domingo, 13 de enero de 2013
Epílogo
Y así fue como por fin había recuperado la memoria. Por suerte tenia fe en ello y se cumplió mi deseo mas deseado. Pero había algo que no entendía muy bien. ¿Por qué recordé todo a causa de las lágrimas? ¿Por qué justo el día de la boda de mi hermana? Y ¿Por qué recordé esos momentos, justo los que me cambiaron?
Pero no tenia respuestas. No podría conseguirlas. Pero tampoco me importaba demasiado. Lo único que quiero ahora mismo es ser feliz. No sufrir mas, y des de que estaba en la universidad me iba bien, todos los días me levantaba con una sonrisa, menos el día que hablé con Sergio y me fui llorando. Pero es el pasado. Ahora importa el presente y el futuro.
La boda estuvo muy bien, no solo brindamos por la felicidad de Elena sino también por mi recuperación de memoria, que ya era hora de recordarlo todo. Todos lo pasamos muy bien. Estuvimos bebiendo, bailando, riendo, haciendo locuras... En concreto fue el mejor día de mi vida y estaba con las personas que quería y que me importaban de verdad. Nunca podré olvidar este momentos, estos momentos que había vivido, jamás.
Meses después...
Pasé el mejor verano de mi vida. Me fui de vacaciones con Diego a una isla y nos lo pasamos genial.
Ya tocaba volver a empezar las clases de universidad, otra vez. Pero no me importaba, el tiempo pasaba rápido. Así que un abrir y cerrar de ojos ya habría terminado mi segundo año de carrera.
Elena se lo pasó muy bien en su luna de miel, por lo que me había contado.
Laura crecía cada día mas y Elisa también. Eran las niñas mas guapas que había visto en mi vida. Mi sobrina iba detrás mía todo el tiempo, eso me alegraba mucho. Incluso muchas veces se venia al apartamento a dormir, para jugar y eso. También la llevaba a la piscina algunas veces en verano.
Que decir de Dani, el ya era todo un hombre. Trabajaba, cosa que nunca me había imaginado, muy buen padre, y con Carla le iba muy bien. A veces se iban a la ciudad donde me crié para ver a los padres de Carla así pueden ver también a Laura.
Mi padre e Irene, estaban muy felices. Con Elisa a su lado y a nosotros que íbamos a visitarlos, estaban de lo mas contentos. Incluso mi padre se estaba haciendo mas viejo. Pero bueno, así era la vida, los años pasaban, te hacías viejo y luego falleces. Hablando de eso, lo de mi madre ya lo tenia mas que superado. Ya no era como antes. Ahora todo es normal, no me ponía a llorar cada vez que la recordaba porque ella se que esta conmigo. Y se que quiere que sea feliz, así que cumpliré su deseo.
Ahora hablemos sobre los amigos, por decirlo de alguna manera...
Eva, nos hemos vuelto a hacer inseparables, ella, Sonia y yo estamos todo el día de aquí para allá. Me alegraba tener amigas como ellas, siempre han estado allí, aunque yo me había distanciado de ellas en tiempos pasados.
Nati, a ella no la veía des de hace mucho. No se que es de ella. Ni tampoco de los demás, Alba, Bruno y José. Creo que se cambiaron de ciudad o algo así ya que no los volví a ver a ninguno y Diego igual. Tampoco sabe nada de ellos.
Andrea, ella ahora esta con Juan. Pensareis que es doloroso para mi, pero también lo había superado. No quería saber nada de ellos, no me importaban. Pero si eran felices, que lo sean. Lo mas raro es que me los tenia que encontrar de vez en cuando por el campus de la universidad, ya que estudiaban en la misma que yo los dos.
Álvaro, de el tampoco se nada des de hace unos días. Mi hermano me contó que había estado hablando con el y que estaba por Londres trabajando en no se que cosa. Le pregunté si seguía con la Pilar, la que no me tragaba ni en pintura. Y me contó algo muy fuerte. Pensé que nunca me podría desacer de esa tía, y ni os imaginais lo que me dijo. Pilar murió en un accidente de coche. Si, muy fuerte. Yo me quedé flipada al saber la noticia. Dicen que estaba viajando dirigiéndose hacia su trabajo o algo así y un camión venia, entonces murió. Por una parte me alegraba, ya que era su merecido. Pero por otra parte me daba pena, que aunque me hizo la vida imposible, yo no era tan mala para desearle algún mal a alguien.
Pero dejemos de hablar de ella.
Martín, me lo encontré al comienzo del verano. Quedamos en ser amigos. Por lo visto le iba bien, también estaba en la universidad estudiando aunque no era en la misma que la mía. Ya no estaba con Raquel. Ella se había ido hacia Asturias, porque su familia se tenia que mudar por el trabajo. Otra menos.
Sergio, el pues sigue viviendo en la misma casa que mi padre, pero ya no lo veo a menudo. Ya que solo viene algún que otro fin de semana porque estudia en Barcelona. Decidió que iba a ser lo mejor para los dos, así no podía pasar nada mas entre nosotros. Me alegré por eso, ya que Diego me lo estaba echando en cara cada vez que lo veíamos.
Todos estábamos felices, algunos no tanto, pero en parte todo había encajado en este puzzle.
Varios años después...
Y aquí estaba yo, una abogada, la mejor del país. Y ni me lo imaginaba. Nada mas terminar mis estudios me metí en un bufete de abogados, el mejor bufete que había en la capital. Así que me fue bastante bien.
Diego y yo estábamos comprometidos. Si, estaba feliz y no solo por eso si no que ahora mismo me encontraba en el baño de nuestro apartamento con un test de embarazo. Esperando a ver cuantas rallitas me iban a salir.
Minutos después...
-Venga Lucia, sal ya. No me hagas esperar.- se escuchaba Diego chillando fuera.
-Voy, ya solo quedan, cinco, cuatro, tres, dos, uno....- salí del baño con la cabeza para abajo, había visto el resultado y ahora se lo tenia que decir.
-¿Qué salió?- se acercó rápidamente hacia mi y me cogió de la barbilla para levantar mi cabeza, puse cara de tristeza pero cuando lo miré a los ojos no podía contener esa sonrisa.
-Estamos embarazados Diego.- sonrío y me abrazó.
-Se lo tenemos que contar a los demás, no sabes como se van a arreglar por la noticia.- decía sonriendo me, yo tampoco paraba de sonreír. Iba a tener un bebé, otro sueño cumplido.
-Vamos.- cogí las llaves y me fui corriendo hacia la puerta. El fue detrás mía.- Venga cariño, no tardes tanto...
Llegamos a la casa de mi padre y saludé a Luisa como todas las veces que venia a visitarles. Nada mas verme Laura y Elisa vinieron corriendo hacia mi, las abracé y les di un beso en la frente a cada una.
-Hola pequeñas. ¿Estan los demás?
-Si, en el jardín.- dijo Laura, las cogí de las manos y me fui para el jardín para encontrarme con los demás y darles la noticia. Diego estaba cogiendo de la mano a Elisa, ella lo quería mucho. Siempre que veníamos a la casa se iba a jugar con el. Pero así eran las niñas de la familia, ahora esperaba tener un niño, porque con tanta niña creo que mi padre estará espantando a cada uno de sus pretendientes cuando se hagan mayores.
-Hola familia.- saludé a todos con una sonrisa en mi cara. Estaban, mi padre, Irene, Dani, Carla, Luisa y acababan de llegar Sonia y Eva, porque les había mandado un mensaje cuando estábamos en el coche para que vinieran, porque les tenia una noticia.
-Lucia, habla, que me tienes preocupada. ¿Qué noticia nos quieres dar?- dijo Sonia que se puso enfrente mio. Yo solo podía sonreír.
-Bueno...- tomé aire y seguí.- Es un poco difícil de decir, pero iré al grano.
-Mejor.- se escuchó decir a Dani que estaba echando humos por la cara igual que todos, esperando la inesperada noticia. Miré a Diego y hablé.
-Va a haber otro mas en la familia.- de repente vinieron todos a felicitarnos y abrazarnos, estoy si que era una familia feliz y cada vez mas grande.
Cinco años después...
-Pablo, cariño, te vas a hacer daño. No corras tanto.- chillé al ver que mi niño se iba a caer en cualquier momento.
Mañana íbamos a ir a ver si podíamos comprar una casa mas grande. Ya que en el apartamento Pablo no puede estar. Necesita correr y divertirse, así que esperábamos pronto mudarnos. Mi padre quería que no vayasemos con el, pero rechacé la invitación. Quería vivir con mi marido y mi hijo felizmente. No necesitaba vivir con toda la familia.
-Mami, ¿papá ya esta en casa?- me dijo mi pequeño al ponerse delante mía, estábamos en un parque muy bonito, habían niños de todas la edades jugando. Iba a traer a Laura o Elisa, pero ya han crecido tanto que quieren estar mas con sus amiguitos.
-No lo se cariño, cuando llegue me llamará.- le di un beso.- Ve a jugar ahora y divierte te, que nos tendremos que ir pronto.
Mi vida ya estaba mejor de lo que me imaginaba. Todo era tan bonito, lo que mas, tener a un niño que me alegraba cada día que me levantaba. Puede que pasaran cosas malas en mi vida, pero de los errores se aprende. Ahora os puedo decir que soy feliz, tal y como soñé. Tengo lo mejor que me ha podido pasar. No necesito nada mas. Ni pido. Con lo que tengo me es suficiente.
Nos veremos en una vida propera. Os deseo lo mejor. Y si queréis algo, luchar por ello.
FIN
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