daño. No corras tanto.- chillé al ver que mi niño se iba a caer en cualquier momento.
Mañana íbamos a ir a ver si podíamos comprar una casa mas grande. Ya que en el apartamento Pablo no puede estar. Necesita correr y divertirse, así que esperábamos pronto mudarnos. Mi padre quería que no vayasemos con el, pero rechacé la invitación. Quería vivir con mi marido y mi hijo felizmente. No necesitaba vivir con toda la familia.
-Mami, ¿papá ya esta en casa?- me dijo mi pequeño al ponerse delante mía, estábamos en un parque muy bonito, habían niños de todas la edades jugando. Iba a traer a Laura o Elisa, pero ya han crecido tanto que quieren estar mas con sus amiguitos.
-No lo se cariño, cuando llegue me llamará.- le di un beso.- Ve a jugar ahora y divierte te, que nos tendremos que ir pronto.
Mi vida ya estaba mejor de lo que me imaginaba. Todo era tan bonito, lo que mas, tener a un niño que me alegraba cada día que me levantaba. Puede que pasaran cosas malas en mi vida, pero de los errores se aprende. Ahora os puedo decir que soy feliz, tal y como soñé. Tengo lo mejor que me ha podido pasar. No necesito nada mas. Ni pido. Con lo que tengo me es suficiente.
Nos veremos en una vida propera. Os deseo lo mejor. Y si queréis algo, luchar por ello.
FIN
sábado, 12 de enero de 2013
Cap.28 Recuperar lo que deseaba
Lucia
Nació mi hermana, si era una niña. Y le iban a poner de nombre Elisa. Toda la familia estaba muy feliz por el nuevo intrigante de la familia. Cuando fuimos a visitar a Irene al hospital, estaban todos en la habitación. Así que nos teníamos que ir pronto ya que no cabíamos todos allí.
Pasaron los días...
Hoy íbamos a elegir el vestido de boda para Elena. Estaba tan entusiasmada. Y de paso también elegir algo para ponerme yo. Rechacé ser la dama de honor. En mi lugar fue Carla. Y os estaréis preguntando por qué. Pues porque no estaba todavía de ánimo para pensar en la boda. Tenia en mente aprobar mis examanes. Y aunque se que la boda es después de mi ultimo día en la universidad, estaré estresada y no podré hacerlo bien. Así que esa es mi respuesta, que espero que os haya valido...
Vino a recogerme mi hermana en coche.
-Hola pequeña.- dijo al subirme al coche.
-Hola.- contesté y me puse el cinturón de seguridad.
Fuimos a una tienda de vestidos de novias. Era bastante grande. Elena no podía parar de mirar vestidos. Por cada lado había alguno que le llamaba la atención. Y reconozco que la mayoría estaban muy bonitos.
Al estar una hora por lo menos mirando. Habíamos encontrado el perfecto para ella. Y la verdad que estaba muy bien.
El vestido era de palabra de honor. Largo, como ya os estaréis imaginando. En la cintura tenia tipo de cinturón, pero no lo era. Solo servía para decorar. Y debajo del cinturón tenia flores blancas.
Cuando se lo provó, le quedaba estupendamente. Y eso que pensaba que le tenían que hacer arreglos. Ya se lo podía comprar y todo. Y estaba muy guapa, eso no hacia falta decirlo.
-Estas preciosa!- fue lo único que pude decir cuando la vi con ese vestido puesto.
-¿Te gusta?- dijo algo nerviosa.
-No me gusta. ¡ME ENCANTA! Creo que este es el perfecto.- sonreí y fui a darle un abrazo, la verdad que me alegraba muchisimo que se iba a casar. Esperaba que pronto sea mi turno. Aunque se que es un poco precipitado pensar en eso todavía. Es pronto. Pero esperaba que sea algún día, y seguro que sea el día de mi vida. El mejor de todos.
-Si, yo también lo creo.
Se cambió y compró el vestido. A ella también le había encantado.
-Bueno hermanita.- dijo al poner su mano sobre mi hombro.- Ahora toca elegir tu vestido para mi boda. No sabes que raro se me hace todavía decirlo ''mi boda'' ¿no crees?
-Ja ja, aii hermanita. Vamos a elegir uno entonces.- reí al escuchar lo que me había dicho.- Ya me imagino. Estarás nerviosa con que llegue el día ¿no?- dudé un poco si decir eso, pero total, ya me estaba acostumbrando a su presencia.
-Ni que lo digas. Quiero que sea mañana el día.- se paró así sin mas delante de una tienda.- Aquí. Seguro que encontraremos uno para ti, que sea perfecto.- entramos en la tienda y pude ver distintos colores de vestidos. Unos eran cortos, otros largos.. Unos de colores oscuros, otros de colores claros.
Cogimos unos cuantos que nos gustaban para provarmelos y poder elegir alguno. Y de los diez vestidos que me prové me gustó uno. Y creo que iba a ser el definitivo.
El vestido era de color violeta. Corto por delante y largo por detrás. Era de palabra de honor. Y me gustó muchisimo. A Elena también le encantó así que nos decidimos por ese. También compramos tacones, blancos para ella y violetas para mi, del mismo color que el vestido.
También estuvimos mirando, algún accesorio o algo para mi.
Dentro de unas horas...
-Por fin. Ha sido un día agotador.- dijo Elena al subirse al coche. Nos pusimos el cinturón de seguridad y arrancó.
-Ya te digo.- me llevó hasta mi apartamento y me dijo que cogiera su vestido conmigo ya que Manuel lo puede ver y es de mala suerte. Como decía ese dicho.- Adiós hermanita.- nos despedimos con un abrazo y me fui.
Cuando entré en el apartamento y Diego me vio con tantos bolsos se acercó a ayudarme y saludarme con un dulce beso, como siempre.
-Ya llegas. Me había preocupado. Has visto la hora que era. ¿Pasó algo malo?- empezó con sus típicas preguntas de siempre. Ya me tenia aburrida.
-Diego relaja te.- dije al sentarme en el sofá algo agotada.- Estoy bien y no pasó nada. ¿No me ves?- cerré los ojos y los mantení cerrados hasta que noté que se sentó a mi lado.
-Lo siento. Es que no me puedo acostumbrar todavía. Sigo preocupando me por ti.- abrí los ojos y lo miré.
-Tranquilo. Se como te sientes. Pero quiero que te pongas en mi lugar, ya aburre que todos los días que salga y llegue me hagas las mismas preguntas.- le di un beso en la mejilla.
-Perdón, de verdad. Intentaré contenerme a partir de ahora.- le sonreí y me levanté para cambiarme de ropa.
Dentro de unos meses...
DÍA DE LA BODA
Ya estaba lista. Cuando salí de la habitación y me fui para el salón donde me esperaba Diego, al verme se me quedó mirando.
-Estas guapisima.
Me acerqué y le besé.
-Gracias. ¿Vamos?- el asintió y nos fuimos para la iglesia.
Durante el camino, ninguno habló. Yo porque estaba ansiosa con ver a Elena ya casada. Y Diego, el estaba feliz por mi. Ya que había aprobado los examenes de la universidad. Dentro de unos meses a volver para el siguiente año de carrera.
El tiempo vuela, así que dentro de nada me veré otra vez rodeada con los libros.
Elena
Ya estaba lista para salir. Pero tenia que esperar a que lleguen unas pocas personas, que faltaban. Estaba algo nerviosa, pero a la vez feliz. Hoy era el día. Hoy me casaría y me iría de luna de miel durante unas semanas.
Hoy comenzaré de cero. Esta será mi nueva vida. Junto a una persona que des de que llevamos juntos, logré amarlo como nunca.
Lo digo porque hacia muchos años que vivía alejada de mi verdadera familia. Eso era bastante doloroso por una parte. Pero cuando los encontré, pasaron tantas cosas que me arrepentía a veces por ir a buscarlos.
Pero ahora estoy feliz. Todo esta cambiando. Incluso ya me llevo mejor con mi familia.
Por fin, me acaban de informar que ya podía salir. Ya habían llegado todos. Puse mi brazo bajo el de mi padre y nos fuimos caminando para el altar. Que ganas. No podía esperar mas.
Lucia
Llegamos y nos pusimos en la primera fila, que era donde teníamos que estar. Al cabo de unos segundo podía ver a Elena cogida de mi padre. Estaban los dos muy guapos.
Cuando se acercaron al sacerdote. Podía sentir que me caían lágrimas. No me lo esperaba para nada. Era algo sin explicar. No tenia ganas de llorar, para nada. Solo quería sonreír y tener la misma felicidad que mi hermana, pero no podía. Por mas que quisiera, no podía sonreír. Solo llorar.
Diego se dio cuenta y me las limpió con su pulgar, pero me seguían saliendo. Era algo sin poder controlar. Se puse algo confundido y preocupado a la vez. Al verme así. Luego se dio cuenta mi hermano y me miró sorprendido y así todos. Irene, mi padre que se puso con nosotros, Carla, Laura que también estaba al lado, Luisa, Sergio.
Pero no sabia que decirles, lloraba y lloraba.
De repente. A la vez que caían mis lágrimas, podía notar que dentro de mi cabeza se estaba haciendo un lío. Volvieron muchos recuerdos. Muchos, que no me acordaba pero ahora si.
Flasback...
Lo vi esperándome en la puerta de mi casa, me vino a recoger. Cuando llegamos nos estaban mirando todos, seguro que pensaban de mi lo peor, pero me daba igual, yo era una chica libre y podía estar con la persona que yo quería. Vi a Sonia y Andrea acercarse.
-Hola parejita linda.- dijo Andrea, lo dijo con un tono muy divertido la verdad.
-Hola chicas, os dejo hablar, me voy a saludar a unos amigos, hasta después preciosa.- me besó Álvaro y se fue.
Fin del flashback.
Era un recuerdo de Álvaro. Habíamos tenido muchos momentos felices. Pero no funcionó, así de simple. No había durado, pero eso no importaba. Era el pasado. Un simple pasado, que estaba olvidado.
Después volvieron mas recuerdos...
Flashback...
-Hola.- le dije a Juan, que fue cuando me vino a recoger, para llevarme a algún lugar.
-Hola guapa.- me cogió de la mano y andamos hasta un sitio hermoso, donde nunca había ido, habían muchos arboles, hierba, flores de diferentes colores, un río pasaba por ahí cerca. Y al lado del río había una cesta. Nunca podría olvidar este sitio, por mas que quisiera.
-¿Te gusta?- me preguntó cuando nos sentamos en la hierba.
-Me encanta este sitio, es hermoso. - sonreí.
-Espero que tengas hambre.- se rió.
-Un poco.- contesté.
En la cesta había dos bocadillos de tortilla de patata, dos coca-colas y fresas con chocolate por encima. Mi comida favorita. Era algo maravilloso.
Fin del flashback.
Flashback...
-Este sera nuestro lugar secreto.- le dije a Juan, cuando nos encontramos otra vez en el mismo sitio. Árboles, olor a naturaleza...
-Claro, aquí nos veremos a escondidas, para que nadie se entere.- se rió.
-No digas eso, no quiero tener una relación a escondidas.- le di en el hombro.
-Vale, pero no me pegues.- me abrazó.
-Eso no es pegar, esto es pegar.- le pegué flojito en el brazo y me fui corriendo, me estaba persiguiendo, me llegó y nos caímos en la hierba.
-Eres preciosa.
-Te quiero.- y le di un beso.
Fin del flashback.
Flashabck...
-Soy tu hermana mayor Lucía.
Fin del flashback.
Flashback...
Estuve toda la tarde en ese parque, el tiempo pasó muy rápido. Al levantarme para irme a casa ya que era tarde, estaba ya anocheciendo, y alguien me golpeó.
No sabia donde me encontraba. Tenia los ojos vendados. Estaba tirada en un suelo porque notaba que los pies y las manos estaban atados.
Me habían secuestrado.
Fin del flashback.
Flashback...
-¿Cómo estas bella durmiente?- dijo mi hermano.
-No he dormido tanto, para que me digas bella durmiente.- entonces cuando dije eso, todos se me quedaron mirando, como si hubiera pasado un siglo.
-Doctor, ¿no se acuerda de nada?- preguntó Elena, entonces el doctor se me acercó y me dijo:
-Lucía, has estado en coma durante 4 meses casi 5.
Fin del flashback.
Flashback...
-Eso es lo peor hija.. el medico..me ..acaba..d..de avisas que...tu madre.. acaba de morir.
Fin del flashback.
Flashback...
-Hola, soy Natalia.- dijo sonriendo me y dando me dos besos en las mejillas.
-Hola, yo Lucía, encantada.
Fin del flashback.
Flashback...
-¿Dónde estoy?- me dije a mi misma, pensando que no había nadie conmigo, pero me equivoqué.
-Ya te despertaste dormilona.
-¿Y tu eres?- no lo conocía de nada, o eso pensé.
-Soy Diego, nos presentó Nati, anoche.
Fin del flashback.
Flashback...
Un coche estaba viniendo hacia nosotros. Lo único que recuerdo de ese instante es que creo que el coche dio unas cuantas vueltas, y lo demás se volvió negro, pero muy negro.
Fin del flashback.
Había recordado todos los momentos mas importantes de mi vida. Los que me cambiaron. Después del ultimo recuerdo, ya lo demás lo sabia. Todo.
Pero para ser mas exactos, había recuperado la memoria. Por fin. Pero seguía sin entender el porqué de las lágrimas que salían.
Cuando me las limpió por última vez Diego, pararon, ya no salían mas. Lo miré y lo abracé.
-Me he acordado de todo. ¡HE RECUPERADO LA MEMORIA!- le dije al oído. Pero pude notar que los demás lo habían odio y me empezaron a abrazar todos.
Después estaba toda la iglesia entera, mirándonos. Incluso Elena, que no comprendía nada de nada, de lo que estaba pasando en la primera fila.
Bueno, lo que mas deseabamos todos, que Lucia recuperase la memoria. Por fin... jeje. Espero que os haya gustado el último capiutulo de la historia. Se que da pena, pero creo que ya va siendo hora de terminar con esta historia. Pero tranquilos, queda el EPÍLOGO. Y podeis seguir mis otras historias. Que son muchas.
En mi pagina de facebook, esta el vestido de boda de Elena y el que usa Lucia--> https://www.facebook.com/Silvia15historias?notif_t=page_new_likes Y bueno, si puedo terminar hoy el epílogo lo publicaré sino, pues mañana . UN BESITOOO!!
viernes, 4 de enero de 2013
Cap.27 Pensando en el futuro
Lucia
Esa chica de pelo castaño rojizo, me miraba. Creo que me conocía o algo así. Se sentó a mi lado y me miró. Yo también la miré. De repente sacó un pañuelo y me limpió las lágrimas. Yo me quedé algo sorprendida por su actitud hacia mi.
-¿Estas mejor?- me preguntó después de terminar de limpiar mis lágrimas.
-Un poco mejor...- intenté sonreír, pero no logré lo que quería.
-Lucia...- cuando dijo mi nombre la miré extrañada. Entonces lo que intuía de que me podría conocerme era cierto.- ...hace tiempo que no se nada de ti. Te echaba de menos.- la miré raro y se dio cuenta.- ¿Pasa algo?
-Si, por lo que veo es que nadie te lo ha contado.- me miró.- No recuerdo nada. Y si piensas que si se quien eres, pues no lo se. No te recuerdo. Pero puede que hayamos sido amigas.
-Si, fuimos muy buenas amigas. Pero... ¿qué te pasó?- la veía triste, pero ahora no estaba en mi mejor momento para pensar en eso.
-Tuve un accidente. Pero ahora no quiero hablar de eso. Fue hace mucho y ahora tengo mayores problemas.- agaché la cabeza y pude notar como me volvía a poner triste y que las lágrimas volvían a caer de los ojos.
-¿Qué te pasó? Nunca te he visto así, por lo que yo recuerde.- puso su brazo sobre mi hombro y después me abrazó.- Puedes confiar en mi. Si quieres vamos a mi casa, aquí te puedes resfriar.
-Vale, vamos a tu casa allí te contaré.- nos levantamos y nos pusimos a caminar hasta llegar a un coche. Era su coche por lo que me dijo. Nos montamos y arrancó. Yo solo podía mirar por la ventana para olvidarme de todo aunque fuera un rato hasta llegar hasta su casa. Me sirvió para pensar un poco.
-Ya llegamos.- nos encontrábamos en una casa blanca, grande y muy bonita. Tenia dos pisos y había jardín y no se que mas. No me fijé en mas porque no estaba de ánimo para eso en estos momentos.
Ahora mismo nos encontrábamos en su habitación, al observa la un momento pude ver una foto grande colgada en la pared. Luego pensé y me acordé de esa chica, que era justo la misma que tenia al lado, que me limpió las lágrimas, que me llevó hasta su casa. ¡ERAMOS AMIGAS!
La caja que contenía fotos de mis amigos, novios... Ella estaba en una de las fotos. Y entonces me di cuenta de que podía confiar en ella. Que seria un gran apoyo para mi, en estos momentos que me encontraba tan mal.
Me ofreció sentarme en la cama. Me relajé, ella se sentó a mi lado y le conté todo lo ocurrido. Lo que me pasó en tan solo casi una hora. Con Diego y con Sergio. Por lo visto ella los conocía a los dos así que me facilitó las cosas.
Necesita desahogarme y con ella me sirvió. Me escuchó, me entendió y me intentó ayudar, aunque no me serviría para mucho. Eso creía.
Diego
Nos sentamos a comer pero no vino Lucia. Entonces entró de repente Laura y dijo que se había ido de la casa. Iba a ir a buscarla, pero ya era demasiado mayor para hacer lo que quisiera y encima en estos momentos no estaba para hablar con ella ni verla. No tenia humor para eso. Me destrozó bastante verla abrazada a el. Se que fue mi amigo y por lo visto lo siguió siendo hasta ahora.
Sabia que el estuvo por ella un tiempo y que ella también estaba por el. Así que ahora que no recuerda nada puede terminar por sentir algo por el... No se muy bien como explicarlo pero me sentía fatal. Ni tampoco tenia ganas de comer. Solo quería irme en algún lugar que no haya nadie y estar un tiempo solo. Sin hacer nada, sin pensar nada. Pero no existía un lugar así.
Si voy a la casa de mis padres, ellos estarán allí, si voy al apartamento, Lucia terminará por llegar en cualquier momentos. Y aquí tampoco podía estar. Así que me tenia que aguantar. No conseguir lo que quería en estos momentos...
Fabian y Dani también se sorprendieron por haberse ido Lucia incluso me miraron a mi y me preguntaron, pero les dije que no tenia idea.
Terminamos de comer y me fui de la casa. Lucia no llegó así que no tenia nada mas que hacer aquí.
Llegué al apartamento en tan solo unos pocos minutos, puse la llave en la puerta y la abrí. No había nadie en casa. Mejor para mi. Me eché en el sofá y miré el techo.
Pensando...Pensando... Hasta que al final me había dormido. Estaba cansado y ni lo notaba.
Lucia
-Bueno Lucia, yo creo que deberías hablar con Diego, explicarle lo ocurrido y tal. Porque sinos estaría pensando lo peor de ti. Y no es así.- me dijo Eva muy sincera, algo que me gustaba.
-Tienes razón, le explicaré todo. Le contaré la verdad y también hablaré con Sergio, aunque no tengo que hacerlo porque el sabe perfectamente que no puede pasar nada entre nosotros. Pero por advertirle de que no haga ni diga nada delante de Diego. No quiero acabar mal con el por su culpa.- estuve muy decidida con todo esto y se lo iba a decir a cada uno. Que aunque haya perdido la memoria no soy tan tonta para que jueguen conmigo y hagan lo que quieran.
-Así se habla.- me sonrió y yo también le sonreí.- Me da mucha pena lo que te ocurrió. La verdad que no tenia ni la menor idea en lo que te había pasado.- entonces se puso un poco mas triste.
Se me había olvidado lo del accidente des de que se lo conté antes cuando me encontró. E incluso cuando quería olvidarme de todo solo por no recordar todavía. Porque tenia fe y un día recordé algo, pero luego se cagó todo. Una pena. Y seguía teniendo fe en eso. Pero ya no se que pensar.
Ya no se si algún día lograré recuperar la memoria. Aunque a veces parándome a pensar, he sufrido bastante y olvidarme de todo por una parte me hace bien. Pero por otra no tanto. Ya que lograron mentirme en una época atrás. Y eso no me gusta. Y no quiero que me lo vuelvan a hacer. Que aunque me lo han prometido, nadie sabe, si algún día les da por mentirme u ocultarme algo que no debería saber o no me haría bien saberlo.
-No pasa nada, tranquila. La verdad que no quiero recordar eso.- agaché la cabeza. Pero luego la levanté y sonreí.- La vida es corta y voy a vivirla lo que me queda. No voy a perder parte de ella solo por pensar que no recuerdo nada de mi pasado. Así que hay que vivir el presente y el futuro. Eso importa ahora mismo...
-Me gusta tu positivismo. Te hace mejor persona.
-Si, bueno Eva. Ya paró de llover y será mejor que me vaya a casa. Necesito descansar y esperar a Diego para hablar con el.- dije al levantarme y despedirme con un abrazo.
-Vale. Que te vaya bien. Y espero verte pronto.
-Claro, cuando quieras nos podemos ver. Aunque estos días estaré estudiando y ayudando a mi hermana para su boda. Que le diré que te invite.- me dirigí hacia la puerta.
-Gracias, y suerte en los examenes. Los aprovaras, ya veras.- me dijo sonriendo y luego me fui para el apartamento.
No estaba de humor para volver a la casa de mi padre otra vez. Seguro que Elena se enfadará conmigo, pero no tenia otra opción.
Dentro de unos minutos..
Llegué al apartamento, por suerte no me olvidé de coger mis llaves. Al entrar me encontré a Diego dormido en el sofá. Entonces tenia que esperar hasta que despierte para poder hablar con el de todo lo que había pasado hoy.
Me fui a mi habitación me di una ducha caliente, ya que gracias a la lluvia estaba algo mojada.Y me puse algo mas cómodo para ir por casa. Me eché en la cama después y pensé.
En unos meses termino el primer año de carrera. Será la boda de mi hermana. Luego pasaran unos meses hasta que vuelva al segundo año de carrera. Esperaba que me vaya bien con Diego. Recuperar la memoria, aunque sea algún día lejano. Lo deseaba. Que me vaya bien con toda mi familia, amigos. Y lo mas importante, no sufrir. Ser feliz en lo que me quedaba de vida. Eso lo voy a cumplir y si estoy rodeada con gente buena, me irá mejor.
Otra cosa que pensé fue que me veía en un futuro, casada con una persona que amaba demasiado y tener mi propia familia con esa persona. Es un deseo que toda mujer tiene. Pero a parte tendría muy buena carrera. Abogada. Espero ser muy buena en mi trabajo. Tendría que lograr ese propósito. Estaría feliz conmigo misma al conseguir eso.
Al estar pensando en todo eso, abrí los ojos y miré que en la puerta de mi habitación se encontraba Diego, mirándome. Cruzado de brazos.
-Llegaste.- dijo al seguir de pie en la misma posición que antes.
-Si. Tenemos que hablar.- le dije al sentarme en la cama y poner la mano en el colchón al lado mio indicando que se sentara conmigo. El obedeció y se sentó.- No pasó nada con Sergio. Me llamó para hablar y me contó que todavía me quería o no se que. También habló algo del pasado pero como ya sabes, no me acuerdo. Y le dije que no podía haber nada entre nosotros, ya que estoy contigo.- tomé aire y seguí explicándole todo.- El me entendió y fue entonces cuando nos abrazamos y entraste tu pensando otra cosa.- terminé de contarle lo ocurrido y pude ver como desviaba su mirada había otro lado de la habitación.
-Lo siento.- me miró y nos cruzamos las miradas. Podía sentir que me lo decía de verdad.
-Tranquilo, si estuviera en tu lugar me hubiera pasado lo mismo. Aunque no entendí muy bien como me sentí cuando te fuiste así.- lo abracé y podía sentir su protección, su aroma.
Tenerlo cerca de mi, me agrada, me gusta, me siento mejor, puedo estar segura de que no me pasaría nada malo a su lado. Aunque algún día quien sabe.
Irene
Me senté en el sofá y de repente pude sentir como si me hubiese meado encima. Entonces al mirar, ¡habia roto aguas!
-¡EL BEBÉ ESTA POR NACER!- chillé.
Todos se acercaron a mi. Fabian me llevó hasta el coche con cuidado y nos fuimos para el hospital. Definitivamente hoy fue y será un día muy largo e intenso.
sábado, 29 de diciembre de 2012
Cap.26 Llegada
Lucia
Pasaron los días y hoy llegaba mi hermana con su novio, su futuro marido mejor dicho. Hasta verano se quedarán para preparar su boda, la fecha esta para justo el día después acabar mi año en la universidad.
Tendremos que buscar los vestidos, donde se celebrará la fiesta y todas esas cosas. Me vendría bien ayudarla así me olvido un poco de que todavía no había recuperado la memoria. Pero eso ya lo dejamos por ahora.
Tengo cinco examenes super importantes hasta junio, que será cuando acabe el año. Así que también tendré que estudiar para aprovarlos. Que por supuesto me ayudará Diego en todo lo que necesite.
-Lucia, venga, que tu hermana estará al llegar.- se escuchaba decir a Diego, que estaba en la puerta esperándome para ir a recoger a Elena del aeropuerto.
-Voy, ya estoy lista.- dije al ponerme la chaqueta e ir hacia donde estaba el.
-Ultimamente tardas mucho en arreglarte eh.. ¿Para quien te arreglas tanto?- dijo al poner su mano sobre mi espalda. Caminé y el cerró la puerta tras suya.
-Para nadie tontito.- solté una carcajada al entrar al ascensor.
-Si, claro. Y yo me lo creo.- puso cara de enfado.
-No te enfades. Sabes que no hay ningún otro.- dije al rodear su cuello y darle un beso en la mejilla.- Te quiero a ti.- me miró y sonrió.
-Si es que no me puedo enfadar contigo nunca.- dijo al darme un beso apasionado como siempre. Me encanta sentir su olor, su amor hacia mi, sus besos, caricias. Todo el.
-Lo se.- sonreí y ya habíamos llegado abajo.
Llegamos al aeropuerto en quince minutos.
Caminé hacia donde podría encontrarse Elena y a lo lejos la vi. Iba acompañada de maletas y un chico alto, de pelo castaño a su lado. Por lo visto era el famoso futuro marido. Me alegraba demasiado por ella, se merece ser feliz.
Estaba de espaldas a mi así que quise darse un pequeño susto. Me acerqué a ella con cuidado y la cogí de golpe. Ella saltó y puso su mano sobre su pecho..
-Que susto me has dado pequeña!- dijo al acercarse y darme un fuerte abrazo.
-Lo se. Era lo que quería hacer.- ríe, ella también y me volvió a dar otro abrazo.- Me alegra que estés aquí.
-Y yo también me arreglo. Bueno te presento a tu futuro cuñado. Lucia este es Manuel, Manuel mi hermana Lucia.- nos dimos un abrazo amistoso.
-Encantada de conocerte.- sonreí.- Diego saluda ¿no?- el estaba detrás mio sin abrir la boca.
-Hola Elena, me encanta verte otra vez por aquí.- se dieron un abrazo y luego se acercó a Manuel.- Encantado tío, espero que seamos buenos amigos.
-Claro que si.- luego nos fuimos para el coche y guardaron las maletas en el maletero.
Quería que se quedaran en el nuestro apartamento, pero mi padre se negó. Diciendo que era muy pequeño para cuatro personas no se que mas. Así que teníamos que ir para la casa y nos quedariamos para cenar. Vamos, que teníamos que pasar toda la tarde allí, ya que eran las cuatro de la tarde.
Estaba acostumbrada solo a ir a la casa durante una o dos horas, nada mas. Pero hoy tenia que hacer una excepción.
Llegamos a la casa y todos estaban esperando la llegada de mi hermana con Manuel. Se saludaron y luego me puse a jugar con Laura.
Se alegraba mucho al verme cuando iba de visita. Y yo le había cogido muchisimo cariño, era mi primera sobrina. Y la verdad que me lo pasaba muy bien con ella, jugando, corriendo...
-¿Qué pasa peque?- le pregunté cuando nos sentamos en el suelo de su habitación, la veía rara.
-Nada, que tengo miedo.- dijo al abrazarme fuerte.
-¿Por qué?- dije algo preocupada.
-Mis papás ya no me quieren como antes.- y vi como empezaba a llorar. Yo la acaricié.
-No digas eso, ellos te quieren mas que nunca.- ella me miró y siguió llorando.
-No, mentira. Ya no juegan conmigo.- hablaba como una niña enfadada, no me gustaba verla así y tampoco sabia muy bien como decirle lo contrario. No tengo hijos y no se muy bien como van estas cosas.
-Mira pequeña.- dije al cogerle la barbilla para que me mirase.- Ellos te quieren ¿si? No sabes cuanto, solo que ahora están ocupados porque buscan trabajo- creo que si era eso, porque el otro día me dijo Carla que tenia que empezar a trabajar o ir a la universidad no se que.- y quieren que tengas mejor vida, pero te quieren y mucho ¿vale? Así que no piensas que no es así.- ella sonrió y me dio un beso.
-Gracias tía, te quiero mucho.
-Y yo pequeña. Bueno vamos a jugar al jardín un rato ¿te parece?- ella asintió y nos fuimos corriendo para el jardín.
Elena
Llevamos las maletas a la habitación donde nos íbamos a quedar y luego bajamos. Todos estaban reunidos en la sala de estar.
Estaba muy feliz que dentro de poco iba a comenzar una nueva etapa de mi vida. La verdad que nunca me imaginé que me iba a casar. Pero surgió y estoy muy feliz con aquella decisión.
Lucia
Fuimos a jugar un rato al jardín pero hacia viento y el cielo estaba nublado, así que le dije que vayamos dentro a ver que hacían los demás.
Justo en la entrada me encontré con Sergio. Hacia unos días que no lo veía por la casa.
-Hola Sergio. Estas desaparecido ¿eh?- dije con una sonrisa. Me iba a ir pero me dijo que quería hablar conmigo.- Peque ve con Luisa, ahora vendré yo.
-Vale tía.- me dijo Laura y se fue corriendo para la cocina.
-¿Qué pasa?- le pregunté ya que lo veía un poco raro.
-Ana y yo ya no estamos juntos.- yo me quedé fatal por aquella noticia, la verdad que no me lo esperaba para nada eso.
-¿Y eso? ¿Os habéis peleado?- quería saber si podía ayudar en algo, pero entonces me cogió del brazo y entramos en el despacho de mi padre.- ¿Por qué venimos aquí?- dije algo confundida por su decisión.
-Lo siento, pero es que necesitaba hablar contigo a solas.- observó el despacho y me sonrió.- Si, peleamos. Por ti.
-¿Por mi?- puse los ojos como platos ¿cómo que se había peleado por mi? Ahora ya no entendía nada. Estaba bastante confundida.
-Si, mira Lucia, nunca te lo conté porque pensaba que íbamos a lograr ser muy buenos amigos, aunque supuse que cuando recuperaras la memoria iba a ser todo como antes.. Pero des de que empezaste a venir otra vez aquí, y verte mas seguido. Me di cuenta de algo que pensé que lo había superado, que todo fue y se olvidó en el pasado. Pero ya veo que no.- no entendía a donde quería parar con todo esto.
-Mira Sergio, me caes bien enserio... Pero no entiendo que me quieres decir con todo esto.- enserio que no sabia a donde quería llegar con todo lo que me estaba diciendo. No se si hablaba del pasado, de antes de perder la memoria, bueno supongo que era eso...
-Haber, para ser mas claro es que... todavía sigo sintiendo algo por ti.- al escuchar eso, pensé que pudiera ser un sueño o algo por el estilo. Me pellizqué la mano pero me di cuenta de que no. Me estaba hablando enserio, y esto no podía ser.- Nunca te logré olvidar, y eso que me fui de aquí para poder hacerlo y pensé que lo había logrado conociendo a Ana y estando con ella, ya que me la traje a vivir aquí conmigo. Pero no. Me estuve mintiendo a mi mismo. Y encima tu sentías algo por mi antes de conocer a Diego. Por eso ahora se que no habrá nada entre nosotros. Pero quería que lo supieras. Que me di cuenta demasiado tarde... Lo siento por todo lo que te hice en el pasado, de verdad que lo siento mucho.- le cayó una lágrima. Yo no sabia que decirle, me había quedado en blanco, me dolió bastante verlo así. Le limpié la lágrima con mi dedo pulgar y le sonreí.
-No tienes que pedirme perdón. Todo fue en el pasado. Ahora lo que importa es el presente y el futuro. Y me alegra que sepas que no habrá nada entre nosotros. Quiero mucho a Diego, pensé que no podía volver a quererlo, pero me equivoqué. La que tiene que pedir perdón soy yo. Y lo único que te quiero decir, es que espero que encuentres a tu alma gemela. Que seguro que será pronto.- el me sonrió y me abrazó. Fue un abrazo inesperado, pero le respondí. Lo peor fue cuando alguien abrió la puerta.
Al girarme me encontré con la mirada de Diego puesta en mi.
-La comida ya esta lista.- dijo antes de irse. Yo miré a Sergio y me fui detrás de Diego. No quería que pensase que pasó algo allí dentro, así que se lo tenia que explicar.
-Diego, espera...- iba detrás suya, pero ni caso. Pasó de mi..- Diego, por favor. No es lo que parece, enserio. Solo fue un simple abrazo amistoso.- se dio la vuelta y me miró.
-¿Un simple abrazo amistoso? Yo creo que no.- y volvió a caminar.
No se que me pasó que me puse a llorar. No se si fue por la manera en la que me habló o por su desconcianza. Pero me sentí fatal. Sentí como dentro de mi quemaba todo, una horrible sensacion que no podría explicar muy bien. Me di la vuelta y salí de esa casa. No aguantaba lo que sentía. No podía soportarlo.
Las lágrimas caían de mis ojos. Nunca había llorado tanto, por lo que recuerde. Estuve corriendo por la calle hasta que de repente comenzó a llover. Me mojé toda. Pero eso ya no me importaba, solo quería escapar durante un rato de toda mi vida. Irme lejos, no tanto, pero estar sola durante algo de tiempo. Supongo que algunas horas.. Luego ya volvería a la casa o al apartamento. No estaba muy segura ya de nada. Seguro que cuando Elena se enterase me iba a matar. Pero esperaba que me entendiera.
Me paré en un portal y me senté. Me tapé la cara con las rodillas. Y seguí llorando como nunca, hasta que alguien me tocó el brazo. Levanté mi mirada para ver quien era. Y me encontré con una chica mirándome feliz aunque a la vez triste. Podía sentir como tenia mi cara, los ojos rojo y llenos de lágrimas y encima iba toda mojada.
lunes, 17 de diciembre de 2012
Cap.25 Nada de nada
Seguía sin comprender muy bien de lo que me acababa de decir Juan. ¿Qué era eso de que había recuperado la memoria? Pero entonces me paré a pensar y cerré los ojos durante un minuto. Entonces me acordé de que justo antes del beso, de cuando me besó, aparecieron muchas cosas en mi cabeza, como si fueran sueños ¿os acordáis? Pues todo eso era debido a que había recordado cosas de mi pasado.
-¿Cuánto tiempo llevo sin recuperar la memoria?- le pregunté al observarlo el paisaje, estaba muy rayada por muchas cosas.
-Varios meses. Pero no sabes cómo me alegra.- dijo al verle sonreír, me di la vuelta y lo miré.
-Entonces si he recuperado la memoria, solo hay una cosa. ¿Sabes cuál es?
-No.- dijo sin entender muy bien lo que le había dicho.
-De que voy a volver con Diego, creo que te has hecho demasiadas ilusiones.- entonces se le quedó la cara en blanco.- Adiós Juan.
Me di la vuelta y me fui de ese lugar, de aquel restaurante donde me encontraba con el, y dejándolo solo en aquella terraza. No me dijo nada…
De repente me desperté, estaba sudando y en mi cama. Entonces ¿todo era un sueño? ¿No había recuperado la memoria? ¿Por qué? Me había ilusionado, que porque haya pasado todo lo malo en mi vida, pero no. Seguía en mi cama y me levanté para ir al baño y mojarme un poco la cara.
-¿Estás bien Lucia?- era Diego, que estaba en la puerta mirándome.
-Si, solo tuve un sueño que me hubiera gustado que fuera realidad.- dije al secarme con la toalla.
-Ah, ¿cómo te fue la noche? No me di cuenta de cuando habías llegado.- entonces había llegado de la cena con Juan y me había acostado, ¿pero por qué no recuerdo nada de eso?
-No lo sé. – fue lo único que pude decir. Entonces el se dio la vuelta para irse, pero le paré.- Diego.- el se me quedó mirando.- Tengo mucho miedo.- y le abracé. Creo que se había quedado bastante sorprendido por mi reacción.
Luego me fui a mi habitación para dormir, ya que eran las tres de la madrugada. Mañana tendría que llamar a Juan para que me explique qué había pasado anoche, porque estoy tan confundida. Al final no sé si he recuperado la memoria o no.
Al día siguiente…
Al despertarme lo primero que hice fue coger el móvil y marcar el número de Juan. Era lo que más me importaba en estos momentos. Saber lo que había pasado.
-¿Pasa algo Lucia?- dijo al coger el móvil.
-Quiero preguntarte algo. ¿Qué pasó anoche?- se quedó en silencio durante un rato y contestó.
-¿No te acuerdas?
-No. Por eso te llamo para que me expliques.
-Habías recordado la memoria pero de repente te fuiste y me dejaste en blanco y cuando salí a buscarte te habías desmayado.- entonces si que había recuperado la memoria.
-¿Pero por qué no me acuerdo de nada, ni de mi pasado, ni de nada? ¿Y qué hacía en mi cama? Me desperté y pensé que todo fue un sueño…- no entendía nada.
-A lo mejor solo recordaste durante un momento, pero luego lo volviste a olvidar. Pues con tus llaves te llevé a tu casa en la cama, por suerte estaba durmiendo Diego y no se había dado cuenta.
-Pero eso es imposible, no puedo recordar durante un rato y luego olvidarlo. – no podía ser nada de esto, recordar y olvidar a la vez.
-Yo tampoco lo entiendo eso, si quieres te acompaño al médico…
-No gracias, hiciste bastante.- y colgué.
Me di una ducha y me vestí. Cuando fui para la cocina donde estaba Diego le empecé a explicar todo lo que había pasado, el se quedó igual que yo, sin entender nada de lo que me había pasado así que también me dijo de ir al médico para que dijera lo que me había pasado, que de verdad necesitaba saber.
Llegamos y nos atendieron en unos pocos minutos, al entrar en la oficina nos sentamos en las sillas y el médico preguntó qué pasaba.
Le conté lo sucedido y dijo que si pasó eso, es que pronto recordaré todo y no lo volveré a olvidar esta vez. Si no que cada momento puede que recuerdo poco a poco y así que al final juntaré todo lo que había recordado y recuperaré la memoria al fin.
No entendí mucho eso, pero si me dijo que iba a recuperar la memoria, eso me ponía feliz. Así que con Diego fuimos a celebrarlo a almorzar. Luego me convenció para ir y decírselo a mi familia. Porque se iban a alegrar mucho por mi.
Llegamos y tocamos al timbre, nos abrió Luisa, como me imaginé y me dio un fuerte abrazo, diciendo me que me echaba de menos, que que bien que por fin haya aparecido. Y por sus chillidos aparicio mi hermano, se me quedó mirando y vino a darme un abrazo.
Diego estaba a mi lado sonriendo, a saber porqué.
-Como me alegra que estés aquí Luci.- decía Luisa, que estaba al lado.
-Que sorpresa.- se despegó mi hermano y se me quedó mirando.- ¿Y este cambio?- justo iba a hablar, pero Diego se me adelantó.
-¿Estan los demás?- preguntó.
-Si, ahora les llamo.- dijo Luisa al irse por una puerta.
Después de un rato se reunieron todos en la sala principal, mi padre se había sorprendido bastante por mi visita igual que todos los demás. Estaban sentados en el sofá, sillones o cualquier otra cosa mirándome poniéndome nerviosa.
Todavía no sabia como empezar a hablar, quería que se lo explicase Diego, pero me dijo que era yo la que tenia que hablar con ellos y darles la noticia.
-Bueno...- comencé a hablar, ahora tenia a todos los ojos puestos en mi.- os tengo que contar algo que seguro que os lo estaréis preguntado que ¿que será? y porque he venido aquí.- ellos asintieron.- Pues es porque, fui al medico..- no me dejaron terminar.
-¿Al medico? ¿Qué te pasó?- dijo mi padre preocupado, la verdad que no le di demasiada importancia a lo que había dicho, y seguí hablando y contándoles lo que vine a decirles.
-Deja me terminar por favor. Pues el medico me dijo que estoy recordando poco a poco.- entonces se quedaron con la boca abierta al escuchar eso.
-Pero.. p..pero entonces ¿te acuerdas de algo ya?- se levantó mi hermano y se puso enfrente mía, estaba nervioso, no sabia decir el porqué.
-No, si, no. Bueno que si había recordado pero al día siguiente lo olvidé todo. Por eso fui al medico porque me lo dijo Diego, y me dijo que era porque estaba empezando a recordar. Será poco a poco, por eso tengo que tener paciencia.- dije sonriendo.
-Que bien, me alegra mucho hermanita.- dijo al abrazarme otra vez. Se notaba que le había gustado mucho la noticia.
Los demás después me dijeron que también se alegraban por mi, mi padre me abrazó también y me dijo que tuviera cuidado. Irene también estaba feliz y me di cuenta que su barriga estaba creciendo poco a poco. Carla estaba también muy feliz. Laura corriendo por la casa de un lado a otro y los demás igual de felices, no hacia falta ni contar como estaban.
Quisieron que nos quedaramos a comer, pero rechacé la incitación. Así que le dije a Diego de irnos a casa, estaba un poco cansada por todo lo que me estaba pasando.
Dentro de dos meses.
Podría decirse que el tiempo pasaba, los días se hacían cada vez mas cortos. No tenia tiempo para mucho y todo gracias a la universidad. Ya me había acostumbrado a esa vida, pero para mi era algo difícil aun. Porque des de hacia dos meses que no he vuelto a recordar nada. Y eso que el medico me dijo que poco a poco empezaría a recordar, pero no he conseguido nada.
Estuve unos días de baja estima, por eso. No quería salir de casa o mejor dicho de mi habitación con lo mal que estaba. Pero bueno eso es pasado.
Estoy feliz porque conseguí volver a enamorarme de Diego. Ahora somos una pareja, otra vez. A mi familia les gustó mucho la noticia.
Si mi familia, estuve visitándolos en cuanto podía para no perder la relación. Ya no me mentían, o al menos eso pienso. Y nos llevábamos bien. Estaba muy bien, menos lo de la memoria. Por suerte tengo personas que están conmigo y me ayudan a superar ese problema.
Juan
Ya no tenia ninguna oportunidad con Lucia. Ya todo terminó para siempre, y si digo para siempre es para siempre. Solo conseguimos ser amigos, aun que yo no la veo como una amiga, por eso estoy esperando a terminar este año de universidad y volver por donde nunca debí haber salido.
Eso me pasa por idiota, por enamorarme de la persona equivocaba. Pero si no podemos mandar a nuestro corazón que se podía hacer.
Solo quedaban unos pocos meses podría aguantar.
Pero lo que me da asco es que no conseguí que Lucia se enamorara de mi como la primera vez, es como si no estuviera enamorada nunca de mi. Y yo pensaba que si me quería. Pensaba. Pero ya veo que todo eso fue una mentira, relación que no sirvió para nada.
Todo esto lo digo porque volvió a enamorarse del Diego ese. Pero ya no podía hacer nada. Así que dejemos de hablar de Lucia, porque ya forma parte de mi pasado. Y espero que algún día vuelva a encontrar a la persona indicada para mi, me hubiera gustado que sea ella...
Y ale, otra vez nombrando la, recordándola. Pero que podía hacer si estoy enamorado de ella. Todavía me acuerdo de los momentos que pasamos juntos. Nunca los podré olvidar, porque hice muchas cosas para que esté conmigo y lo estuvo, pero ahora ya no lo estará jamas. Eso es lo que mas me duele.
Recuerdo cada beso suyo, cada abrazo, cada te quiero que me decía o te amo. También recuerdo cuando me decía sus cosas, sus pensamientos, la ayudaba en todo lo que podía... Pero todo se acabó. Todo llegó a su fin.
Solo quedan unos meses y luego a empezar de cero. Me vendría bastante bien eso de empezar de cero, también pensé en irme del país, a lo mejor me sirva para algo.
viernes, 7 de diciembre de 2012
Cap.24 Sensaciones raras
Abrí la puerta y entré. Estaba la tele encendida y pensaba
que Diego no se había dormido sino estaría viendo la tele. Pero cuando fui al
salón lo vi en el sofá dormido. Me acerqué para ponerle una manta para no
resfriar se. Me di la vuelta y me fui para mi cuarto. Me puse el pijama y me
eché en la cama.
Estuve mirando el techo durante un buen rato pero seguía sin
dormirme. Pensaba en tantas cosas que ni yo misma sabia que estaba pensando. De
todo un poco, para ser sincera.
Ya estaban los rayos de sol molestando por la ventana. Se me
había olvidado bajar la persiana, pero no tenia sueño, ni tampoco me acuerdo de
cuando me había dormido anoche, solo pensar al final logré coger el sueño.
Me levanté y me di una ducha caliente, después me puse una
ropa mas cómoda y salí a prepararme el desayuno. Me iba a hacer unas tortitas y
un té. Mas tarde se escucho abrir el frigorífico, era Diego, ya se había
levantado y ni me había enterado.
-Buenos días.- me dijo, al girarme para verlo, estaba
bebiendo agua.
-Buenos días.- contesté.- ¿Dormiste bien en el sofá?- ríe.
-Muy graciosa, tenias que haberme despertado ¿sabes?- guardó
la botella de agua y se acercó en donde estaba yo.
-No quería quitar tu sueño, pero a la siguiente lo tendré en
cuenta.- seguí haciendo las tortitas quedaba poco para terminar.
-Que buena pinta tiene.- dijo antes de sentarse.
-Si, ya me tocaba hacer algo a mi, siempre eras tu el que
cocinaba.
-¿Soy mal cocinero?- creo que se había enfadado, pero no
tenia el porqué.
-Nunca he dicho eso. Solo que quise hacer yo también algo.-
reímos los dos, luego desayunamos.
Meses después...
Febrero, ni os imagináis, solo quedan cuatro meses para acabar el año y que llegue el
verano. Había sido un año bastante difícil para mi. ¿Por qué? Solo hay una
respuesta, me preguntaban cosas de mi pasado y lo único que podía hacer era
mentir. Menos a Sonia. Ella ha sido un gran apoyo para mi durante todo este
tiempo. Hemos estado juntas y pasado muy buenos momentos...
Por otra parte os estaréis preguntando que pasó con mi
familia. No he sabido nada de ellos ni quería saber. Se que hubo veces que
venían a verme y me llamaban, Diego también quiso que vaya a visitarlos ya que
la mujer de mi padre estaba embarazada e iba a tener un hermano o hermana..
Pero no confiaba en ellos, y eso no puede cambiar. He intentado varias veces
perdonarles, pero algo dentro de mi decía que todavía no es el tiempo. Que
todavía no ha llegado el día, así que quise preocuparme mas en mis estudios..
Elena
Hacia tan solo cinco meses que me fui de la capital. Por
muchas razones, una de ellas fue que por culpa de mi padre ahora Lucia no nos
habla, se olvidó de nosotros y la verdad que tiene todo el derecho del mundo. Y
la otra razón ya no tenia otra cosa que hacer allí, ahora estaba en Barcelona
con una persona que conocí hace unos pocos meses. Parece que nos conocemos des
de hacia bastante, le quiero. Y anoche me pidió matrimonio.
Creo que fue lo mas bonito que me había pasado. Quiero
contárselo a mi familia, y mas a mi hermana. Quiero que sea la dama de honor y
que me ayude en todo esto.. Pero ya sabéis el problema, un asco.
No dudé ni un segundo mas, quería probar a ver que pasa.
Total no cuesta nada. Marqué su numero y esperé a que me lo cogiera.
-Bueno?- dijo una voz masculina, me imaginé que era Diego.
-Diego, soy yo Elena.- dije amablemente.
-Oh Eli ¿cómo estas? Cuanto tiempo sin saber de ti.- ese
chico me caía muy bien, y me alegraba que esté con mi hermana, es el mejor
chico para ella.
-Muy bien ¿y tu?
-Bien, gracias. Y bueno ¿a que viene tu llamada?
-Si, siento molestar. Es que quería hablar con mi hermana
¿esta?
-Ya te la paso. Luciaaa!- estuve nerviosa por si lo iba a
coger, ojalá no siga enfadada mas conmigo. La echaba de menos y no tardó mucho
en contestar, eso me alegró.
-¿Si?- era ella!! Esa voz no la escuchaba hacia tanto
tiempo..
-Lucia! ¿Cómo estas hermanita?- puse una sonrisa, aun que
ella no me veía estaba feliz.
-Elena! Muy bien ¿y tu? Cuanto tiempo ¿dónde te metiste?-
que raro, pensaba que me odiaba como a nuestro padre, a lo mejor se lo había
perdonado pero como no estaba allí pues ami no.
-Bien, me alegra hablar contigo. Te tengo una noticia que
espero que te guste.
-A ver dime, no me dejes intrigada.
-ME CASO!!!!- al decírselo escuché como gritaba, cada vez se
me hacia mas raro todo esto. Pero lo bueno es que me habla no me colgó.
-No sabes como me alegro, tu mereces ser feliz.- tantas
sonrisas se formaron en mi cara que no podía ponerme mal, estaba muy feliz por
todo.
Estuvimos hablando durante un buen rato y me contó que
todavía no había recuperado la memoria pero seguía con fe, eso me alegraba. Y
aceptó ser mi dama de honor, aunque todavía no estaba decidido cuando iba a ser
la boda, pero ya íbamos a pensar en algo. Ahora solo faltaba decírselo a mi
padre y mi hermano.
Lucia
Me alegraba haber hablado con mi hermana, me había servido
de mucho. Ahora me estaba vistiendo para ir a dar una vuelta con Sonia.
Necesitaba despejar me un rato, he estado estudiando para un examen muy
importante que había dentro de una semana.
Fuimos a dar un paseo, pero
después de una hora alguien la llamó y se tuvo que ir, yo me estaba
dirigiendo para la casa pero alguien me paró. Era Juan.
-Hola Lucia.
-Hola Juan. ¿Qué pasa?- dije algo sorprendida por su actitud
conmigo.
La verdad que hacía unos meses que no hablaba con el por
muchas razones. Una de ellas fue cuando lo volví a ver con Andrea. Puede que
digan que son solo amigos, pero es una mentira. Y yo la verdad que estaba harta
de tantas mentiras a mí alrededor así que no quise meterme con ninguno de los
dos y pasé olímpicamente de ellos.
No me interesaba nada que tuviera que ver con esos dos,
estaba perfectamente feliz con las personas que tenia de amigos, Sonia, Diego y
algunas que otras personas que había conocido en la universidad.
-Quería que vinieras a una fiesta esta noche ¿te apetece?
-No, gracias. No estoy para fiestas.- quise irme pero me
cogió del brazo, donde provocó que me diera la vuelta.
-Por favor, solo esta vez. Quiero que te despejes.
-¿A qué viene esa inesperada invitación?
-A que me dejes hacerte feliz.
-¿Feliz?- no entendía a donde quería llegar con todo esto.
-Vale, si no quieres ir de fiesta, deja me invitarte a cenar
entonces.- de veras que no entendía que quería con todo esto. Pero la verdad
que me vendría bien, así que acepté.
-Vale, pero a cenar solo ¿eh?
-Gracias. Paso a por ti a las ocho.- y se fue, dejándome en
plena calle sola.
Fui a casa a arreglarme ya que quedaba una hora. Pero justo
cuando salí de la ducha había llegado Diego, ahora como le iba a contar esto. Me
decía a mí misma.
Luego me vestí y me acerqué a su habitación para decírselo.
-Diego.- se me quedó
mirando porque me había puesto un vestido.
-¿Vas a salir?- me estaba poniendo un poco nerviosa por lo
que había recordado de la otra noche.
FLASHBACK
Era ya de noche y me había puesto el pijama, luego me quedé
mirando la tele durante un rato hasta que llegó Diego. El se sentó a mi lado y
fue un poco incomodo no sé porque, pero había algo que tenía que hacer, o mejor
dicho una sensación rara que me estaba diciendo por dentro, bésalo, bésalo, bésalo.
Y le hice caso a esa rara sensación, lo besé y él me respondió al beso, pero
luego la cosa fue a más. Nos habíamos acostado.
FIN DEL FLASHBACK
No sé que me estaba pasando, pero por una parte me había gustado,
sentía que ese cuerpo lo había tocado otras veces, pero por otra parte esta que
no me sentía muy cómoda,
Estaba rara, pero por suerte el me entendió y dijo que no
pasaba nada. Pero en ocasiones des entonces no hablo mucho con él, pensará de
mi lo peor. Por eso me sentía así ahora cuando lo tenía cerca de mí. Creo que había
empezado a sentir algo por él.
Que complicado es esto, todo esto. Toda mi vida por así
decirlo
-Sí, voy a salir. Llegaré lo más pronto que pueda ¿sí? No te
preocupes.- dije lo más rápido que pude y salí de esa habitación.
Cuando bajé abajo vi que ya me estaba esperando, se me quedó
mirando.
-Se te caerá la baba.- reímos los dos y subimos al coche.-
¿Dónde me vas a llevar?- rió antes de contestarme.
-A un lugar que te va a encantar.
En unos minutos llegamos a un restaurante que cuando
entramos no había nadie, solo el camarero que nos iba a traer la cena. Apartó la
silla como todo un caballero para que me pueda sentar y luego él se sentó.
La cena fue muy buena, había música de fondo, pero había algo
raro ¿era una cena romántica? Fue lo único que pude pensar en estos momentos. Pero
seguía sin entender mucho de que iba todo esto, un poco raro era.
-Ven.- dijo al cogerme de la mano.
Subimos unas escaleras y nos encontrábamos en una terraza,
supongo que era del restaurante. Se podía ver parte de la ciudad, y era todo
muy hermoso. Yo miraba con una sonrisa en mi cara, esta noche me lo había pasado
muy bien, pero no entendía mucho de que iba todo esto, la cena, esto.
-Juan.- el se me quedó mirando.- ¿A qué viene todo esto?- sonrió.
-Es que la fecha de hoy es muy importante para los dos.
-¿5 de febrero?- dije confundida, más que antes.
-Sí, un cinco de febrero fue cuando empezó nuestra historia
de amor que duró dos únicos y mejores meses.- dijo al darme una rosa que no sabía
de donde la había sacado.
-Juan, es que..
-No, no digas nada.- dijo al acercarse a mí y besarme.
¿Por qué sentía algo cuando me besó? Otra de las sensaciones
raras que tengo.
Se apartó y para poder coger algo de aire y me miró a los ojos.
-Yo a ti te quiero Lucia, siempre te quise, aun que pienses
que hubo algo entre yo y Andrea. Pero tú siempre me has importado, incluso
cuando me enteré que estabas con Diego. Hice de todo. Muchas locuras que las haría
mil veces más por tenerte conmigo.- y me dio otro beso, más intenso, más sentimental,
mas amoroso, más dulce, mas… de todo. Pero me despegué.
-Estoy es un poco… no tengo palabras para esto Juan. Me lo
he pasado muy bien esta noche, pero yo no sé si podré estar así contigo.
-No me digas esto, cuando me enteré que perdiste la memoria
pensé que tenía otra oportunidad, otra oportunidad para estar contigo, para que
empieces a sentir lo mismo que antes.
-No quiero hacerte daño.-
fue lo único que logré decir, porque se acercó y me volvió a besar.
Entonces al cerrar los ojos pasaron mil cosas en mi cabeza. Fue
como si fueron sueños. Muchos sueños que de repente al abrir los ojos lo único que
pude hacer es empujar a Juan.
-¿Qué haces Juan? Sabes que estoy con Diego.- solté por mi
boca.
-¿Qué?- dijo confundido por mi reacción, pero yo también lo
estaba.
-¿Cómo que qué? Estoy viviendo y saliendo con Diego. Y ahora
me besas tu y por cierto ¿dónde estamos?- miré a mi alrededor, el no abría la
boca para decir nada.- ¿Estas mudo?- pregunté, entonces me miró raro.- ¿Qué
pasa? Ah, ¿y qué haces tú aquí?- ¿por qué estaba diciendo todo esto?
-Te invité a cenar
porque hoy es 5 de febrero.- dijo y me quedé muda por esa fecha. - ¿Te pasa
algo? Te veo rara.
-¿Rara yo? Solo quiero volver a casa, dormir y levantarme
para ir a ver a mi familia.- al escucharme se me quedó mirando como si hubiera
dicho algo malo.- ¿Qué pasa, por qué me miras así?
-Tú no hablas con tu familia des de hacía varios meses,
espera…- se quedó pensativo durante un rato.- ¿Cuándo empezaste a ir a natación?
-¿A que viene esto ahora Juan?- este chico me estaba
poniendo algo de los nervios.
-Tu solo contéstame.- puse cara de no entender nada pero le
hice caso y contesté.
-Cuando era pequeña, tengo muchas medallas.- entonces me
abrazó y yo seguía sin comprender de que estaba hablando.- ¿Pero qué haces?
-No me lo puedo creer.- dijo al separarse.- Recuperaste la
memoria.
-¿Recuperar la memoria?- pregunté sin seguir entendiendo
nada de nada.
martes, 27 de noviembre de 2012
Cap.23 Reencontrar
Cuando me estaba preparando el zumo, noté que alguien me estaba mirando, al girarme vi a Diego en la entrada mirándome con cara de.. no sabia muy bien de que.. si de asombro, de felicidad.. ni idea. Yo solo seguí con mi trabajo, el zumo. Al terminar de preparármelo, me puse en un vaso y tomé un trago, luego me volví a girar.
-¿Por qué me miras así?- hablé al fin, no aguantaba mucho esa sensacion.
-Perdón, es que, anoche soñé contigo.- dijo al acercarse a mi, pensaba que me iba a hacer algo pero no, solo quería coger un vaso para ponerse zumo.
-¿Conmigo?- dije aun mas confundida, no sabia si decirle que yo también.
-Si, un poco raro, pero soñé el primer día que nos conocimos..- eso no podía ser, ¿yo también había soñado lo mismo entonces? tenia que preguntarle un poco mas del tema.
-En una discoteca, creo que me habías dicho.- dije al sentarme en la silla, el se quedó de pie.
-No, bueno si, pero esa misma noche te llevé a mi apartamento porque estabas muy mal.- esa era la respuesta que quería saber, por mi sueño que había tenido y por su sueño. No dije ni una palabra, me había quedado pensando en todo esto. Entonces había recordado algo de mi pasado.- ¿Pasa algo?- al final me di cuenta y dejé de pensar, solo lo miré.
-No, nada..o..- no sabia si decírselo.- Bueno si pasa.- tenia que contárselo, si empezaba a recordar era una buena noticia, para mi y para el también. Entonces se acercó y se sentó a mi lado, se me quedó mirando con miedo, por lo que le iba ha decir supongo.- Anoche también soñé..y creo que fue lo mismo que soñaste tu.- no decía ni una palabra, solo escuchaba.- Creo que estoy empezando a recordar.- dije al fin, entonces se levantó de repente y estuvo caminando de un lado a otro.- ¿Estas bien?- lo veía raro, pero no entendía el por qué.
-Si, pero esto lo que me acabas de decir es bueno Lucia.- y se acercó a mi.- Estas volviendo a recordar.- y me abrazó. Yo no me aparté pero tenia que hablar. Solo fue algo inesperado
-Solo fue un sueño, pero ojala recuerde algo mas.- y se apartó.
Pasaron los días y yo estudiando para el examen de selectividad, hoy iba a ser el día. Por fin, me estaba vistiendo para dirigirme hacia la universidad y empezar con el examen. Me puse unos vaqueros, una camiseta corta blanca con un dibujijo delante y unas converse. Me hice una coleta y me puse algo de maquillaje. Cogí mi bolso y una carpeta donde llevaba algunos papeles. Tomé un poco de leche y cogí una galleta para el camino.
-Lista!- le dije a Diego que me estaba esperando en el salón.
-Vamos.- entonces salimos y nos fuimos. Me quiso acompañar, no le vi nada de malo.
Os preguntareis si había vuelto a recordar algo. Pues no. Nada de nada. Pero como os había dicho hace tiempo, tengo fe, y se que algún día recordaré todo.
Bajé del coche y me despedí de Diego, el me dijo que cuando termine le llame para que me venga a buscar. Entonces entré y me dirigí para la sala donde iba a ser el examen.
Dentro de unas horas..
Al final lo había terminado, entregué el examen y salí de la sala. Me paré en la entrada pero durante el camino pensaba en como me había ido. No fue demasiado difícil. Gracias a Diego me salió bastante bien, y logré estudiar todo lo necesario. Fue un gran apoyo para mi durante todo eso.
Al pararme en la entrada y coger el móvil para llamarlo. Escuché que alguien había dicho mi nombre. Al girarme para ver quien era vi a una chica rubia, no muy alta y estaba acompañada de otra chica, ella tenia el pelo castaño rizado, parecía simpática, la rubia no tanto. Lo decía por la forma en que me miraba cada una. Las dos se me quedaron mirando y yo solo pude mirarlas sin entender de que me conocían.
-Cuanto tiempo Luci.- habló la rubia.- No sabia que estudiabas en esta universidad, pero me alegra. Así ya conocemos a alguien.- al terminar de hablar me sonrió, la morena no decía nada por ahora.
-No estudio aquí todavía. Estaba haciendo el examen de selectividad. Pero si todo va bien el lunes que viene empiezo las clases.- era jueves y el lunes de esta semana habían empezado las clases, pero no eran clases importantes. Solo para que la gente se acostumbrara. En realidad empezaban el lunes las verdaderas clases.
-Pues suerte entonces.- siguió hablando la rubia. Pero como no entendía nada quise preguntar.
-¿Y tu eres?- dije con mi cara confundía, entonces las dos se quedaron paralizadas sin entender lo que acababa de preguntar. Como si fuera algo del otro mundo, pero entonces pensé que a lo mejor podrían ser amigas de hacia tiempo y que no sabían nada de lo que me había pasado.
-¿No te acuerdas de tu mejor amiga?- habló otra vez la rubia.
-Andrea, creo que ya no eres su mejor amiga. Si mal no recuerdas.- esta vez había hablado la morena.- Luci, tu hermano ya me había contando lo que te pasó pero pensé que era una broma de el. Pero ya veo que no. Soy Sonia, te había llamado cuando estabas en el hospital ¿te acuerdas?- entonces me acordé de esa llamada, era la chica que mi hermano me dijo que eramos amigas des de pequeñas.
-Ahhh, si. Me acuerdo. ¿Pero tu no estabas en otro lugar?- dije al acercarme mas a ella para tener mejor conversión.
-Si, pero mis padres decidieron que estaría bien estudiar en la capital. Y aquí estoy. Y por casualidad me encontré con Andrea.- entonces la rubia se llamaba Andrea.- Justo este fin de semana me iba a buscarte para saber de ti y saludarte.- al escuchar eso sonreí.
-No creo que me hubieras encontrado. Ya no vivo con mi padre.- dije al dejar de sonreír, entonces no entendió nada.- Bueno mejor te explico, pero vamos a tomar algo. Si no tienes nada que hacer.
-Claro, vamos.- y dejamos a la rubia con la palabra en la boca. La verdad que des de que me habló no me dio mucha confianza y aun mas cuando la morena, o sea Sonia me dijo que ya no era mi mejor amiga. Entonces habrá pasado algo entre ella y yo, para que dejáramos de ser amigas. Pero eso ya lo iba a averiguar con Sonia, ella me tendría que contar todo.
Nos fuimos caminando para una cafetería cerca y nos sentamos fuera, hacia buen tiempo así que no debíamos encerrarnos dentro. Pedimos algo de beber. Pero me acordé que debía llamar a Diego, así que cogí mi móvil y le envié un sms.
Diego, ya terminé el examen, pero volveré un poco mas tarde. Es que estoy con una vieja amiga. Espero que no te importa. Un beso.
Al cabo de unos minutos me llegó uno de el diciendo me que no pasa nada, pero que no me tarde mucho.
Diego:
Cuando me llegó el mensaje de Lucia, me preocupé un poquito. A saber quien podría ser esa vieja amiga. Así que cogí el coche y me fui para la casa de ella. Tenia que hablar con su padre y su hermano.
Al llegar Luisa me abrió y me dio un abrazo, se alegro al verme. Y normal hacia ya varias semanas que no me veía, des de que Lucia vino a vivir conmigo otra vez. Eso me alegraba, que siempre me busque a mi. La segunda vez fue el destino, eso significa algo.
-Luisa, ¿esta Dani y Fabian?- ella asintió y me llevó hasta el despacho donde se encontraba Fabian, lo saludé con la mano y me senté en la silla enfrente de el. Al cabo de unos segundos aparicio Dani, el se sentó a mi lado.
-Pasa algo Diego?- preguntaron los dos. Yo solo negué con la cabeza.- Entonces?- preguntó esta vez Dani.
-Bueno es que, me llegó un mensaje de Lucia diciendo que esta con una vieja amiga, así que quería saber si alguna amiga suya a venido a buscarla aquí. Para saber de quien se trata.- dije y se me quedaron mirando.
-Pues ni idea de quien pueda ser.- habló Dani.- Puede que sea Eva, Natalia o Alba. Ellas son las únicas que viven en la capital..- siguió diciendo.
-Puede ser, pero no me dijo nombre.- seguí hablando.
-No te preocupes Diego.- dijo esta vez Fabian.- No le pasará nada, Lucia ya reaccionó, al volver a vivir contigo es mas o menos como siempre fue. La verdad que me alegra que este contigo.- entonces se puso de pie.- Nunca te había agradecido por todo lo que has echo por ella. Se que fue muy difícil para ti todo eso. El accidente, la perdida de memoria.. Pero a ti no te importó y luchaste por ella, ahora confía en ti y eso me alegra.- se fue caminando para la puerta y salió, pero antes me dio la mano. Fue un gesto bastante bueno por su parte.
Confía en mi, eso es lo que de verdad importan ahora. Pero solo faltaba una cosa, que Lucia recupere la memoria, entonces todo será como antes.
Me despedí de Dani y me fui para la casa, ya volverá cuando acabe de verse con su amiga, ahora me siento un poco mas aliviado por todo.
Lucia:
Después de ver lo que me había contestado, guardé el móvil y puse mis manos sobre la mesa, entonces sonreí a Sonia y ella también me sonrió. Esa chica era muy simpática y amable. Y lo que mas, es que era muy agradable su presencia. Se notaba que fuéramos muy buenas amigas, en su tiempo. Ahora creo que también podría llegar a ser otra vez mi amiga, una muy buena amiga.
-Y bueno Sonia.- sonreí otra vez.- Me alegra estar contigo ahora.- reímos las dos.- Cuanta me mas sobre ti, nuestra amistad...- di un sorbo al zumo que me había pedido.
-Pues.. a ver.. Es un poco difícil hablar contigo así.- dio un suspiro.- Somos amigas des de la infancia, vivíamos en la misma ciudad. Pasamos mucho tiempo juntas, reímos juntas, disfrutáramos mucho, mejor dicho, fueron los mejores momentos de mi vida, lo que pasé contigo.- escuchaba atenta a cada palabra, frase, que decía.- Cuando te fuiste y viniste a vivir aquí con tu padre, todo fue muy difícil para todos y mas para Juan. Había pasado unos días de fiestas bebiendo y fue entonces cuando se enrolló con... Andrea.- al decir eso ultimo abrí los ojos, flipando.
-¿Andrea? ¿La chica de antes?- dije un poco alterada, y seguía flipando.
-Si, esa misma.- paró un momento y siguió.- Luego cuando te volví a ver fue en el entierro de tu madre, solo habías venido unas horas con tu hermana. Y no supe nada mas de ti hasta hace unos meses, que volviste para quedarte unos días con Diego después de tu cumpleaños.
-Si, eso si que lo sabia. Y fue cuando tuve el accidente, tu me llamaste y ahora que volvimos a encontrarnos ¿no?- dije no muy feliz por todo lo que me estaba contando, habían cosas que no me esperaba. Una de ellas el beso entre la que decía que era ''mi amiga'' y Juan..
-Exacto.- dio esta vez ella un sorbo a su café.
-Pues, bueno. Creo que mejor no me digas nada mas. Tengo yo la culpa de pedir que me digan cosas de mi pasado, que a veces me arrepiento.- aparté la mirada y observé durante unos segundos a las demás personas que habían a nuestro alrededor.- Así que, ahora pensemos en nuestro presente y futuro. Es lo que de verdad importa..- sonreímos.- Puedes venirte algún día a comer o cenar cuando quieras.
-Gracias por la incitación. Yo también te invitaría, pero tengo una habitación en la universidad. No vivo en un piso como tu.- dijo un poco nerviosa.
-No pasa nada, también podríamos quedar para dar una vuelta.- entonces se relajó.- Por cierto ¿tu que vas a estudiar?- tenia que preguntárselo, a lo mejor estudiamos lo mismo, así estamos en las mismas clases si me cogieran. Pero que respuesta ''si me cogieran'' pues claro que me cogerán, tengo que haber aprobado el examen, pero hasta mañana no sabré la nota. Eso me pone un poco de los nervios.
-Yo estudio o mejor dicho estudiaré...- rió, yo al verla también.- medicina.
-¡Qué bien! Bueno quería decir me alegro por ti, pero no estaremos juntas..
-¿Por qué?- dijo algo sorprendida..
-Pues, yo estudiaré abogada. Pensaba que a lo mejor nos tocan algunas clases juntas o algo.- dije y al terminar di otro sorbo al zumo.
-Puede ser.
Y así estuvimos hablando durante varios horas, creo que cuando vuelva Diego me echará la bronca un poquito. Me he tardado bastante y le dije que solo estaría un rato. Pero no pasa nada, solo fue esta vez, y me lo pasé muy bien.
Me vino bien hablar con ella. Me ha explicado algunas que otras cosas y fue muy agradable.
-¿Por qué me miras así?- hablé al fin, no aguantaba mucho esa sensacion.
-Perdón, es que, anoche soñé contigo.- dijo al acercarse a mi, pensaba que me iba a hacer algo pero no, solo quería coger un vaso para ponerse zumo.
-¿Conmigo?- dije aun mas confundida, no sabia si decirle que yo también.
-Si, un poco raro, pero soñé el primer día que nos conocimos..- eso no podía ser, ¿yo también había soñado lo mismo entonces? tenia que preguntarle un poco mas del tema.
-En una discoteca, creo que me habías dicho.- dije al sentarme en la silla, el se quedó de pie.
-No, bueno si, pero esa misma noche te llevé a mi apartamento porque estabas muy mal.- esa era la respuesta que quería saber, por mi sueño que había tenido y por su sueño. No dije ni una palabra, me había quedado pensando en todo esto. Entonces había recordado algo de mi pasado.- ¿Pasa algo?- al final me di cuenta y dejé de pensar, solo lo miré.
-No, nada..o..- no sabia si decírselo.- Bueno si pasa.- tenia que contárselo, si empezaba a recordar era una buena noticia, para mi y para el también. Entonces se acercó y se sentó a mi lado, se me quedó mirando con miedo, por lo que le iba ha decir supongo.- Anoche también soñé..y creo que fue lo mismo que soñaste tu.- no decía ni una palabra, solo escuchaba.- Creo que estoy empezando a recordar.- dije al fin, entonces se levantó de repente y estuvo caminando de un lado a otro.- ¿Estas bien?- lo veía raro, pero no entendía el por qué.
-Si, pero esto lo que me acabas de decir es bueno Lucia.- y se acercó a mi.- Estas volviendo a recordar.- y me abrazó. Yo no me aparté pero tenia que hablar. Solo fue algo inesperado
-Solo fue un sueño, pero ojala recuerde algo mas.- y se apartó.
Pasaron los días y yo estudiando para el examen de selectividad, hoy iba a ser el día. Por fin, me estaba vistiendo para dirigirme hacia la universidad y empezar con el examen. Me puse unos vaqueros, una camiseta corta blanca con un dibujijo delante y unas converse. Me hice una coleta y me puse algo de maquillaje. Cogí mi bolso y una carpeta donde llevaba algunos papeles. Tomé un poco de leche y cogí una galleta para el camino.
-Lista!- le dije a Diego que me estaba esperando en el salón.
-Vamos.- entonces salimos y nos fuimos. Me quiso acompañar, no le vi nada de malo.
Os preguntareis si había vuelto a recordar algo. Pues no. Nada de nada. Pero como os había dicho hace tiempo, tengo fe, y se que algún día recordaré todo.
Bajé del coche y me despedí de Diego, el me dijo que cuando termine le llame para que me venga a buscar. Entonces entré y me dirigí para la sala donde iba a ser el examen.
Dentro de unas horas..
Al final lo había terminado, entregué el examen y salí de la sala. Me paré en la entrada pero durante el camino pensaba en como me había ido. No fue demasiado difícil. Gracias a Diego me salió bastante bien, y logré estudiar todo lo necesario. Fue un gran apoyo para mi durante todo eso.
Al pararme en la entrada y coger el móvil para llamarlo. Escuché que alguien había dicho mi nombre. Al girarme para ver quien era vi a una chica rubia, no muy alta y estaba acompañada de otra chica, ella tenia el pelo castaño rizado, parecía simpática, la rubia no tanto. Lo decía por la forma en que me miraba cada una. Las dos se me quedaron mirando y yo solo pude mirarlas sin entender de que me conocían.
-Cuanto tiempo Luci.- habló la rubia.- No sabia que estudiabas en esta universidad, pero me alegra. Así ya conocemos a alguien.- al terminar de hablar me sonrió, la morena no decía nada por ahora.
-No estudio aquí todavía. Estaba haciendo el examen de selectividad. Pero si todo va bien el lunes que viene empiezo las clases.- era jueves y el lunes de esta semana habían empezado las clases, pero no eran clases importantes. Solo para que la gente se acostumbrara. En realidad empezaban el lunes las verdaderas clases.
-Pues suerte entonces.- siguió hablando la rubia. Pero como no entendía nada quise preguntar.
-¿Y tu eres?- dije con mi cara confundía, entonces las dos se quedaron paralizadas sin entender lo que acababa de preguntar. Como si fuera algo del otro mundo, pero entonces pensé que a lo mejor podrían ser amigas de hacia tiempo y que no sabían nada de lo que me había pasado.
-¿No te acuerdas de tu mejor amiga?- habló otra vez la rubia.
-Andrea, creo que ya no eres su mejor amiga. Si mal no recuerdas.- esta vez había hablado la morena.- Luci, tu hermano ya me había contando lo que te pasó pero pensé que era una broma de el. Pero ya veo que no. Soy Sonia, te había llamado cuando estabas en el hospital ¿te acuerdas?- entonces me acordé de esa llamada, era la chica que mi hermano me dijo que eramos amigas des de pequeñas.
-Ahhh, si. Me acuerdo. ¿Pero tu no estabas en otro lugar?- dije al acercarme mas a ella para tener mejor conversión.
-Si, pero mis padres decidieron que estaría bien estudiar en la capital. Y aquí estoy. Y por casualidad me encontré con Andrea.- entonces la rubia se llamaba Andrea.- Justo este fin de semana me iba a buscarte para saber de ti y saludarte.- al escuchar eso sonreí.
-No creo que me hubieras encontrado. Ya no vivo con mi padre.- dije al dejar de sonreír, entonces no entendió nada.- Bueno mejor te explico, pero vamos a tomar algo. Si no tienes nada que hacer.
-Claro, vamos.- y dejamos a la rubia con la palabra en la boca. La verdad que des de que me habló no me dio mucha confianza y aun mas cuando la morena, o sea Sonia me dijo que ya no era mi mejor amiga. Entonces habrá pasado algo entre ella y yo, para que dejáramos de ser amigas. Pero eso ya lo iba a averiguar con Sonia, ella me tendría que contar todo.
Nos fuimos caminando para una cafetería cerca y nos sentamos fuera, hacia buen tiempo así que no debíamos encerrarnos dentro. Pedimos algo de beber. Pero me acordé que debía llamar a Diego, así que cogí mi móvil y le envié un sms.
Diego, ya terminé el examen, pero volveré un poco mas tarde. Es que estoy con una vieja amiga. Espero que no te importa. Un beso.
Al cabo de unos minutos me llegó uno de el diciendo me que no pasa nada, pero que no me tarde mucho.
Diego:
Cuando me llegó el mensaje de Lucia, me preocupé un poquito. A saber quien podría ser esa vieja amiga. Así que cogí el coche y me fui para la casa de ella. Tenia que hablar con su padre y su hermano.
Al llegar Luisa me abrió y me dio un abrazo, se alegro al verme. Y normal hacia ya varias semanas que no me veía, des de que Lucia vino a vivir conmigo otra vez. Eso me alegraba, que siempre me busque a mi. La segunda vez fue el destino, eso significa algo.
-Luisa, ¿esta Dani y Fabian?- ella asintió y me llevó hasta el despacho donde se encontraba Fabian, lo saludé con la mano y me senté en la silla enfrente de el. Al cabo de unos segundos aparicio Dani, el se sentó a mi lado.
-Pasa algo Diego?- preguntaron los dos. Yo solo negué con la cabeza.- Entonces?- preguntó esta vez Dani.
-Bueno es que, me llegó un mensaje de Lucia diciendo que esta con una vieja amiga, así que quería saber si alguna amiga suya a venido a buscarla aquí. Para saber de quien se trata.- dije y se me quedaron mirando.
-Pues ni idea de quien pueda ser.- habló Dani.- Puede que sea Eva, Natalia o Alba. Ellas son las únicas que viven en la capital..- siguió diciendo.
-Puede ser, pero no me dijo nombre.- seguí hablando.
-No te preocupes Diego.- dijo esta vez Fabian.- No le pasará nada, Lucia ya reaccionó, al volver a vivir contigo es mas o menos como siempre fue. La verdad que me alegra que este contigo.- entonces se puso de pie.- Nunca te había agradecido por todo lo que has echo por ella. Se que fue muy difícil para ti todo eso. El accidente, la perdida de memoria.. Pero a ti no te importó y luchaste por ella, ahora confía en ti y eso me alegra.- se fue caminando para la puerta y salió, pero antes me dio la mano. Fue un gesto bastante bueno por su parte.
Confía en mi, eso es lo que de verdad importan ahora. Pero solo faltaba una cosa, que Lucia recupere la memoria, entonces todo será como antes.
Me despedí de Dani y me fui para la casa, ya volverá cuando acabe de verse con su amiga, ahora me siento un poco mas aliviado por todo.
Lucia:
Después de ver lo que me había contestado, guardé el móvil y puse mis manos sobre la mesa, entonces sonreí a Sonia y ella también me sonrió. Esa chica era muy simpática y amable. Y lo que mas, es que era muy agradable su presencia. Se notaba que fuéramos muy buenas amigas, en su tiempo. Ahora creo que también podría llegar a ser otra vez mi amiga, una muy buena amiga.
-Y bueno Sonia.- sonreí otra vez.- Me alegra estar contigo ahora.- reímos las dos.- Cuanta me mas sobre ti, nuestra amistad...- di un sorbo al zumo que me había pedido.
-Pues.. a ver.. Es un poco difícil hablar contigo así.- dio un suspiro.- Somos amigas des de la infancia, vivíamos en la misma ciudad. Pasamos mucho tiempo juntas, reímos juntas, disfrutáramos mucho, mejor dicho, fueron los mejores momentos de mi vida, lo que pasé contigo.- escuchaba atenta a cada palabra, frase, que decía.- Cuando te fuiste y viniste a vivir aquí con tu padre, todo fue muy difícil para todos y mas para Juan. Había pasado unos días de fiestas bebiendo y fue entonces cuando se enrolló con... Andrea.- al decir eso ultimo abrí los ojos, flipando.
-¿Andrea? ¿La chica de antes?- dije un poco alterada, y seguía flipando.
-Si, esa misma.- paró un momento y siguió.- Luego cuando te volví a ver fue en el entierro de tu madre, solo habías venido unas horas con tu hermana. Y no supe nada mas de ti hasta hace unos meses, que volviste para quedarte unos días con Diego después de tu cumpleaños.
-Si, eso si que lo sabia. Y fue cuando tuve el accidente, tu me llamaste y ahora que volvimos a encontrarnos ¿no?- dije no muy feliz por todo lo que me estaba contando, habían cosas que no me esperaba. Una de ellas el beso entre la que decía que era ''mi amiga'' y Juan..
-Exacto.- dio esta vez ella un sorbo a su café.
-Pues, bueno. Creo que mejor no me digas nada mas. Tengo yo la culpa de pedir que me digan cosas de mi pasado, que a veces me arrepiento.- aparté la mirada y observé durante unos segundos a las demás personas que habían a nuestro alrededor.- Así que, ahora pensemos en nuestro presente y futuro. Es lo que de verdad importa..- sonreímos.- Puedes venirte algún día a comer o cenar cuando quieras.
-Gracias por la incitación. Yo también te invitaría, pero tengo una habitación en la universidad. No vivo en un piso como tu.- dijo un poco nerviosa.
-No pasa nada, también podríamos quedar para dar una vuelta.- entonces se relajó.- Por cierto ¿tu que vas a estudiar?- tenia que preguntárselo, a lo mejor estudiamos lo mismo, así estamos en las mismas clases si me cogieran. Pero que respuesta ''si me cogieran'' pues claro que me cogerán, tengo que haber aprobado el examen, pero hasta mañana no sabré la nota. Eso me pone un poco de los nervios.
-Yo estudio o mejor dicho estudiaré...- rió, yo al verla también.- medicina.
-¡Qué bien! Bueno quería decir me alegro por ti, pero no estaremos juntas..
-¿Por qué?- dijo algo sorprendida..
-Pues, yo estudiaré abogada. Pensaba que a lo mejor nos tocan algunas clases juntas o algo.- dije y al terminar di otro sorbo al zumo.
-Puede ser.
Y así estuvimos hablando durante varios horas, creo que cuando vuelva Diego me echará la bronca un poquito. Me he tardado bastante y le dije que solo estaría un rato. Pero no pasa nada, solo fue esta vez, y me lo pasé muy bien.
Me vino bien hablar con ella. Me ha explicado algunas que otras cosas y fue muy agradable.
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