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sábado, 29 de diciembre de 2012

Cap.26 Llegada




Lucia


Pasaron los días y hoy llegaba mi hermana con su novio, su futuro marido mejor dicho. Hasta verano se quedarán para preparar su boda, la fecha esta para justo el día después acabar mi año en la universidad.

Tendremos que buscar los vestidos, donde se celebrará la fiesta y todas esas cosas. Me vendría bien ayudarla así me olvido un poco de que todavía no había recuperado la memoria. Pero eso ya lo dejamos por ahora.

Tengo cinco examenes super importantes hasta junio, que será cuando acabe el año. Así que también tendré que estudiar para aprovarlos. Que por supuesto me ayudará Diego en todo lo que necesite.


-Lucia, venga, que tu hermana estará al llegar.- se escuchaba decir a Diego, que estaba en la puerta esperándome para ir a recoger a Elena del aeropuerto.

-Voy, ya estoy lista.- dije al ponerme la chaqueta e ir hacia donde estaba el.

-Ultimamente tardas mucho en arreglarte eh.. ¿Para quien te arreglas tanto?- dijo al poner su mano sobre mi espalda. Caminé y el cerró la puerta tras suya.

-Para nadie tontito.- solté una carcajada al entrar al ascensor.

-Si, claro. Y yo me lo creo.- puso cara de enfado.

-No te enfades. Sabes que no hay ningún otro.- dije al rodear su cuello y darle un beso en la mejilla.- Te quiero a ti.- me miró y sonrió.

-Si es que no me puedo enfadar contigo nunca.- dijo al darme un beso apasionado como siempre. Me encanta sentir su olor, su amor hacia mi, sus besos, caricias. Todo el.

-Lo se.- sonreí y ya habíamos llegado abajo.


Llegamos al aeropuerto en quince minutos.

Caminé hacia donde podría encontrarse Elena y a lo lejos la vi. Iba acompañada de maletas y un chico alto, de pelo castaño a su lado. Por lo visto era el famoso futuro marido. Me alegraba demasiado por ella, se merece ser feliz.

Estaba de espaldas a mi así que quise darse un pequeño susto. Me acerqué a ella con cuidado y la cogí de golpe. Ella saltó y puso su mano sobre su pecho..

-Que susto me has dado pequeña!- dijo al acercarse y darme un fuerte abrazo.

-Lo se. Era lo que quería hacer.- ríe, ella también y me volvió a dar otro abrazo.- Me alegra que estés aquí.

-Y yo también me arreglo. Bueno te presento a tu futuro cuñado. Lucia este es Manuel, Manuel mi hermana Lucia.- nos dimos un abrazo amistoso.

-Encantada de conocerte.- sonreí.- Diego saluda ¿no?- el estaba detrás mio sin abrir la boca.

-Hola Elena, me encanta verte otra vez por aquí.- se dieron un abrazo y luego se acercó a Manuel.- Encantado tío, espero que seamos buenos amigos.

-Claro que si.- luego nos fuimos para el coche y guardaron las maletas en el maletero.


Quería que se quedaran en el nuestro apartamento, pero mi padre se negó. Diciendo que era muy pequeño para cuatro personas no se que mas. Así que teníamos que ir para la casa y nos quedariamos para cenar. Vamos, que teníamos que pasar toda la tarde allí, ya que eran las  cuatro de la tarde.


Estaba acostumbrada solo a ir a la casa durante una o dos horas, nada mas. Pero hoy tenia que hacer una excepción.

Llegamos a la casa y todos estaban esperando la llegada de mi hermana con Manuel.  Se saludaron y luego me puse a jugar con Laura.

Se alegraba mucho al verme cuando iba de visita. Y yo le había cogido muchisimo cariño, era mi primera sobrina. Y la verdad que me lo pasaba muy bien con ella, jugando, corriendo...

-¿Qué pasa peque?- le pregunté cuando nos sentamos en el suelo de su habitación, la veía rara.

-Nada, que tengo miedo.- dijo al abrazarme fuerte.

-¿Por qué?- dije algo preocupada.

-Mis papás ya no me quieren como antes.- y vi como empezaba a llorar. Yo la acaricié.

-No digas eso, ellos te quieren mas que nunca.- ella me miró y siguió llorando.

-No, mentira. Ya no juegan conmigo.- hablaba como una niña enfadada, no me gustaba verla así y tampoco sabia muy bien como decirle lo contrario. No tengo hijos y no se muy bien como van estas cosas.

-Mira pequeña.- dije al cogerle la barbilla para que me mirase.- Ellos te quieren ¿si? No sabes cuanto, solo que ahora están ocupados porque buscan trabajo- creo que si era eso, porque el otro día me dijo Carla que tenia que empezar a trabajar o ir a la universidad no se que.- y quieren que tengas mejor vida, pero te quieren y mucho ¿vale? Así que no piensas que no es así.- ella sonrió y me dio un beso.

-Gracias tía, te quiero mucho.

-Y yo pequeña. Bueno vamos a jugar al jardín un rato ¿te parece?- ella asintió y nos fuimos corriendo para el jardín.



Elena


Llevamos las maletas a la habitación donde nos íbamos a quedar y luego bajamos. Todos estaban reunidos en la sala de estar.

Estaba muy feliz que dentro de poco iba a comenzar una nueva etapa de mi vida. La verdad que nunca me imaginé que me iba a casar. Pero surgió y estoy muy feliz con aquella decisión.



Lucia


Fuimos a jugar un rato al jardín pero hacia viento y el cielo estaba nublado, así que le dije que vayamos dentro a ver que hacían los demás.

Justo en la entrada me encontré con Sergio. Hacia unos días que no lo veía por la casa.

-Hola Sergio. Estas desaparecido ¿eh?- dije con una sonrisa. Me iba a ir pero me dijo que quería hablar conmigo.- Peque ve con Luisa, ahora vendré yo.

-Vale tía.- me dijo Laura y se fue corriendo para la cocina.

-¿Qué pasa?- le pregunté ya que lo veía un poco raro.

-Ana y yo ya no estamos juntos.- yo me quedé fatal por aquella noticia, la verdad que no me lo esperaba para nada eso.

-¿Y eso? ¿Os habéis peleado?- quería saber si podía ayudar en algo, pero entonces me cogió del brazo y entramos en el despacho de mi padre.- ¿Por qué venimos aquí?- dije algo confundida por su decisión.

-Lo siento, pero es que necesitaba hablar contigo a solas.- observó el despacho y me sonrió.- Si, peleamos. Por ti.

-¿Por mi?- puse los ojos como platos ¿cómo que se había peleado por mi? Ahora ya no entendía nada. Estaba bastante confundida.

-Si, mira Lucia, nunca te lo conté porque pensaba que íbamos a lograr ser muy buenos amigos, aunque supuse que cuando recuperaras la memoria iba a ser todo como antes.. Pero des de que empezaste a venir otra vez aquí, y verte mas seguido. Me di cuenta de algo que pensé que lo había superado, que todo fue y se olvidó en el pasado. Pero ya veo que no.- no entendía a donde quería parar con todo esto.

-Mira Sergio, me caes bien enserio... Pero no entiendo que me quieres decir con todo esto.- enserio que no sabia a donde quería llegar con todo lo que me estaba diciendo. No se si hablaba del pasado, de antes de perder la memoria, bueno supongo que era eso...

-Haber, para ser mas claro es que... todavía sigo sintiendo algo por ti.- al escuchar eso, pensé que pudiera ser un sueño o algo por el estilo. Me pellizqué la mano pero me di cuenta de que no. Me estaba hablando enserio, y esto no podía ser.- Nunca te logré olvidar, y eso que me fui de aquí para poder hacerlo y pensé que lo había logrado conociendo a Ana y estando con ella, ya que me la traje a vivir aquí conmigo. Pero no. Me estuve mintiendo a mi mismo. Y encima tu sentías algo por mi antes de conocer a Diego. Por eso ahora se que no habrá nada entre nosotros. Pero quería que lo supieras. Que me di cuenta demasiado tarde... Lo siento por todo lo que te hice en el pasado, de verdad que lo siento mucho.- le cayó una lágrima. Yo no sabia que decirle, me había quedado en blanco, me dolió bastante verlo así. Le limpié la lágrima con mi dedo pulgar y le sonreí.

-No tienes que pedirme perdón. Todo fue en el pasado. Ahora lo que importa es el presente y el futuro. Y me alegra que sepas que no habrá nada entre nosotros. Quiero mucho a Diego, pensé que no podía volver a quererlo, pero me equivoqué. La que tiene que pedir perdón soy yo. Y lo único que te quiero decir, es que espero que encuentres a tu alma gemela. Que seguro que será pronto.- el me sonrió y me abrazó. Fue un abrazo inesperado, pero le respondí. Lo peor fue cuando alguien abrió la puerta.

Al girarme me encontré con la mirada de Diego puesta en mi.

-La comida ya esta lista.- dijo antes de irse. Yo miré a Sergio y me fui detrás de Diego. No quería que pensase que pasó algo allí dentro, así que se lo tenia que explicar.

-Diego, espera...- iba detrás suya, pero ni caso. Pasó de mi..- Diego, por favor. No es lo que parece, enserio. Solo fue un simple abrazo amistoso.- se dio la vuelta y me miró.

-¿Un simple abrazo amistoso? Yo creo que no.- y volvió a caminar.

No se que me pasó que me puse a llorar. No se si fue por la manera en la que me habló o por su desconcianza. Pero me sentí fatal. Sentí como dentro de mi quemaba todo, una horrible sensacion que no podría explicar muy bien. Me di la vuelta y salí de esa casa. No aguantaba lo que sentía. No podía soportarlo.

Las lágrimas caían de mis ojos. Nunca había llorado tanto, por lo que recuerde. Estuve corriendo por la calle hasta que de repente comenzó a llover. Me mojé toda. Pero eso ya no me importaba, solo quería escapar durante un rato de toda mi vida. Irme lejos, no tanto, pero estar sola durante algo de tiempo. Supongo que algunas horas.. Luego ya volvería a la casa o al apartamento. No estaba muy segura ya de nada. Seguro que cuando Elena se enterase me iba a matar. Pero esperaba que me entendiera.

Me paré en un portal y me senté. Me tapé la cara con las rodillas. Y seguí llorando como nunca, hasta que alguien me tocó el brazo. Levanté mi mirada para ver quien era. Y me encontré con una chica mirándome feliz aunque a la vez triste. Podía sentir como tenia mi cara, los ojos rojo y llenos de lágrimas y encima iba toda mojada.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Cap.25 Nada de nada




Seguía sin comprender muy bien de lo que me acababa de decir Juan. ¿Qué era eso de que había recuperado la memoria? Pero entonces me paré a pensar y cerré los ojos durante un minuto. Entonces me acordé de que justo antes del beso, de cuando me besó, aparecieron muchas cosas en mi cabeza, como si fueran sueños ¿os acordáis? Pues todo eso era debido a que había recordado cosas de mi pasado.
-¿Cuánto tiempo llevo sin recuperar la memoria?- le pregunté al observarlo el paisaje, estaba muy rayada por muchas cosas.
-Varios meses. Pero no sabes cómo me alegra.- dijo al verle sonreír, me di la vuelta y lo miré.
-Entonces si he recuperado la memoria, solo hay una cosa. ¿Sabes cuál es?
-No.- dijo sin entender muy bien lo que le había dicho.
-De que voy a volver con Diego, creo que te has hecho demasiadas ilusiones.- entonces se le quedó la cara en  blanco.- Adiós Juan.
Me di la vuelta y me fui de ese lugar, de aquel restaurante donde me encontraba con el, y dejándolo solo en aquella terraza. No me dijo nada…

De repente  me desperté, estaba sudando y en mi cama. Entonces ¿todo era un sueño? ¿No había recuperado la memoria? ¿Por qué? Me había ilusionado, que porque haya pasado todo lo malo en mi vida, pero no. Seguía en mi cama y me levanté para ir al baño y mojarme un poco la cara.
-¿Estás bien Lucia?- era Diego, que estaba en la puerta mirándome.
-Si, solo tuve un sueño que me hubiera gustado que fuera realidad.- dije al secarme con la toalla.
-Ah, ¿cómo te fue la noche? No me di cuenta de cuando habías llegado.- entonces había llegado de la cena con Juan y me había acostado, ¿pero por qué no recuerdo nada de eso?
-No lo sé. – fue lo único que pude decir. Entonces el se dio la vuelta para irse, pero le paré.- Diego.- el se me quedó mirando.- Tengo mucho miedo.- y le abracé. Creo que se había quedado bastante sorprendido por mi reacción.
Luego me fui a mi habitación para dormir, ya que eran las tres de la madrugada. Mañana tendría que llamar a Juan para que me explique qué había pasado anoche, porque estoy tan confundida. Al final no sé si he recuperado la memoria o no.

Al día siguiente…

Al despertarme lo primero que hice fue coger el móvil y marcar el número de Juan. Era lo que más me importaba en estos momentos. Saber lo que había pasado.
-¿Pasa algo Lucia?- dijo al coger el móvil.
-Quiero preguntarte algo. ¿Qué pasó anoche?- se quedó en silencio durante un rato y contestó.
-¿No te acuerdas?
-No. Por eso te llamo para que me expliques.
-Habías recordado la memoria pero de repente te fuiste y me dejaste en blanco y cuando salí a buscarte te habías desmayado.- entonces si que había recuperado la memoria.
-¿Pero por qué no me acuerdo de nada, ni de mi pasado, ni de nada? ¿Y qué hacía en mi cama? Me desperté y pensé que todo fue un sueño…- no entendía nada.
-A lo mejor solo recordaste durante un momento, pero luego lo volviste a olvidar. Pues con tus llaves te llevé a tu casa en la cama, por suerte estaba durmiendo Diego y no se había dado cuenta.
-Pero eso es imposible, no puedo recordar durante un rato y luego olvidarlo. – no podía ser nada de esto, recordar y olvidar a la vez.
-Yo tampoco lo entiendo eso, si quieres te acompaño al médico…
-No gracias, hiciste bastante.- y colgué.

Me di una ducha y me vestí. Cuando fui para la cocina donde estaba Diego le empecé a explicar todo lo que había pasado, el se quedó igual que yo, sin entender nada de lo que me había pasado así que también me dijo de ir al médico para que dijera lo que me había pasado, que de verdad necesitaba saber.

Llegamos y nos atendieron en unos pocos minutos, al entrar en la oficina nos sentamos en las sillas y el médico  preguntó qué pasaba.
Le conté lo sucedido y dijo que si pasó eso, es que pronto recordaré todo y no lo volveré a olvidar esta vez. Si no que cada momento puede que recuerdo poco a poco y así que al final juntaré todo lo que había recordado y recuperaré la memoria al fin.
No entendí mucho eso, pero si me dijo que iba a recuperar la memoria, eso me ponía feliz. Así que con Diego fuimos a celebrarlo a almorzar. Luego me convenció para ir y decírselo a mi familia. Porque se iban a alegrar mucho por mi.

Llegamos y tocamos al timbre, nos abrió Luisa, como me imaginé y me dio un fuerte abrazo, diciendo me que me echaba de menos, que que bien que por fin haya aparecido. Y por sus chillidos aparicio mi hermano, se me quedó mirando y vino a darme un abrazo.

Diego estaba a mi lado sonriendo, a saber porqué.

-Como me alegra que estés aquí Luci.- decía Luisa, que estaba al lado.
-Que sorpresa.- se despegó mi hermano y se me quedó mirando.- ¿Y este cambio?- justo iba a hablar, pero Diego se me adelantó.
-¿Estan los demás?- preguntó.
-Si, ahora les llamo.- dijo Luisa al irse por una puerta.

Después de un rato se reunieron todos en la sala principal, mi padre se había sorprendido bastante por mi visita igual que todos los demás. Estaban sentados en el sofá, sillones o cualquier otra cosa mirándome poniéndome nerviosa.

Todavía no sabia como empezar a hablar, quería que se lo explicase Diego, pero me dijo que era yo la que tenia que hablar con ellos y darles la noticia.

-Bueno...- comencé a hablar, ahora tenia a todos los ojos puestos en mi.- os tengo que contar algo que seguro que os lo estaréis preguntado que ¿que será? y porque he venido aquí.- ellos asintieron.- Pues es porque, fui al medico..- no me dejaron terminar.
-¿Al medico? ¿Qué te pasó?- dijo mi padre preocupado, la verdad que no le di demasiada importancia a lo que había dicho, y seguí hablando y contándoles lo que vine a decirles.
-Deja me terminar por favor. Pues el medico me dijo que estoy recordando poco a poco.- entonces se quedaron con la boca abierta al escuchar eso.
-Pero.. p..pero entonces ¿te acuerdas de algo ya?- se levantó mi hermano y se puso enfrente mía, estaba nervioso, no sabia decir el porqué.
-No, si, no. Bueno que si había recordado pero al día siguiente lo olvidé todo. Por eso fui al medico porque me lo dijo Diego, y me dijo que era porque estaba empezando a recordar. Será poco a poco, por eso tengo que tener paciencia.- dije sonriendo.
-Que bien, me alegra mucho hermanita.- dijo al abrazarme otra vez. Se notaba que le había gustado mucho la noticia.

Los demás después me dijeron que también se alegraban por mi, mi padre me abrazó también y me dijo que tuviera cuidado. Irene también estaba feliz y me di cuenta que su barriga estaba creciendo poco a poco. Carla estaba también muy feliz. Laura corriendo por la casa de un lado a otro y los demás igual de felices, no hacia falta ni contar como estaban.

Quisieron que nos quedaramos a comer, pero rechacé la incitación. Así que le dije a Diego de irnos a casa, estaba un poco cansada por todo lo que me estaba pasando.


Dentro de dos meses.


Podría decirse que el tiempo pasaba, los días se hacían cada vez mas cortos. No tenia tiempo para mucho y todo gracias a la universidad. Ya me había acostumbrado a esa vida, pero para mi era algo difícil aun. Porque des de hacia dos meses que no he vuelto a recordar nada. Y eso que el medico me dijo que poco a poco empezaría a recordar, pero no he conseguido nada.

Estuve unos días de baja estima, por eso. No quería salir de casa o mejor dicho de mi habitación con lo mal que estaba. Pero bueno eso es pasado.

Estoy feliz porque conseguí volver a enamorarme de Diego. Ahora somos una pareja, otra vez. A mi familia les gustó mucho la noticia.

Si mi familia, estuve visitándolos en cuanto podía para no perder la relación. Ya no me mentían, o al menos eso pienso. Y nos llevábamos bien. Estaba muy bien, menos lo de la memoria. Por suerte tengo personas que están conmigo y me ayudan a superar ese problema.


Juan


Ya no tenia ninguna oportunidad con Lucia. Ya todo terminó para siempre, y si digo para siempre es para siempre. Solo conseguimos ser amigos, aun que yo no la veo como una amiga, por eso estoy esperando a terminar este año de universidad y volver por donde nunca debí haber salido.

Eso me pasa por idiota, por enamorarme de la persona equivocaba. Pero si no podemos mandar a nuestro corazón que se podía hacer.

Solo quedaban unos pocos meses podría aguantar.

Pero lo que me da asco es que no conseguí que Lucia se enamorara de mi como la primera vez, es como si no estuviera enamorada nunca de mi. Y yo pensaba que si me quería. Pensaba. Pero ya veo que todo eso fue una mentira, relación que no sirvió para nada.

Todo esto lo digo porque volvió a enamorarse del Diego ese. Pero ya no podía hacer nada. Así que dejemos de hablar de Lucia, porque ya forma parte de mi pasado. Y espero que algún día vuelva a encontrar a la persona indicada para mi, me hubiera gustado que sea ella...

Y ale, otra vez nombrando la, recordándola. Pero que podía hacer si estoy enamorado de ella. Todavía me acuerdo de los momentos que pasamos juntos. Nunca los podré olvidar, porque hice muchas cosas para que esté conmigo y lo estuvo, pero ahora ya no lo estará jamas. Eso es lo que mas me duele.

Recuerdo cada beso suyo, cada abrazo, cada te quiero que me decía o te amo. También recuerdo cuando me decía sus cosas, sus pensamientos, la ayudaba en todo lo que podía... Pero todo se acabó. Todo llegó a su fin.

Solo quedan unos meses y luego a empezar de cero. Me vendría bastante bien eso de empezar de cero, también pensé en irme del país, a lo mejor me sirva para algo.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Cap.24 Sensaciones raras



Abrí la puerta y entré. Estaba la tele encendida y pensaba que Diego no se había dormido sino estaría viendo la tele. Pero cuando fui al salón lo vi en el sofá dormido. Me acerqué para ponerle una manta para no resfriar se. Me di la vuelta y me fui para mi cuarto. Me puse el pijama y me eché en la cama.

Estuve mirando el techo durante un buen rato pero seguía sin dormirme. Pensaba en tantas cosas que ni yo misma sabia que estaba pensando. De todo un poco, para ser sincera.


Ya estaban los rayos de sol molestando por la ventana. Se me había olvidado bajar la persiana, pero no tenia sueño, ni tampoco me acuerdo de cuando me había dormido anoche, solo pensar al final logré coger el sueño.

Me levanté y me di una ducha caliente, después me puse una ropa mas cómoda y salí a prepararme el desayuno. Me iba a hacer unas tortitas y un té. Mas tarde se escucho abrir el frigorífico, era Diego, ya se había levantado y ni me había enterado.

-Buenos días.- me dijo, al girarme para verlo, estaba bebiendo agua.
-Buenos días.- contesté.- ¿Dormiste bien en el sofá?- ríe.
-Muy graciosa, tenias que haberme despertado ¿sabes?- guardó la botella de agua y se acercó en donde estaba yo.
-No quería quitar tu sueño, pero a la siguiente lo tendré en cuenta.- seguí haciendo las tortitas quedaba poco para terminar.
-Que buena pinta tiene.- dijo antes de sentarse.
-Si, ya me tocaba hacer algo a mi, siempre eras tu el que cocinaba.
-¿Soy mal cocinero?- creo que se había enfadado, pero no tenia el porqué.
-Nunca he dicho eso. Solo que quise hacer yo también algo.- reímos los dos, luego desayunamos.




Meses después...


Febrero, ni os imagináis, solo quedan cuatro  meses para acabar el año y que llegue el verano. Había sido un año bastante difícil para mi. ¿Por qué? Solo hay una respuesta, me preguntaban cosas de mi pasado y lo único que podía hacer era mentir. Menos a Sonia. Ella ha sido un gran apoyo para mi durante todo este tiempo. Hemos estado juntas y pasado muy buenos momentos...

Por otra parte os estaréis preguntando que pasó con mi familia. No he sabido nada de ellos ni quería saber. Se que hubo veces que venían a verme y me llamaban, Diego también quiso que vaya a visitarlos ya que la mujer de mi padre estaba embarazada e iba a tener un hermano o hermana.. Pero no confiaba en ellos, y eso no puede cambiar. He intentado varias veces perdonarles, pero algo dentro de mi decía que todavía no es el tiempo. Que todavía no ha llegado el día, así que quise preocuparme mas en mis estudios..


Elena


Hacia tan solo cinco meses que me fui de la capital. Por muchas razones, una de ellas fue que por culpa de mi padre ahora Lucia no nos habla, se olvidó de nosotros y la verdad que tiene todo el derecho del mundo. Y la otra razón ya no tenia otra cosa que hacer allí, ahora estaba en Barcelona con una persona que conocí hace unos pocos meses. Parece que nos conocemos des de hacia bastante, le quiero. Y anoche me pidió matrimonio.

Creo que fue lo mas bonito que me había pasado. Quiero contárselo a mi familia, y mas a mi hermana. Quiero que sea la dama de honor y que me ayude en todo esto.. Pero ya sabéis el problema, un asco.

No dudé ni un segundo mas, quería probar a ver que pasa. Total no cuesta nada. Marqué su numero y esperé a que me lo cogiera.

-Bueno?- dijo una voz masculina, me imaginé que era Diego.
-Diego, soy yo Elena.- dije amablemente.
-Oh Eli ¿cómo estas? Cuanto tiempo sin saber de ti.- ese chico me caía muy bien, y me alegraba que esté con mi hermana, es el mejor chico para ella.
-Muy bien ¿y tu?
-Bien, gracias. Y bueno ¿a que viene tu llamada?
-Si, siento molestar. Es que quería hablar con mi hermana ¿esta?
-Ya te la paso. Luciaaa!- estuve nerviosa por si lo iba a coger, ojalá no siga enfadada mas conmigo. La echaba de menos y no tardó mucho en contestar, eso me alegró.
-¿Si?- era ella!! Esa voz no la escuchaba hacia tanto tiempo..
-Lucia! ¿Cómo estas hermanita?- puse una sonrisa, aun que ella no me veía estaba feliz.
-Elena! Muy bien ¿y tu? Cuanto tiempo ¿dónde te metiste?- que raro, pensaba que me odiaba como a nuestro padre, a lo mejor se lo había perdonado pero como no estaba allí pues ami no.
-Bien, me alegra hablar contigo. Te tengo una noticia que espero que te guste.
-A ver dime, no me dejes intrigada.
-ME CASO!!!!- al decírselo escuché como gritaba, cada vez se me hacia mas raro todo esto. Pero lo bueno es que me habla no me colgó.
-No sabes como me alegro, tu mereces ser feliz.- tantas sonrisas se formaron en mi cara que no podía ponerme mal, estaba muy feliz por todo.

Estuvimos hablando durante un buen rato y me contó que todavía no había recuperado la memoria pero seguía con fe, eso me alegraba. Y aceptó ser mi dama de honor, aunque todavía no estaba decidido cuando iba a ser la boda, pero ya íbamos a pensar en algo. Ahora solo faltaba decírselo a mi padre y mi hermano.

Lucia

Me alegraba haber hablado con mi hermana, me había servido de mucho. Ahora me estaba vistiendo para ir a dar una vuelta con Sonia. Necesitaba despejar me un rato, he estado estudiando para un examen muy importante que había dentro de una semana.
Fuimos a dar un paseo, pero  después de una hora alguien la llamó y se tuvo que ir, yo me estaba dirigiendo para la casa pero alguien me paró. Era Juan.

-Hola Lucia.
-Hola Juan. ¿Qué pasa?- dije algo sorprendida por su actitud conmigo.
La verdad que hacía unos meses que no hablaba con el por muchas razones. Una de ellas fue cuando lo volví a ver con Andrea. Puede que digan que son solo amigos, pero es una mentira. Y yo la verdad que estaba harta de tantas mentiras a mí alrededor así que no quise meterme con ninguno de los dos y pasé olímpicamente de ellos.
No me interesaba nada que tuviera que ver con esos dos, estaba perfectamente feliz con las personas que tenia de amigos, Sonia, Diego y algunas que otras personas que había conocido en la universidad.
-Quería que vinieras a una fiesta esta noche ¿te apetece?
-No, gracias. No estoy para fiestas.- quise irme pero me cogió del brazo, donde provocó que me diera la vuelta.
-Por favor, solo esta vez. Quiero que te despejes.
-¿A qué viene esa inesperada invitación?
-A que me dejes hacerte feliz.
-¿Feliz?- no entendía a donde quería llegar con todo esto.
-Vale, si no quieres ir de fiesta, deja me invitarte a cenar entonces.- de veras que no entendía que quería con todo esto. Pero la verdad que me vendría bien, así que acepté.
-Vale, pero a cenar solo ¿eh?
-Gracias. Paso a por ti a las ocho.- y se fue, dejándome en plena calle sola.
Fui a casa a arreglarme ya que quedaba una hora. Pero justo cuando salí de la ducha había llegado Diego, ahora como le iba a contar esto. Me decía a mí misma.
Luego me vestí y me acerqué a su habitación para decírselo.
-Diego.-  se me quedó mirando porque me había puesto un vestido.
-¿Vas a salir?- me estaba poniendo un poco nerviosa por lo que había recordado de la otra noche.

FLASHBACK

Era ya de noche y me había puesto el pijama, luego me quedé mirando la tele durante un rato hasta que llegó Diego. El se sentó a mi lado y fue un poco incomodo no sé porque, pero había algo que tenía que hacer, o mejor dicho una sensación rara que me estaba diciendo por dentro, bésalo, bésalo, bésalo. Y le hice caso a esa rara sensación, lo besé y él me respondió al beso, pero luego la cosa fue a más.  Nos habíamos acostado. 

FIN DEL FLASHBACK


No sé que me estaba pasando, pero por una parte me había gustado, sentía que ese cuerpo lo había tocado otras veces, pero por otra parte esta que no me sentía muy cómoda,
Estaba rara, pero por suerte el me entendió y dijo que no pasaba nada. Pero en ocasiones des entonces no hablo mucho con él, pensará de mi lo peor. Por eso me sentía así ahora cuando lo tenía cerca de mí. Creo que había empezado a sentir algo por él.
Que complicado es esto, todo esto. Toda mi vida por así decirlo
-Sí, voy a salir. Llegaré lo más pronto que pueda ¿sí? No te preocupes.- dije lo más rápido que pude y salí de esa habitación.
Cuando bajé abajo vi que ya me estaba esperando, se me quedó mirando.
-Se te caerá la baba.- reímos los dos y subimos al coche.- ¿Dónde me vas a llevar?- rió antes de contestarme.
-A un lugar que te va a encantar.
En unos minutos llegamos a un restaurante que cuando entramos no había nadie, solo el camarero que nos iba a traer la cena. Apartó la silla como todo un caballero para que me pueda sentar y luego él se sentó.
La cena fue muy buena, había música de fondo, pero había algo raro ¿era una cena romántica? Fue lo único que pude pensar en estos momentos. Pero seguía sin entender mucho de que iba todo esto, un poco raro era.
-Ven.- dijo al cogerme de la mano.
Subimos unas escaleras y nos encontrábamos en una terraza, supongo que era del restaurante. Se podía ver parte de la ciudad, y era todo muy hermoso. Yo miraba con una sonrisa en mi cara, esta noche me lo había pasado muy bien, pero no entendía mucho de que iba todo esto, la cena, esto.
-Juan.- el se me quedó mirando.- ¿A qué viene todo esto?- sonrió.
-Es que la fecha de hoy es muy importante para los dos.
-¿5 de febrero?- dije confundida, más que antes.
-Sí, un cinco de febrero fue cuando empezó nuestra historia de amor que duró dos únicos y mejores meses.- dijo al darme una rosa que no sabía de donde la había sacado.
-Juan, es que..
-No, no digas nada.- dijo al acercarse a mí y besarme.
¿Por qué sentía algo cuando me besó? Otra de las sensaciones raras que tengo.
Se apartó y para poder coger algo de aire  y me miró a los ojos.

-Yo a ti te quiero Lucia, siempre te quise, aun que pienses que hubo algo entre yo y Andrea. Pero tú siempre me has importado, incluso cuando me enteré que estabas con Diego. Hice de todo. Muchas locuras que las haría mil veces más por tenerte conmigo.- y me dio otro beso, más intenso, más sentimental, mas amoroso, más dulce, mas… de todo. Pero me despegué.
-Estoy es un poco… no tengo palabras para esto Juan. Me lo he pasado muy bien esta noche, pero yo no sé si podré estar así contigo.
-No me digas esto, cuando me enteré que perdiste la memoria pensé que tenía otra oportunidad, otra oportunidad para estar contigo, para que empieces a sentir lo mismo que antes.
-No quiero hacerte daño.-  fue lo único que logré decir, porque se acercó y me volvió a besar.
Entonces al cerrar los ojos pasaron mil cosas en mi cabeza. Fue como si fueron sueños. Muchos sueños que de repente al abrir los ojos lo único que pude hacer es empujar a Juan.
-¿Qué haces Juan? Sabes que estoy con Diego.- solté por mi boca.
-¿Qué?- dijo confundido por mi reacción, pero yo también lo estaba.
-¿Cómo que qué? Estoy viviendo y saliendo con Diego. Y ahora me besas tu y por cierto ¿dónde estamos?- miré a mi alrededor, el no abría la boca para decir nada.- ¿Estas mudo?- pregunté, entonces me miró raro.- ¿Qué pasa? Ah, ¿y qué haces tú aquí?- ¿por qué estaba diciendo todo esto?
-Te invité  a cenar porque hoy es 5 de febrero.- dijo y me quedé muda por esa fecha. - ¿Te pasa algo? Te veo rara.
-¿Rara yo? Solo quiero volver a casa, dormir y levantarme para ir a ver a mi familia.- al escucharme se me quedó mirando como si hubiera dicho algo malo.- ¿Qué pasa, por qué me miras así?
-Tú no hablas con tu familia des de hacía varios meses, espera…- se quedó pensativo durante un rato.- ¿Cuándo empezaste a ir a natación?
-¿A que viene esto ahora Juan?- este chico me estaba poniendo algo de los nervios.
-Tu solo contéstame.- puse cara de no entender nada pero le hice caso y contesté.
-Cuando era pequeña, tengo muchas medallas.- entonces me abrazó y yo seguía sin comprender de que estaba hablando.- ¿Pero qué haces?
-No me lo puedo creer.- dijo al separarse.- Recuperaste la memoria.
-¿Recuperar la memoria?- pregunté sin seguir entendiendo nada de nada.

martes, 27 de noviembre de 2012

Cap.23 Reencontrar

Cuando me estaba preparando el zumo, noté que alguien me estaba mirando, al girarme vi a Diego en la entrada mirándome con cara de.. no sabia muy bien de que.. si de asombro, de felicidad.. ni idea. Yo solo seguí con mi trabajo, el zumo. Al terminar de preparármelo, me puse en un vaso y tomé un trago, luego me volví a girar.

-¿Por qué me miras así?- hablé al fin, no aguantaba mucho esa sensacion.
-Perdón, es que, anoche soñé contigo.- dijo al acercarse a mi, pensaba que me iba a hacer algo pero no, solo quería coger un vaso para ponerse zumo.
-¿Conmigo?- dije aun mas confundida, no sabia si decirle que yo también.
-Si, un poco raro, pero soñé el primer día que nos conocimos..- eso no podía ser, ¿yo también había soñado lo mismo entonces? tenia que preguntarle un poco mas del tema.
-En una discoteca, creo que me habías dicho.- dije al sentarme en la silla, el se quedó de pie.
-No, bueno si, pero esa misma noche te llevé a mi apartamento porque estabas muy mal.- esa era la respuesta que quería saber, por mi sueño que había tenido y por su sueño. No dije ni una palabra, me había quedado pensando en todo esto. Entonces había recordado algo de mi pasado.- ¿Pasa algo?- al final me di cuenta y dejé de pensar, solo lo miré.
-No, nada..o..- no sabia si decírselo.- Bueno si pasa.- tenia que contárselo, si empezaba a recordar era una buena noticia, para mi y para el también. Entonces se acercó y se sentó a mi lado, se me quedó mirando con miedo, por lo que le iba ha decir supongo.- Anoche también soñé..y creo que fue lo mismo que soñaste tu.- no decía ni una palabra, solo escuchaba.- Creo que estoy empezando a recordar.- dije al fin, entonces se levantó de repente y estuvo caminando de un lado a otro.- ¿Estas bien?- lo veía raro, pero no entendía el por qué.
-Si, pero esto lo que me acabas de decir es bueno Lucia.- y se acercó a mi.- Estas volviendo a recordar.- y me abrazó. Yo no me aparté pero tenia que hablar. Solo fue algo inesperado
-Solo fue un sueño, pero ojala recuerde algo mas.- y se apartó.

Pasaron los días y yo estudiando para el examen de selectividad, hoy iba a ser el día. Por fin, me estaba vistiendo para dirigirme hacia la universidad y empezar con el examen. Me puse unos vaqueros, una camiseta corta blanca con un dibujijo delante y unas converse. Me hice una coleta y me puse algo de maquillaje. Cogí mi bolso y una carpeta donde llevaba algunos papeles. Tomé un poco de leche y cogí una galleta para el camino.

-Lista!- le dije a Diego que me estaba esperando en el salón.
-Vamos.- entonces salimos y nos fuimos. Me quiso acompañar, no le vi nada de malo.

Os preguntareis si había vuelto a recordar algo. Pues no. Nada de nada. Pero como os había dicho hace tiempo, tengo fe, y se que algún día recordaré todo.
Bajé del coche y me despedí de Diego, el me dijo que cuando termine le llame para que me venga a buscar. Entonces entré y me dirigí para la sala donde iba a ser el examen.

Dentro de unas horas..

Al final lo había terminado, entregué el examen y salí de la sala. Me paré en la entrada pero durante el camino pensaba en como me había ido. No fue demasiado difícil. Gracias a Diego me salió bastante bien, y logré estudiar todo lo necesario. Fue un gran apoyo para mi durante todo eso.
Al pararme en la entrada y coger el móvil para llamarlo. Escuché que alguien había dicho mi nombre. Al girarme para ver quien era vi a una chica rubia, no muy alta y estaba acompañada de otra chica, ella tenia el pelo castaño rizado, parecía simpática, la rubia no tanto. Lo decía por la forma en que me miraba cada una. Las dos se me quedaron mirando y yo solo pude mirarlas sin entender de que me conocían.

-Cuanto tiempo Luci.- habló la rubia.- No sabia que estudiabas en esta universidad, pero me alegra. Así ya conocemos a alguien.- al terminar de hablar me sonrió, la morena no decía nada por ahora.
-No estudio aquí todavía. Estaba haciendo el examen de selectividad. Pero si todo va bien el lunes que viene empiezo las clases.- era jueves y el lunes de esta semana habían empezado las clases, pero no eran clases importantes. Solo para que la gente se acostumbrara. En realidad empezaban el lunes las verdaderas clases.
-Pues suerte entonces.- siguió hablando la rubia. Pero como no entendía nada quise preguntar.
-¿Y tu eres?- dije con mi cara confundía, entonces las dos se quedaron paralizadas sin entender lo que acababa de preguntar. Como si fuera algo del otro mundo, pero entonces pensé que a lo mejor podrían ser amigas de hacia tiempo y que no sabían nada de lo que me había pasado.
-¿No te acuerdas de tu mejor amiga?- habló otra vez la rubia.
-Andrea, creo que ya no eres su mejor amiga. Si mal no recuerdas.- esta vez había hablado la morena.- Luci, tu hermano ya me había contando lo que te pasó pero pensé que era una broma de el. Pero ya veo que no. Soy Sonia, te había llamado cuando estabas en el hospital ¿te acuerdas?- entonces me acordé de esa llamada, era la chica que mi hermano me dijo que eramos amigas des de pequeñas.
-Ahhh, si. Me acuerdo. ¿Pero tu no estabas en otro lugar?- dije al acercarme mas a ella para tener mejor conversión.
-Si, pero mis padres decidieron que estaría bien estudiar en la capital. Y aquí estoy. Y por casualidad me encontré con Andrea.- entonces la rubia se llamaba Andrea.- Justo este fin de semana me iba a buscarte para saber de ti y saludarte.- al escuchar eso sonreí.
-No creo que me hubieras encontrado. Ya no vivo con mi padre.- dije al dejar de sonreír, entonces no entendió nada.- Bueno mejor te explico, pero vamos a tomar algo. Si no tienes nada que hacer.
-Claro, vamos.- y dejamos a la rubia con la palabra en la boca. La verdad que des de que me habló no me dio mucha confianza y aun mas cuando la morena, o sea Sonia me dijo que ya no era mi mejor amiga. Entonces habrá pasado algo entre ella y yo, para que dejáramos de ser amigas. Pero eso ya lo iba a averiguar con Sonia, ella me tendría que contar todo.

Nos fuimos caminando para una cafetería cerca y nos sentamos fuera, hacia buen tiempo así que no debíamos encerrarnos dentro. Pedimos algo de beber. Pero me acordé que debía llamar a Diego, así que cogí mi móvil y le envié un sms.

Diego, ya terminé el examen, pero volveré un poco mas tarde. Es que estoy con una vieja amiga. Espero que no te importa. Un beso.


Al cabo de unos minutos me llegó uno de el diciendo me que no pasa nada, pero que no me tarde mucho.

Diego:

Cuando me llegó el mensaje de Lucia, me preocupé un poquito. A saber quien podría ser esa vieja amiga. Así que cogí el coche y me fui para la casa de ella. Tenia que hablar con su padre y su hermano.
Al llegar Luisa me abrió y me dio un abrazo, se alegro al verme. Y normal hacia ya varias semanas que no me veía, des de que Lucia vino a vivir conmigo otra vez. Eso me alegraba, que siempre me busque a mi. La segunda vez fue el destino, eso significa algo.

-Luisa, ¿esta Dani y Fabian?- ella asintió y me llevó hasta el despacho donde se encontraba Fabian, lo saludé con la mano y me senté en la silla enfrente de el. Al cabo de unos segundos aparicio Dani, el se sentó a mi lado.
-Pasa algo Diego?- preguntaron los dos. Yo solo negué con la cabeza.- Entonces?- preguntó esta vez Dani.
-Bueno es que, me llegó un mensaje de Lucia diciendo que esta con una vieja amiga, así que quería saber si alguna amiga suya a venido a buscarla aquí. Para saber de quien se trata.- dije y se me quedaron mirando.
-Pues ni idea de quien pueda ser.- habló Dani.- Puede que sea Eva, Natalia o Alba. Ellas son las únicas que viven en la capital..- siguió diciendo.
-Puede ser, pero no me dijo nombre.- seguí hablando.
-No te preocupes Diego.- dijo esta vez Fabian.- No le pasará nada, Lucia ya reaccionó, al volver a vivir contigo es mas o menos como siempre fue. La verdad que me alegra que este contigo.- entonces se puso de pie.- Nunca te había agradecido por todo lo que has echo por ella. Se que fue muy difícil para ti todo eso. El accidente, la perdida de memoria.. Pero a ti no te importó y luchaste por ella, ahora confía en ti y eso me alegra.- se fue caminando para la puerta y salió, pero antes me dio la mano. Fue un gesto bastante bueno por su parte.

Confía en mi, eso es lo que de verdad importan ahora. Pero solo faltaba una cosa, que Lucia recupere la memoria, entonces todo será como antes.

Me despedí de Dani y me fui para la casa, ya volverá cuando acabe de verse con su amiga, ahora me siento un poco mas aliviado por todo.

Lucia:

Después de ver lo que me había contestado, guardé el móvil y puse mis manos sobre la mesa, entonces sonreí a Sonia y ella también me sonrió. Esa chica era muy simpática y amable. Y lo que mas, es que era muy agradable su presencia. Se notaba que fuéramos muy buenas amigas, en su tiempo. Ahora creo que también podría llegar a ser otra vez mi amiga, una muy buena amiga.

-Y bueno Sonia.- sonreí otra vez.- Me alegra estar contigo ahora.- reímos las dos.- Cuanta me mas sobre ti, nuestra amistad...- di un sorbo al zumo que me había pedido.
-Pues.. a ver.. Es un poco difícil hablar contigo así.- dio un suspiro.- Somos amigas des de la infancia, vivíamos en la misma ciudad. Pasamos mucho tiempo juntas, reímos juntas, disfrutáramos mucho, mejor dicho, fueron los mejores momentos de mi vida, lo que pasé contigo.- escuchaba atenta a cada palabra, frase, que decía.- Cuando te fuiste y viniste a vivir aquí con tu padre, todo fue muy difícil para todos y mas para Juan. Había pasado unos días de fiestas bebiendo y fue entonces cuando se enrolló con... Andrea.- al decir eso ultimo abrí los ojos, flipando.
-¿Andrea? ¿La chica de antes?- dije un poco alterada, y seguía flipando.
-Si, esa misma.- paró un momento y siguió.- Luego cuando te volví a ver fue en el entierro de tu madre, solo habías venido unas horas con tu hermana. Y no supe nada mas de ti hasta hace unos meses, que volviste para quedarte unos días con Diego después de tu cumpleaños.
-Si, eso si que lo sabia. Y fue cuando tuve el accidente, tu me llamaste y ahora que volvimos a encontrarnos ¿no?- dije no muy feliz por todo lo que me estaba contando, habían cosas que no me esperaba. Una de ellas el beso entre la que decía que era ''mi amiga'' y Juan..
-Exacto.- dio esta vez ella un sorbo a su café.
-Pues, bueno. Creo que mejor no me digas nada mas. Tengo yo la culpa de pedir que me digan cosas de mi pasado, que a veces me arrepiento.- aparté la mirada y observé durante unos segundos a las demás personas que habían a nuestro alrededor.- Así que, ahora pensemos en nuestro presente y futuro. Es lo que de verdad importa..- sonreímos.- Puedes venirte algún día a comer o cenar cuando quieras.
-Gracias por la incitación. Yo también te invitaría, pero tengo una habitación en la universidad. No vivo en un piso como tu.- dijo un poco nerviosa.
-No pasa nada, también podríamos quedar para dar una vuelta.- entonces se relajó.- Por cierto ¿tu que vas a estudiar?- tenia que preguntárselo, a lo mejor estudiamos lo mismo, así estamos en las mismas clases si me cogieran. Pero que respuesta ''si me cogieran'' pues claro que me cogerán, tengo que haber aprobado el examen, pero hasta mañana no sabré la nota. Eso me pone un poco de los nervios.
-Yo estudio o mejor dicho estudiaré...- rió, yo al verla también.- medicina.
-¡Qué bien! Bueno quería decir me alegro por ti, pero no estaremos juntas..
-¿Por qué?- dijo algo sorprendida..
-Pues, yo estudiaré abogada. Pensaba que a lo mejor nos tocan algunas clases juntas o algo.- dije y al terminar di otro sorbo al zumo.
-Puede ser.

Y así estuvimos hablando durante varios horas, creo que cuando vuelva Diego me echará la bronca un poquito. Me he tardado bastante y le dije que solo estaría un rato. Pero no pasa nada, solo fue esta vez, y me lo pasé muy bien.

Me vino bien hablar con ella. Me ha explicado algunas que otras cosas y fue muy agradable.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Cap.22 ¿Volví a recordar?

Si, se que suena un poco raro lo que estaba pensando. Pero si había algo diferente en ese beso, era algo no muy bueno de explicar. Ni yo misma entendía lo que sentía en ese instante. Fue algo bueno o malo. No podía conseguir una respuesta confirme por mis pensamientos. Después de separarnos para poder coger aire después de un beso largo, bonito y sin comprender. Me quedé mirándolo algo bastante confundida por todo lo que acaba de pasar.

-¿Te sientes bien?- dijo al separarse un poco mas de mi.
-Si, o ¿no? No se, es que acabo de tener una sensacion bastante rara.- entonces me di la vuelta para seguir mirando a la gente que pasaba por la calle. Y me quedé pensando todavía en esa sensacion.
-¿Sentiste algo?- dijo al ponerse a mi lado y mirar a la gente igual que yo.
-Claro que sentí.- entonces se me quedó mirando. Yo solo continué con la respuesta que le tenia que dar.- Sentí que me era familiar todo esto, pero..- no pude continuar me quedé en pausa. STOP.
-¿Pero qué?- creo que tenia miedo por lo que iba a decir, pero me paré en el momento indicado.
-Pero nada, no quería decir eso. Pasemos de tema ¿si? No quiero hablar de esto. Quiero que vayamos poco a poco. A lo mejor logro recordar algo.- me di la vuelta y entré en la casa. Después de un rato el hizo lo mismo. No pude hablar ni decir una palabra, estaba mal por todo esto, pero tenia que empezar de nuevo y lo primero que iba a hacer es estudiar para entrar en la universidad. Tenia que tener un futuro prometedor aun que me duela todo esto.-Diego! ¿Podemos ir mañana para comprar los libros necesarios para poder entrar en la universidad? Ya no aguanto seguir sin poder hacer nada por culpa de mi memoria, el mundo no se ha acabado aun tengo que seguir adelante.- dije al sentarme en el sofá. El se quedó enfrente mía mirándome con cara de sorprendido.- ¿Pasa algo?- pregunté algo confundida.
-No nada, es que escuchar que digas todo esto me da la sensacion que no eres para nada la misma de antes. Pero me alegra que quieras seguir estudiando. Así que mi respuesta a la primera pregunta es si.- dijo sonriendo, yo también hice lo mismo.

Pasaron los días y como había decidido habíamos ido a comprar los libros necesarios. El me estuvo ayudando con todo y ya había empezado a estudiar. Algunas cosas eran algo complicadas porque las tenia que saber de antes, pero con la memoria pues las he tenido que volver a estudiar. Luego que iba a ser Sergio quien me iba a ayudar con todo esto pero como me fui de la casa para no seguir aguantando sus mentiras pues solo me quedaba Diego pero por una razón me gustaba estar con el. Me divertía mucho, me ayudaba en todo, incluso no habla mas de mi pasado o nuestro pasado. Me trata como una persona normal sin pensar que he perdido la memoria, eso me hace feliz. Porque creo que le es muy doloroso pero lo intenta por mi y eso habla muy bien de el. Aun que des de la ultima vez que me besó y pasó todo eso de la sensacion que tenia, etc.. No volvió a hacerlo, sabia que todavía me sentía algo incomoda. Pero reconozco que en algunas ocasiones tenia unas ganas inmensas de besarle, no se por qué. Como dije una sensacion rara.

Dentro de unas pocas semanas iba a hacer el examen para poder entrar en la universidad, eso me alegraba muchisimo. El tiempo pasaba muy rápido porque estaba alrededor de libros y mas libros.. Con mi familia pues nada, no he hablado con ellos y mejor, no tenia ganas de seguir escuchando cosas que a lo mejor son mentira. Ahora quería ir a dar una vuelta por el barrio de donde vivía, ya lo conocía porque con Diego hemos estado dando vueltas y me deja ir solo por las calles cercanas al apartamento, algo es algo.

Me puse unos pitillos con una sudadera y unas deportivas. Me dejé el pelo suelto, me hice la raya y cogí las llaves. Algo normal, sencillo y cómodo. Cerré la puerta y apreté el botón para que venga el ascensor. Diego había ido a visitar a sus padres así que no había nadie en casa. Llegó el ascensor y en tan solo unos veinte segundos ya estaba abajo. Me metí las manos en el bolsillo que tenia la sudadera y comencé a caminar y observar a la gente que pasaba por mi lado.
Pasaba por una plaza que me gustaba ir, habían niños jugando y era muy alegre. Siempre que iba allí me sentaba en un banco y comenzaba a mirar a los niños corriendo. Incluso aveces jugaba con alguno de ellos, me hice amiga suya y la verdad son muy simpáticos y las madres ni te cuento. Me habían invitado una vez a ir a comer un día a su casa pero tenia que rechazar por mis estudios y tal, pero les había prometido que cuando acabe todo esto entonces aceptarían la incitación.
Y bueno me senté en mi banco favorito y comencé a mirar.. Después de un rato alguien me tapó los ojos con las manos y me quedé pensando en quien podría ser esa persona que hacia eso. Hasta que después sentí como se sentó a mi lado y luego quitó las manos. Yo al girarme a mi derecha para ver de quien se trataba.

-Que susto me has dado.- dije algo confusa por verlo a mi lado.- ¿Qué haces aquí? Pensaba que te habías ido.- dije después de ponerme a mirar a lo niños.
-Quería disculparme por como te hablé el otro día. Así que lo siento.- dijo sonriendo.
-Estas disculpado.- sonreí yo también, nos quedamos un rato en silencio y después de un momento vino un niño que me trajo una flor pequeña que había sacado de una planta de la plaza. Yo sonreí.- Gracias peque.- y le di un besito en la mejilla. El niño sonreía y después se fue. Juan empezó a reírse a cargadas.- ¿Por qué te ríes así?
-Me acordé de unas cosas..- seguía riendo.
-¿Y cómo te va la uni?- quise cambiar de tema.
-Pues..por ahora va y ¿tu que?- dijo al parar de reír al fin, entonces se me quedó mirando.
-Estoy estudiando para entrar.. por lo demás bien.- entonces me quedé mirando a la flor que me había traído el niño. Me sentía algo incomoda..
-Me alegro por ti.. entonces pronto te tendré que ver todos los días..- y me giré para mirarlo, nos quedamos mirando a los ojos, pero aparté la mirada.
-¿Eso es malo?
-No, para nada. Me alegra que podré verte todos los días.- dijo sonriendo.
-Ahh, y ¿tu que estudias?- entonces me quedé mirando otra vez a los niños y jugando con la flor.
-Pues..ingeniería.- iba a responder pero me sonó el móvil.
-¿Si?
-Lucia, ¿dónde estas?- era Diego, se habrá preocupado, no le había avisado de que iba a salir.
-En la plaza, es que se me olvidó ponerte una nota, lo siento.
-Tranquila, ya estoy en casa, quería que lo supieras.
-Vale, pues ahora voy para allá.- entonces me levanté del banco, pero me cogió Juan del brazo.- Adiós, ya nos veremos.- le dije y me fui para el apartamento.
-Adiós.
-No!- dije antes de que colgara.- No te lo decía a ti, es que estaba con un amigo y me estaba despidiendo.- ríe.
-Ah! Pensaba que..- pero no siguió la frase.- Bueno pues ahora nos vemos entonces.- y colgó.

Ya llegué al apartamento. Me dirigí para la cocina porque se encontraba allí. Estaba de espaldas mía así que no me había visto y ni se había enterado de que había llegado. Quise darle un susto así que con cuidado me acerqué a el y le empecé a hacer cosquillas. El empezó a reír como loco.

-Ahora veras.- y me cogió y empezó a hacerme a mi también. No paraba de reír ni el tampoco. Nos encontrábamos en el suelo de la cocina, el encima mía, y haciéndonos cosquillas. Riendo sin parar. Vamos, que parecíamos unos locos..
-Ya vale.. aprendí la lección.- dije sin parar de reír. Entonces paró, se levantó y me cogió de la mano para ayudarme a levantar.
-Me alegra saberlo.- sonrió.
-Tontito.- dije al darle un pequeño y suave golpe en su abdomen.- Voy a cambiarme.- y me fui para la habitación. Me puse unos pantalones cortos y una camiseta que llevaba por casa, aquí dentro hacia una calor. Me lavé las manos y me hice una coleta. Luego volví a la cocina, me senté en la silla y me quedé mirándolo.- ¿Qué cocinas?- pregunté.
-Muchas cosas.- y siguió cocinando sin contestarme bien. Pero no me importaba, yo seguía mirándolo. La verdad que las pocas semanas que estaba aquí, le había cogido mucho cariño y conocido mejor.

Después de pensar en todas esas tonterías que no se porque las pensaba, vi que se me había quedado mirando. Entonces dejé de mirarlo y me levanté para ir al salón a enchufar la television un rato. No sabría que decirle si me pregunta ¿por qué me mirabas así? o ¿pasa algo?.. cosas así. La verdad que no tenia una respuesta para ninguna pregunta.
Durante un rato miraba la tele, estaban dando un programa y me enganché así que no me había dado cuenta que había pasado un buen rato, porque Diego me había llamado para decirme que ya estaba la cena. Cuando llegué a la cocina olia muy bien, la verdad que se había currado la cena, como cada día. Siempre era el cocinero de la casa, pero por suerte se le daba bien y no me quejaba.
Me senté en la silla al lado de el, cenamos tranquilos sin hablar casi y si abríamos la boca era para comer... Así que nada interesante, al terminar le ayudé a limpiar y recoger la mesas y después me fui para la habitación y repasar un rato. Después me iría a dormir.
Abrí el libro y comencé a leer una de las paginas unas cuantas veces para poder entenderlo y así estudiarlo. Pasó dos horas de eso, lo sé porque aparicio Diego y se sentó al lado mi en la cama.

-¿Pasa algo?- pregunté porque pensaba que se había ido a dormir, ya eran las once de la noche.
-Nada, quería ver como te iba..- dijo al mirar el libro, yo sonreí.
-Ah, bien, es fácil esto..- refiriéndome al libro que tenia en manos. Me levanté de la cama para poder sentarme a su lado y entonces el cogió el libro y empezó a ojearlo.
-Si que es fácil.- y me lo entregó.- ¿Necesitas ayuda? Es porque quería irme a la cama ya.
-No tranquilo, yo también me voy a dormir, por hoy terminé.- entonces me dio un beso en la frente y se fue.

De repente me vinieron unas imagenes...

Me desperté en un sitio no conocido para mi, era una cuarto grande, y me dolía mucha la cabeza, no podía ni moverme, me encontraba fatal.

-¿Dónde estoy?- dije , pensando que no había nadie conmigo, pero me equivoqué.
-Ya te despertaste dormilona.
-¿Y tu eres?- era Diego!!!
-Veo que no te acuerdas de nada..
-No, de nada, si me pudieras refrescar la memoria, por favor.
-Será un placer, bonita. Soy Diego, nos presentó Nati, anoche.- ¿Nati? será alguna amiga.
-Emm... a ya... ya me acuerdo, ¿pero que hago aquí?
-Pues bebiste mucho, vamos que te emborrachaste y te llevé en mi casa, porque decías que no sabias donde vivías, y no me podías dar tu dirección.
-¿Yo te dije eso?
-Si, con esas mismas palabras, bueno exactamente no esas mismas, solo algo parecido.
-Que gracioso eres, ¿no?
-Bastante. Y bueno ¿ahora te acuerdas de la dirección?
-Si, pero ya me voy yo sola, no hace falta que me lleves, ya hiciste bastante por mi.
-No creo que sea buena idea, que te vayas sola digo, te encuentras muy débil aun.
-No tanto, tranquilo.
-Como quieras.

Me desperté de golpe. Todo eso era un sueño. Un sueño donde estaba con Diego. Dios mio, había recordado algo de mi pasado, eso era ¿bueno? o ¿malo? Pero eso de que me había emborrachado, es  raro. Y lo mas raro no era eso si no que el recuerdo que me vino era cuando conocí a Diego.. Pero ¿por qué tenia que venirme todo esto ahora? Muchas preguntas están rondando por mi cabeza, y la mas importante.. ¿ya volví a recordar? Tenia que saber si lo que soñé pasó de verdad, a no ser de que era algo que mi cabeza ha inventado.
Miré el reloj y ya era de día.. Me levanté y me arreglé, al terminar me fui para la cocina a prepararme un zumo. Tenia una sed impresionante y tenia que hablar con Diego.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Cap.21 Algo importante

Seguía sin comprender que es lo que había pasado en estos momentos. Ese beso, esa sensacion rara que sentía. Cuando nos quedamos mirándonos a los ojos. Nada de nada. Me sentía una inútil con no poder recordar nada de mi vida. Odiaba eso, no poder recordar mis amigos, que seguro que se sentirán peor que yo, y sin saber como tratar conmigo.

-¿Por qué estas triste? Y ¿por qué me besaste?- pregunté al fin de obtener unas cuantas respuestas de ese chico.
-Porque te echaba tanto de menos, aun que nos vimos hace unas semanas.
-No se de que me estas hablando.- dije sin entender nada de lo que me estaba diciendo.
-Lucía, ya se que estas con alguien, pero por favor no me trates así. Entre nosotros hubo amor de verdad y tu lo sabes.
-Lo siento, no entiendo nada..
-¿No entiendes nada de que?
-¿No te han dicho lo que me pasó?
-No, no se nada.
-Bueno.. pero antes dime quien eres.
-¿Cómo que quien soy? ¿No te acuerdas de mi?- puse cara de negación y se dio cuenta.- ¿Qué pasó?
-Tuve un accidente, y perdí la memoria..- al decir eso se me quedó mirando con cara de.. no sabría como explicarlo, fue muy difícil para mi, imagina te a el, quien quiera que sea.- ¿Estas bien?
-Si, si tranquila.. Pues yo soy.. es un poco difícil empezar como si no nos conocemos de nada.
-Te entiendo, para mi también es muy difícil todo esto. No recordar nada, ni mi propia familia, bueno aun que ya me dan igual. Lo mas importante ahora soy yo, mis amigos y Diego. El también esta sufriendo mucho con todo esto y la verdad no quiero hacerle daño.
-Si, Diego.. Bueno pues yo soy Juan, no se si te han hablado de mi, seguro que no..- no le dejé terminar.
-¿Eres tu? Como pude ser tan tonta, has cambiado bastante.
-¿Qué?- dijo algo confundido, bueno mas de lo que estaba.
-Perdón, vi unas fotos y en una salimos juntos. Pero no te pareces.
-Ahh, pues si es la foto que me estoy imaginando si, he cambiado bastante. Pero no sabia que aun guardabas esas fotos.
-Pues me he sorprendido, porque guardo fotos de todos mis amigos, novios, familiares... pero de mi madre ninguna foto. Hace tan solo unas horas que me enteré que murió.. Me siento mal por todo. No sabes lo difícil que es todo esto.
-Te entiendo, bueno ... ¿a quien engaño? trato de entenderte y la verdad no se como puede ser así perder todos tus recuerdos.
-Un asco, lo único que te puedo decir..
-Bueno, ¿te apetece ir a tomar algo y conversamos?
-Creo que me parece bien, ¿pero y la maleta?
-Vamos, yo la llevo.- nos fuimos para un bar que estaba cerca de la plaza donde nos encontramos, nos sentamos en una mesa cerca de la ventana. Dejó la maleta al lado nuestra y pedimos algo para tomar.- ¿Y cómo pasó lo del accidente?
-La verdad que no se muy bien lo que pasó, me desperté en una habitación del hospital sin saber que hacer. Me dijeron que era cuando volvía de un pueblo donde vivía antes.- se quedó paralizado al escuchar eso.- ¿Te pasa algo? ¿Estás bien?
-Eh? Si, tranquila es.. es que..- no pudo terminar.
-¿Qué pasó?
-Creo que ya se cuando fue..
-¿El qué? ¿El accidente?
-Si. Después de cumplir los dieciocho viniste a pasar unos días al pueblo. Y nos encontramos.
-Ah.
-Pero dejemos eso ahora, dime ¿cómo te fue cuando volviste a tu casa después del hospital?
-Fue algo bastante raro, yo me sentía o me daba asco, no se por qué. Un día salí para dar un paseo porque encerrada no me gustaba para nada y me encontré con unas personas que me contaron algunas verdad y eso. Me perdí y me encontró Diego, luego me enteré de muchas cosas mas, y cuando volví a la casa me pelee con mi padre y fue cuando cogí mis cosas y salí de allí.
-Y cuando te encontré.
-Si.
-¿Y por qué te peleaste con tu padre?
-Me mintió, me ocultó cosas que tenia que saber des de un principio, no entiendo porque me hicieron esto. Me engañaron y nos les perdonaré eso.
-¿Quieres volver al pueblo?
-No, si cuando cumplí los dieciocho no me quedé allí seria por algo. Y también porque tengo planes aquí en la capital. Aun que te parezca raro.
-Para perder la memoria sigues siendo la misma de siempre.
-¿De verdad?
-Claro. La verdad que echaba de menos hablar contigo.
-¿Acaso no habíamos hablado cuando nos encontramos?
-Es algo difícil de contar. Pasaron muchas cosas entre nosotros.
-Ah si, me enteré que mis padres nos separaron o algo así me dijeron.
-Si, y cuando te quise recuperar ya era demasiado tarde. Espero que ahora sea diferente.
-No lo creo.- se me quedó mirando con cara triste, pero no podía hacer nada. Era la verdad.- Aun que no recuerde nada, yo sigo estando con Diego, vivíamos juntos y estábamos muy felices.
-Pero ¿ y si nunca recuperas la memoria?
-Tengo fe, puede que no sea pronto, pero recuperaré la memoria algún día, y será el mejor día de todos. Pero para entonces aré unos cambios en mi vida pasada.
-¿Y cuales cambios?
-Pues estudiar. Dejé mis estudios cuando murió mi madre, y quiero recuperar mi tiempo perdido.
-Me alegro por ti. ¿Sabes por que vine?
-¿Por qué?
-Hace varios meses me dieron una beca para estudiar en una universidad aquí, en la capital. Pero la ultima vez que hablamos fue bastante doloroso no quise aceptar. Y hace dos meses   empecé a salir con una chica, la verdad que fue la primera que pudo lograr sacarte de mi mente durante al menos un tiempo. Y acepté la beca, pero luego te volví a ver y todo se acabó. La dejé y lo de la universidad no podía rechazar ya, era demasiado tarde, así que vine para empezar mis estudios, pero ahora que te volví a ver y con lo que te pasó. Me siento un imbécil por dejarte, por dejar de intentar estar contigo.
-Yo creo que deberías seguir con el plan de volver a olvidarte de mi. Por ahora no estoy con nadie y si estoy será con Diego.
-¿Por qué siempre tienes que fastidiarlo todo?- se levantó y me dejó sola en ese bar. ¿Se había enfadado? Solo por decir la verdad. Ahora solo tenia una opción. Me fui del bar con la maleta en mano y seguí caminando, solo había una persona que me podía ayudar.

Dani:

Fui a ver como estaba Lucía y si necesitaba algo o si quería ir a dar una vuelta, porque seguro que se estaría aburriendo estando tanto tiempo encerrada en la casa. Toqué la puerta pero nada, pregunté si estaba pero ni una respuesta, abrí y me fui al baño para ver si estaba pero seguía sin nada. Así que bajé abajo y pregunté si la habían visto, entonces me dijeron que no. Llamé a mi padre a ver si sabia algo pero no sabia nada. ¿Se había vuelto a ir de la casa? Volví al cuarto y vi que faltaban cosas, no podía ser, otra vez se escapó.

Me preocupé bastante, salí con demasiada prisa y fui de un sitio a otro para ver si la veía pero nada. Al acabar de ir de un lugar a otro fui para el apartamento de Diego. Le pregunté si sabia algo pero me dijo que des de ayer no la habia visto ni hablado con ella. Entonces salimos los dos y fuimos otra vez a buscar. Pero seguíamos sin tener suerte, ni pistas..

No se acuerda de nada, se puede volver a perder y lo peor de todo le puede pasar algo malo, eso si que no me lo personaría en mi vida si le vuelve a pasar algo malo. Es mi hermana pequeña y la verdad que sufrió mucho y no quiero que siga así, quiero que su vida cambie, que este feliz, tenga buena relación con Diego si decide volver con el. O cualquier otra decisión que tome estaré apoyando la en todo lo que haga falta, pero ella pensara que soy igual que papá y no se como demostrarle lo contrario. Que yo fui como un padre para ella, que pasamos tiempos muy bonitos, que podía confiar en mi..
Al cabo de varias horas decidí volver a la casa por si había vuelto.

Lucía:

Al llegar al sitio donde tenia pensado ir no había nadie. Así que quise sentarme en el suelo apoyando mi espalda contra la pared. La maleta al lado y esperando a que aparezca. Estuve bastante tiempo esperando pero no aparecía nada. Pero me quedé. Después de un tiempo noté que estaba en una cama tumbada. Al abrir los ojos, observé la habitación, grande, cama matrimonial, estaba bastante bonito, pero no sabia donde me encontraba. Me levanté y salí de la habitación. Luego me dirigí para no se donde. Al llegar al supuesto salón vi que estaba en el sofá tumbado. Se había dormido. Lo que no recuerdo es que cuando me había traído aquí. ¿Me habré dormido? Me acerqué a el y me quedé mirandolo. Me daba una pena horrible verlo así. Se notaba que me quería y no poder recordarlo le estará doliendo mucho. Y yo no quiero que por mi culpa la gente sufra así, me sentía mal algunas veces por todo esto. Pero ya no podía hacer nada, solo tenia que esperar a que llegue el día donde puedo recordar todo, toda mi vida, todos..

Me senté al lado suyo y seguí observando lo, la verdad que tenia buen gusto. No solo con el sino también con los demás. Era un chico bastante atractivo, guapo, simpático, y lo mas importante ¡me quería! Después de un rato se despertó y se me quedó mirando, yo solo me digne a sonreí. Después el sonrió y así estábamos todo el rato, hasta que me digné a hablar y destruir este silencio.

-¿Cuando me trajiste aquí?- pregunté al averiguar a ver que me decía. Porque seguía intrigada un poquito.
-Llegué después de una dura vuelta por la ciudad buscándote con tu hermano.- dijo y yo me quedé sin palabra que decir.- Y te vi dormida, así que te llevé a la cama, te sentirías incomoda. ¿Te acabas de despertar?
-Hace un buen rato.
-¿Y me estabas vigilando?
-¿Por qué dices eso?
-Porque me estabas mirando.
-Es que me senté aquí a pensar.- también era esto, pero también lo quería mirar.
-¿Y que pensabas?
-En que me quiero quedar aquí contigo. Y quiero que me ayudes con todo.- dije después de no pensar ni lo que estaba diciendo.
-Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea, pero antes dime ¿por qué te fuiste de tu casa?
-Por muchas cosas. Ya no aguantaba mas mentiras.- dije después de levantarme y salir a la terraza, quería un poco de aire fresco. Entonces el vino detrás de mi y me cogió de la cintura, me giré y me besó. Pero había algo. Diferente.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Cap.20 Empezando de nuevo

Cuando lo vi y fui hacia él, lo abracé con toda la fuerza.

-¿Estás bien Lucía?
-Por favor no me abandones.- ni yo sabia porque había dicho eso y reaccionando de tal manera. ¿Era por qué me enteré de algo que no sabia si era verdad? o ¿Por qué de verdad sentía algo cuando estaba a su lado? Ni idea.
-Eso nunca, ven vamos te llevo a tu casa, estarán preocupados.
-No, lleva me al famoso apartamento, quiero ir allí.
-No creo que sea buena idea.- al decirme eso me despegué de el.
-Basta! Ya estoy arta de que me digáis siempre lo mismo, no soy una niña, ni estoy enferma, solo perdí la memoria, no es nada del otro mundo. Quiero ir y punto.
-Como quieras.

Estuvimos andando durante unos diez minutos, durante el camino ninguno habló, estuve todo el rato pensando en cosas que me preguntaba a mi misma y todo lo que había pasado des de que me desperté en la cama del hospital sin recordar nada.

-Ya llegamos.- nos encontrábamos cerca del centro comercial y en frente de un edificio bastante nuevo y bonito. Llamamos al ascensor, y nos subió. Después sacó las llaves y abrió la puerta. Yo entré y me quedé mirando por mi al rededor.- ¿Estás bien?
-Si, tranquilo.- estuve andando por toda la casa, de un lado a otro y observando todo. También miré algunas fotos que habían por ahí, salíamos en algunas los dos solos besando nos o abrazándonos. La verdad se me veía bastante feliz con el. En otras salíamos toda la familia, o con amigos, que también tenia algunas fotos parecidas en la caja que había encontrado en mi cuarto.- Nos queríamos mucho ¿verdad?- dije al final de mirar todas las fotos.
-Si, demasiado.
-¿Tu te llamabas Diego?
-Si.
-¿Y des de cuando vivimos juntos?
-Des de varios meses, creo que ya habíamos cumplido un año o algo así.
-Pero el edificio se ve que lo han echo hace poco.
-Ya, es que antes de mudarnos vivíamos en mi apartamento.
-Ah.. ¿mi madre murió?- al escuchar eso se me quedó mirando con una cara que no sabia como describir, entonces me di cuenta de que era verdad lo que me había dicho ese tal Álvaro.
-¿Quién te dijo eso?
-Eso no importa ahora, solo no entiendo porque no me lo dijisteis al principio de todo, solo empezasteis a mentirme y ocultarme cosas.
-Yo nunca te he mentido ni te he ocultado nada, sino que no me dejaron decirte algunas cosas todavía, por tu bien.
-¿Por mi bien?- dije enfadada.- Pero  saber que me mentisteis será peor..
-Lucía,- dijo al cogerme y llevarme al sofá, nos sentamos y me agarró la mano.- te quiero y si necesitas saber algo por mas que me duela te diré la verdad, no pienso ni mentirte ni ocultarte cosas. Ahora estamos solos, ni tu hermano ni tu padre podrán enterarse..
-¿Me prometes que no me dirás mentiras?
-Te lo prometo.
-Pues empieza contándome todo del principio.
-¿Qué principio.?- dijo sin entender muy bien.
-Des de que nos conocimos. Acuerda te, sin mentiras.
-Bueno, nos conocimos en una discoteca, yo me enamoré de ti des del primer día, pero tu solo me veía como un amigo. Por ti dejé todo lo malo. Me refiero a beber alcohol, fumar.. Mas adelante tuviste una pelea con tu padre y te fuiste de casa, viniste a mi apartamento a quedarte por unos días, entonces fue cuando te empezaste a enamorar de mi. Y cuando te diste cuenta quisiste que nos mudáramos a un piso mas grande. Y entonces nos mudamos aquí, estuvimos muy bien, y la verdad que nos queríamos bastante, aun que hubo una vez que te querías ir, pero como eras menor de edad no pudiste. Luego cumpliste los dieciocho años y quisiste que nos vayamos al pueblo donde vivías antes por unos días. Te encontraste a viejos amigos y eso, llegó el día en que volvamos a la capital y fue cuando tuvimos el accidente durante el camino de vuelta.- no sabia que decir.
-¿Todo eso pasó des de que nos conocimos?
-Si, un breve resumen.
-Cuenta sobre mi madre, por favor.
-Nunca la conocí, pero por lo que me dijiste la querías mucho aun que te separó de un tal Juan.
-¿Juan?
-Si, uno de tus ex.
-Ah, y ¿por qué me separó de el?
-Porque te habían secuestrado antes y estuviste en coma, y fue cuando decidieron tus padres de que vinieras a vivir aquí.
-Si, me contaron algo de eso.
-Me imagino que tu hermano.
-No, nadie familiar. ¿Y como reaccioné con lo de mi madre?
-Mal, estuviste días en el hospital incluso tu padre te mandó en una clínica de desintoxicación.
-¿Qué me pasó?
-Te drogaste.- dios mio, no puedo creer que me hayan pasado tantas cosas.. Mi vida era completa mente una mierda.
-No me puedo creer todo esto, es algo..- no encontraba una palabra para explicarlo- impresionante. No me he imaginado algo así.
-Y te pasaron muchas mas cosas, pero será mejor no hablar de ellas ni tampoco sabré muy bien contártelas, entonces todavía no te conocía.
-Creo que por ahora es suficiente, gracias.- dije sonriendo.- ¿Y cuando te conocí?
-Días después de la muerte de tu madre, fue cuando empezaste con las fiestas, y drogas.. Incluso dejaste de ir a clases.
-Entonces fue así que dejé de ir a clases. ¿Pues sabes? Sergio me ayudará a estudiar, pienso presentarme al examen de selectividad.
-¿Sergio?
-Si, el chico que vive en la casa. Pero bueno, Diego, de verdad muchas gracias, necesitaba saber cosas de mi vida, por lo mas dolorosas que fueran, incluso no me lo puedo creer todavía, pero es pasado, así que estoy empezando de nuevo y espero tener mejor vida. Pero si me ha dolido que mi propia familia me halla ocultado todo esto.
-Te dije que no te mentiría. ¿Y por qué ese tal Sergio te ayudará?
-Y te doy las gracias. Pues se ofreció y la verdad le agradezco. ¿Me puedes llevar ya a casa?
-¿No te quieres quedar esta noche aquí?
-No creo que sea buena idea, a lo mejor mas adelante. Pero si me hizo bien venir aquí.
-Vamos entonces.

Me llevó a casa, se despidió de mi. Al entrar todos fueron a abrazarme.

-¿Dónde estabas Lucía?- decía mi padre.
-Dios mio, que susto nos diste fea.- decía mi hermano que estaba al lado mio.
-Estoy bien.
-¿Bien? No vuelvas a salir así sin avisar.- dijo otra vez mi padre, que se notaba preocupado, nervioso, enfadado, como los demás..
-Lo siento, es que necesitaba salir un rato y no me pasó nada.
-Ven, vamos al salón.- nos fuimos y nos sentamos, la verdad me alegro que lo hayan echo ahora halaría seriamente con ellos.- ¿Dónde estabas?
-En la calle. Me encontré con algunas personas que me conocían y la verdad me alegro de haberlas encontrado y hablar con ellas.
-¿Qué personas? ¿Hablar de que?- preguntó mi padre y los demás solo miraban con cara de querer saber que pasaba.
-Unos viejos amigos mios que no recordaba, pero eso no es lo importante. Si no que ellos no me mintieron ni me ocultaron cosas, como otros..- entonces se me quedaron mirando sorprendidos y sin palabras.- ¿La verdad duele no?
-¿Qué te dijeron?
-Pues la verdad, nada de mentiras.
-¿Qué te hemos ocultado a ver?- volvió a decir mi padre.
-Pues que mi madre murió, estuve en coma, internada en una clínica, ¿qué más?...pues que me drogaba, tenia miles de novios por ahi, algo que sigo sin entender...
-No te quisimos decir nada todavía para no herirte mas.- dijo mi madre, no espera no era mi madre de verdad.
-¿Y ocultándomelo pensabais que seria mejor? Pues os equívocais, ya no puedo confiar en vosotros, solo estuvisteis usándome por no recordar nada y manejarme a vuestro antojo. Ahora no se si de verdad sois mi familia.
-No digas eso, lo hicimos por tu bien.
-Eso mismo me dijeron, pero os diré lo mismo que se lo dije a él. No soy una niña ni estoy enferma, solo perdí la memoria y eso no significa que tenéis que mentirme y ocultarme cosas importantes, que de verdad tenia que saber des de un principio. Pero lo bueno es que esto de perder la memoria me ha venido bien para conoceros mejor y saber que harías cualquier cosa pero por vuestro bien no por el mio. Y por otra cosa que agradezco el accidente es que ya se en que personas confiar, y vosotros no entráis en esa lista.- dije al levantarme y dirigirme para mi cuarto.
-No digas eso hija, por favor.
-Creo que ya no soy su hija, señor. Mañana me iré de esta casa, no quiero molestaros mas por mi ''enfermedad''- y me fui para la habitación. No quise escuchar mas sus mentiras. Y seguro que os habéis impresionando por mi decisión, pues yo también me impresioné por lo que dije. Pero creo que hice bien. ¿Y dónde podría ir? Eso solo lo sabré mañana, esta noche me limitaré a recoger mis pocas cosas que tenia, descansar y pensar donde vivir el resto de mi vida.

Ya había amanecido, miré la hora y eran casi las nueve de la mañana. Recogí mi bolso y salí de la casa. Me fui por la calle y empecé a caminar como ayer. Estuve andando y andando y la verdad que no había decidido donde ir todavía. Encontré una plaza y me senté en un banco para pensar que hacer, alguien me tapó los ojos. Al girarme para ver quien era, vi a un chico alto, flaco, moreno, guapo por lo que había visto y me miraba de arriba a abajo. Me había asustado un poco porque no tenia ni la menor idea de quien podría ser. No me acordaba de el, o mejor dicho para ser franca, no me acuerdo de nada, ni lo había visto jamas. O a lo mejor podía ser algún amigo mio del pasado. ¿Quién  sabe?

Yo también me quedé mirándolo de arriba a abajo para poder observarlo mejor. Iba a abrir la boca para preguntarle quien era, pero no me dejó porque me dio un beso. Y la verdad intenté rechazarlo pero mi cuarto decía lo contrario, seguí el beso hasta que nos separamos para poder coger aire. Era un beso tranquilo, suave, bonito, y lo mas raro era que sentía como si antes me habían dado besos iguales. Una sensacion rara pensareis pero de verdad que sentía que lo conocía de algo, aun que no me venia nada en mente.. Luego nos quedamos mirándonos a los ojos, unos ojos bastante bonitos y llenos de tristeza, dolor.. algo que me sorprendió bastante.

sábado, 27 de octubre de 2012

Cap.19 Encontrar conocidos

Cuando vi las fotos que me habían sorprendido me quedé observando las. Era bastante difícil ver que salia en cada foto con un chico diferente. Lo malo es que no me acordaba de ninguno de ellos. Pero si vi que en algunas salia con el chico del hospital que dice ser mi novio. Se veía en las fotos que eramos felices. Pero me sorprendió ver los demás chicos, con ellos también se me veía feliz. Y la verdad quería saber quienes eran. Entonces cogí las fotos y me fui a buscar a algún familiar para preguntarle.

Salí de la habitación y me fui a buscar a alguien. De repente me encontré con una chica rubia que el otro día estaba al lado de Sergio, se me quedó observando.

-Hola, ¿sabes dónde están los demás?- le dije, ella se quedó confusa y no supo que contestarme.- ¿Pasa algo?
-Perdón, ¿a quién buscas?
-Pues no se, a mis hermanos o mis padres..
-Tus padres no están, pero esta tu hermano en su cuarto con la pequeña.
-¿Y dónde esta el cuarto?
-Todo recto y luego giras a la derecha, la segunda puerta.
-Gracias.

Me fui donde me dijo la chica, pero se me olvidó preguntarle quien era y como se llamaba. No le di mucha importancia. Me acerque a la puerta y toqué, escuché que dijo que podía pasar y lo obedecí.

-Hola.- dije sonriendo y me acerqué para sentarme a su lado.
-Hola peque, ¿cómo te encuentras?
-Bien, quería hablar contigo. ¿Es tu hija?- le pregunté al ver a una niña pequeña a su lado dormida.
-Si, es Laura. Bueno dime que pasa.
-Mira,- le enseñé la caja.- quiero que me digas quienes son todas estas personas de las fotos.
-¿Seguro que lo quieres saber?
-Claro, y por favor no me mientas, quiero la verdad.
-Bueno, pues. En esta eres tu con tus amigas, Sonia y Andrea.
-¿La que me llamó en el hospital?
-Si esa misma. Es esta otra era uno de tus novio y mi mejor amigo Álvaro. En esta sales con Juan y Pedro, eran amigos tuyos y Juan fue también tu novio. Y en estas sales con Diego.
-Mi novio.- le interrumpí.
-Si.
-Si que he tenido novios ¿no? ¿Y yo les quería?
-Por lo que me habías dicho si. Pero no he terminado, en esta sales con Martín.
-¿Y quién es él?
-Creo que también hubo algo entre vosotros. Y en estas sales con tus amigas, Nati, Alba y Eva.
-Entonces he tenido amigos, novios.. He sido bastante feliz por lo que veo.
-Digamos que si.
-¿Y ellos me querían a mi?
-Claro, si no pues ya les había dado su merecido si jugaban contigo.
-Je je.. la verdad me alegra que he haya tenido tantas relaciones pero no entiendo ¿si los quería por qué no duré tanto con ellos? Porque he cambiado bastante de novios.
-Si, pero no era tu culpa..
-¿Por qué lo dices?
-No quiero hablar de eso.
-Como quieras, igualmente gracias por ayudarme.
-De nada, y tienes mas fotos en tu apartamento..
-Es verdad, mi apartamento, quiero ir algún día allí, a lo mejor me acuerdo de algo si lo veo..
-Puede ser, pero creo que todavía no es bueno, mas adelante.
-Si, bueno me voy a descansar, tengo un fuerte dolor de cabeza.
-Le diré a Luisa que te lleve una pastilla o algo.
-Gracias.

Cogí de nuevo la caja y me fui a mi cuarto. Me acosté en la cama y me quise dormir pero mi cabeza daba vueltas y vueltas y por lo que me di cuenta no era un fuerte dolor de cabeza sino que eran pensamientos que rondaban. Sobre todo lo que me había enterado des de que salí del hospital.
Algunas cosas eran buenas, otras malas, otras sin sentido, otras difícil de creer... Pero lo mas importante, ¿yo me creía todo lo que me decían? Esa era una de las preguntas mas importantes que me hacia, necesitaba una respuesta cuanto antes. No quiero sufrir por algunas mentiras ( si me han dicho ). Ya bastante tenia con no recordar nada de mi vida, de mi pasado, de mi propia familia ni de la persona que quería.. Eso era lo mas doloroso.

Así que quise salir de esa casa ¿cómo ni idea? yo tampoco lo sabia, pero vi la ventana asi que bajé cuidadosa mente por ahí. Tenia miedo por si me perdía o algo, pero tenia que estar sola, averiguar por mi propia cuenta toda la verdad.
Me fui andando por la calle y observando todo. Habían casas muy bonitas, grandes, con jardines.. También había algunas personas paseando y disfrutando del buen tiempo que hacia en este preciso momento.

Estuve andando y andando. Me senté en un banco y empecé a observar cada lugar a mi al rededor. Entonces de repente noté que alguien se acercó a mi lado y se sentó en el banco junto a mi.

-Cuanto tiempo Lucía.- me giré y vi a una chica pelirroja, alta, flaca, bien vestida..
-¿Quién eres?- pregunté sin saber de quien se trataba.
-No te hagas, sabes muy bien quien soy, nunca te podrás olvidar de mi como yo tampoco de ti. Fuiste tu quien me quitó a mi hombre.
-No se de que me estas hablando.
-No mientas. Sabes muy bien que Álvaro siempre será mio, aun que estés con el Diego nunca dejaré que te acerques a mi hombre, ten lo en cuenta.- me acordé de que una vez tuve un novio llamado así, me lo dijo mi hermano en las algunas fotos de las que me encontré salíamos juntos.
-Tuve un accidente y perdí la memoria, por eso no miento, no se quien eres.
-¿De verdad? Por fin algo malo te sucede, pensé que tenia que hacer yo algo como la primera vez pero ahora alguien se me adelantó.
-¿Qué quieres decir con eso?
-No voy a ser mala así que te diré, una vez te secuestre y estuviste varios meses en coma por una medicina que te inllecte.
-¿Y por qué me hiciste eso?
-Por quitarme a Álvaro.
-No me acuerdo de ningún Álvaro ¿vale?
-¿No te acuerdas de mi?- me giré y vi un chico alto, pelo corto castaño, ojos azules,fuerte, guapo, y era él. El tal Álvaro.
-¿Qué haces aquí Álvaro?
-Vi que no aparecías y vine a buscarte, pero no sabia que estabas aquí hablando con Lucía. Pero quiero que me contestes Lucía ¿de verdad no te acuerdas de mi?
-Cómo quieres que se acuerde de ti si me acaba de decir que tuvo un accidente y perdió la memoria.- yo no decía ni una palabra, ni tampoco entendía lo que estaba pasando.
-¿QUÉ? ¿Cómo es eso posible?
-Ayer me dieron del alta.- dije al fin.
-¿Qué te pasó?
-Como dijo ella, tuve un accidente.- me levanté para irme.- Bueno me voy.
-Espera. ¿Cómo te sientes?
-Mal, no me acuerdo de nada.
-Me gustaría ayudarte, si necesitas algo..
-Oye, ¿pero que te crees? Vámonos, adiós Lucía, ah y estas advertida.
-No, no me voy a ningún sitio. Tengo que hablar con ella.- dijo Álvaro.- Por favor Pilar, deja me hablar con ella. Espera me en el hotel ¿si?
-Lo hago por ti. Y no te tardes, que mañana a primera hora tenemos que coger el tren.
-Si, gracias.

La chica se fue y nos dejó solos, yo no quería pero no tuve otra opción. Me dijo que me sentara en el banco, el se sentó a mi lado y empezó a observarme de arriba a abajo.

-¿Pasa algo?- pregunté porque me sentía incomoda.
-Perdón, es que te echaba de menos, y no puedo creerme que este frente a ti. Pasó tanto tiempo.- no me enteraba de nada y se dio cuenta.- Perdón otra vez, no me acordé de que no te acordabas de mi.
-Si. Mira Álvaro o como te llames, me tengo que ir.
-¿Dónde?
-A mi casa, si no me he perdido ya.
-Solo dame unos minutos.
-Solo unos minutos.
-No sabia que te iba a encontrar, pensaba que nunca mas te iba a ver. La ultima vez que me atreví a hablar contigo o mejor dicho enviarte un sms fue cuando me enteré lo de tu madre.
-¿Mi madre?
-Si, cuando murió tu madre.
-Mi madre no pudo morir. Ella está en la casa con mi padre y mis hermanos.
-Esa será la segunda mujer de tu padre, pero tu verdadera madre murió.
-¿Cuándo?
-Hace unos pocos años.
-¿De verdad? ¿No me estarás mintiendo?
-No, para nada. Yo nunca te podría mentir, te quise muchisimo y siempre te querré aun que se que nunca volverás a ser mía.
-¿Qué pasó entre nosotros?
-Muchas cosas que no quiero recordar. Pero me enteré que vives con tu novio y también que hace poco fuiste para el pueblo donde vivías antes, me lo contó Andrea.
-¿Qué pueblo? ¿De qué me estas hablando? No entiendo nada..- mis ojos se llenaros de lágrimas.- Me voy.- me levanté, pero me cogió de la mano.
-Espera, no puedes irte así, mira como estas. No quise alterarte pero pensaba que sabias que no es tu madre la que esta viviendo en la casa.
-Me tengo que ir, suelta me por favor.
-Lucía, nunca te mentiría, yo te quiero. Nunca te aria daño, eres la persona mas importante de mi vida.
-Por favor.. suelta me.
-Vale.- me soltó al fin.- Pero no te olvides de mi, y ojalá recuperes pronto la memoria y te des cuenta que te quiero y tu a mi también.
-Adiós.

Me puse a caminar y a pensar en todo lo que me había dicho ese tal Álvaro, no podía creerme nada de eso, antes de hablar con alguien para que me confirmara si es verdad o mentira..
Al girarme y mirar por mi al rededor vi que me encontraba en un callejón sin salida, no sabia ni por donde ir para volver a la casa. Estuve mirando y mirando para ver si podía ver algo conocido pero nada ni tampoco podía preguntar a alguien ya que no sabia ni como se llamaba la calle.

Después de un rato escuché mi nombre. Al girarme lo vi.

-Lucía.- volvió a repetir, yo solo me acerqué.