Seguidores

Vistas de página en total

domingo, 11 de noviembre de 2012

Cap.20 Empezando de nuevo

Cuando lo vi y fui hacia él, lo abracé con toda la fuerza.

-¿Estás bien Lucía?
-Por favor no me abandones.- ni yo sabia porque había dicho eso y reaccionando de tal manera. ¿Era por qué me enteré de algo que no sabia si era verdad? o ¿Por qué de verdad sentía algo cuando estaba a su lado? Ni idea.
-Eso nunca, ven vamos te llevo a tu casa, estarán preocupados.
-No, lleva me al famoso apartamento, quiero ir allí.
-No creo que sea buena idea.- al decirme eso me despegué de el.
-Basta! Ya estoy arta de que me digáis siempre lo mismo, no soy una niña, ni estoy enferma, solo perdí la memoria, no es nada del otro mundo. Quiero ir y punto.
-Como quieras.

Estuvimos andando durante unos diez minutos, durante el camino ninguno habló, estuve todo el rato pensando en cosas que me preguntaba a mi misma y todo lo que había pasado des de que me desperté en la cama del hospital sin recordar nada.

-Ya llegamos.- nos encontrábamos cerca del centro comercial y en frente de un edificio bastante nuevo y bonito. Llamamos al ascensor, y nos subió. Después sacó las llaves y abrió la puerta. Yo entré y me quedé mirando por mi al rededor.- ¿Estás bien?
-Si, tranquilo.- estuve andando por toda la casa, de un lado a otro y observando todo. También miré algunas fotos que habían por ahí, salíamos en algunas los dos solos besando nos o abrazándonos. La verdad se me veía bastante feliz con el. En otras salíamos toda la familia, o con amigos, que también tenia algunas fotos parecidas en la caja que había encontrado en mi cuarto.- Nos queríamos mucho ¿verdad?- dije al final de mirar todas las fotos.
-Si, demasiado.
-¿Tu te llamabas Diego?
-Si.
-¿Y des de cuando vivimos juntos?
-Des de varios meses, creo que ya habíamos cumplido un año o algo así.
-Pero el edificio se ve que lo han echo hace poco.
-Ya, es que antes de mudarnos vivíamos en mi apartamento.
-Ah.. ¿mi madre murió?- al escuchar eso se me quedó mirando con una cara que no sabia como describir, entonces me di cuenta de que era verdad lo que me había dicho ese tal Álvaro.
-¿Quién te dijo eso?
-Eso no importa ahora, solo no entiendo porque no me lo dijisteis al principio de todo, solo empezasteis a mentirme y ocultarme cosas.
-Yo nunca te he mentido ni te he ocultado nada, sino que no me dejaron decirte algunas cosas todavía, por tu bien.
-¿Por mi bien?- dije enfadada.- Pero  saber que me mentisteis será peor..
-Lucía,- dijo al cogerme y llevarme al sofá, nos sentamos y me agarró la mano.- te quiero y si necesitas saber algo por mas que me duela te diré la verdad, no pienso ni mentirte ni ocultarte cosas. Ahora estamos solos, ni tu hermano ni tu padre podrán enterarse..
-¿Me prometes que no me dirás mentiras?
-Te lo prometo.
-Pues empieza contándome todo del principio.
-¿Qué principio.?- dijo sin entender muy bien.
-Des de que nos conocimos. Acuerda te, sin mentiras.
-Bueno, nos conocimos en una discoteca, yo me enamoré de ti des del primer día, pero tu solo me veía como un amigo. Por ti dejé todo lo malo. Me refiero a beber alcohol, fumar.. Mas adelante tuviste una pelea con tu padre y te fuiste de casa, viniste a mi apartamento a quedarte por unos días, entonces fue cuando te empezaste a enamorar de mi. Y cuando te diste cuenta quisiste que nos mudáramos a un piso mas grande. Y entonces nos mudamos aquí, estuvimos muy bien, y la verdad que nos queríamos bastante, aun que hubo una vez que te querías ir, pero como eras menor de edad no pudiste. Luego cumpliste los dieciocho años y quisiste que nos vayamos al pueblo donde vivías antes por unos días. Te encontraste a viejos amigos y eso, llegó el día en que volvamos a la capital y fue cuando tuvimos el accidente durante el camino de vuelta.- no sabia que decir.
-¿Todo eso pasó des de que nos conocimos?
-Si, un breve resumen.
-Cuenta sobre mi madre, por favor.
-Nunca la conocí, pero por lo que me dijiste la querías mucho aun que te separó de un tal Juan.
-¿Juan?
-Si, uno de tus ex.
-Ah, y ¿por qué me separó de el?
-Porque te habían secuestrado antes y estuviste en coma, y fue cuando decidieron tus padres de que vinieras a vivir aquí.
-Si, me contaron algo de eso.
-Me imagino que tu hermano.
-No, nadie familiar. ¿Y como reaccioné con lo de mi madre?
-Mal, estuviste días en el hospital incluso tu padre te mandó en una clínica de desintoxicación.
-¿Qué me pasó?
-Te drogaste.- dios mio, no puedo creer que me hayan pasado tantas cosas.. Mi vida era completa mente una mierda.
-No me puedo creer todo esto, es algo..- no encontraba una palabra para explicarlo- impresionante. No me he imaginado algo así.
-Y te pasaron muchas mas cosas, pero será mejor no hablar de ellas ni tampoco sabré muy bien contártelas, entonces todavía no te conocía.
-Creo que por ahora es suficiente, gracias.- dije sonriendo.- ¿Y cuando te conocí?
-Días después de la muerte de tu madre, fue cuando empezaste con las fiestas, y drogas.. Incluso dejaste de ir a clases.
-Entonces fue así que dejé de ir a clases. ¿Pues sabes? Sergio me ayudará a estudiar, pienso presentarme al examen de selectividad.
-¿Sergio?
-Si, el chico que vive en la casa. Pero bueno, Diego, de verdad muchas gracias, necesitaba saber cosas de mi vida, por lo mas dolorosas que fueran, incluso no me lo puedo creer todavía, pero es pasado, así que estoy empezando de nuevo y espero tener mejor vida. Pero si me ha dolido que mi propia familia me halla ocultado todo esto.
-Te dije que no te mentiría. ¿Y por qué ese tal Sergio te ayudará?
-Y te doy las gracias. Pues se ofreció y la verdad le agradezco. ¿Me puedes llevar ya a casa?
-¿No te quieres quedar esta noche aquí?
-No creo que sea buena idea, a lo mejor mas adelante. Pero si me hizo bien venir aquí.
-Vamos entonces.

Me llevó a casa, se despidió de mi. Al entrar todos fueron a abrazarme.

-¿Dónde estabas Lucía?- decía mi padre.
-Dios mio, que susto nos diste fea.- decía mi hermano que estaba al lado mio.
-Estoy bien.
-¿Bien? No vuelvas a salir así sin avisar.- dijo otra vez mi padre, que se notaba preocupado, nervioso, enfadado, como los demás..
-Lo siento, es que necesitaba salir un rato y no me pasó nada.
-Ven, vamos al salón.- nos fuimos y nos sentamos, la verdad me alegro que lo hayan echo ahora halaría seriamente con ellos.- ¿Dónde estabas?
-En la calle. Me encontré con algunas personas que me conocían y la verdad me alegro de haberlas encontrado y hablar con ellas.
-¿Qué personas? ¿Hablar de que?- preguntó mi padre y los demás solo miraban con cara de querer saber que pasaba.
-Unos viejos amigos mios que no recordaba, pero eso no es lo importante. Si no que ellos no me mintieron ni me ocultaron cosas, como otros..- entonces se me quedaron mirando sorprendidos y sin palabras.- ¿La verdad duele no?
-¿Qué te dijeron?
-Pues la verdad, nada de mentiras.
-¿Qué te hemos ocultado a ver?- volvió a decir mi padre.
-Pues que mi madre murió, estuve en coma, internada en una clínica, ¿qué más?...pues que me drogaba, tenia miles de novios por ahi, algo que sigo sin entender...
-No te quisimos decir nada todavía para no herirte mas.- dijo mi madre, no espera no era mi madre de verdad.
-¿Y ocultándomelo pensabais que seria mejor? Pues os equívocais, ya no puedo confiar en vosotros, solo estuvisteis usándome por no recordar nada y manejarme a vuestro antojo. Ahora no se si de verdad sois mi familia.
-No digas eso, lo hicimos por tu bien.
-Eso mismo me dijeron, pero os diré lo mismo que se lo dije a él. No soy una niña ni estoy enferma, solo perdí la memoria y eso no significa que tenéis que mentirme y ocultarme cosas importantes, que de verdad tenia que saber des de un principio. Pero lo bueno es que esto de perder la memoria me ha venido bien para conoceros mejor y saber que harías cualquier cosa pero por vuestro bien no por el mio. Y por otra cosa que agradezco el accidente es que ya se en que personas confiar, y vosotros no entráis en esa lista.- dije al levantarme y dirigirme para mi cuarto.
-No digas eso hija, por favor.
-Creo que ya no soy su hija, señor. Mañana me iré de esta casa, no quiero molestaros mas por mi ''enfermedad''- y me fui para la habitación. No quise escuchar mas sus mentiras. Y seguro que os habéis impresionando por mi decisión, pues yo también me impresioné por lo que dije. Pero creo que hice bien. ¿Y dónde podría ir? Eso solo lo sabré mañana, esta noche me limitaré a recoger mis pocas cosas que tenia, descansar y pensar donde vivir el resto de mi vida.

Ya había amanecido, miré la hora y eran casi las nueve de la mañana. Recogí mi bolso y salí de la casa. Me fui por la calle y empecé a caminar como ayer. Estuve andando y andando y la verdad que no había decidido donde ir todavía. Encontré una plaza y me senté en un banco para pensar que hacer, alguien me tapó los ojos. Al girarme para ver quien era, vi a un chico alto, flaco, moreno, guapo por lo que había visto y me miraba de arriba a abajo. Me había asustado un poco porque no tenia ni la menor idea de quien podría ser. No me acordaba de el, o mejor dicho para ser franca, no me acuerdo de nada, ni lo había visto jamas. O a lo mejor podía ser algún amigo mio del pasado. ¿Quién  sabe?

Yo también me quedé mirándolo de arriba a abajo para poder observarlo mejor. Iba a abrir la boca para preguntarle quien era, pero no me dejó porque me dio un beso. Y la verdad intenté rechazarlo pero mi cuarto decía lo contrario, seguí el beso hasta que nos separamos para poder coger aire. Era un beso tranquilo, suave, bonito, y lo mas raro era que sentía como si antes me habían dado besos iguales. Una sensacion rara pensareis pero de verdad que sentía que lo conocía de algo, aun que no me venia nada en mente.. Luego nos quedamos mirándonos a los ojos, unos ojos bastante bonitos y llenos de tristeza, dolor.. algo que me sorprendió bastante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario