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jueves, 2 de agosto de 2012

Cap.8 Madurando



Cuando le dije que quería que viviese conmigo, se me quedó mirando con una cara de sorprendido, y no se si estaba feliz, o  no. Pero me quedé mirándolo, nos cruzamos las miradas, y nos quedamos mirándonos a los ojos, entonces se empezó a acercar a mi, poco a poco, estábamos a muy poca distancia, podía oler su perfume, su aroma, incluso podía sentir cosas que rondaban por mi estomago, algo increíble, siempre que se me acercaba era algo diferente, y ya había averiguado el que era. Mariposas, rondaban mariposas llenas de amor por mi estomago cada vez que estaba mas cerca de el, entonces se me acercó mas, y me besó. Un beso diferente, no el mismo que me dieron alguna vez en mi vida, era un beso que la diferencia de los otros era de amor, y lo sentía. Esta era la primera vez que sentía un beso de amor, un beso intenso, dulce, bonito, precioso... Nuestros labios estaban juntos, y seguían así hasta que nos separamos los dos, y nos quedamos otra vez mirándonos a los ojos, esos ojos intensos que tenia, y esa mirada que me provocaba, y esa sonrisa que me empezó a volver loca.

-¿De verdad quieres eso Lucía?- y me miraba sonriendo, feliz. Si, estaba feliz, y lo sabia no solo por la sonrisa si no por el beso que me dio, ese beso que nunca podré olvidar.
-Si.- lo único que podía decir, mi mirada estaba en el, y no se me venia ni una palabra en la mente, que raro ¿no?
-¿Y ha que ha venido ese cambio tan repentino? Porque todavía me acuerdo de que me dijiste que no querías nada con nadie. Y ahora de repente me dices que vayamos a vivir juntos, en tu casa nueva.
-Ya, lo se. Y perdón, pero todo comenzó des de que vine aquí a tu casa.
-¿Entonces, de verdad me quieres?
-Si, y quiero estar contigo, siempre.- y le abracé.
-Pero Lucía..- no le dejé que continuara, me despegué de el, y puse mi dedo en su boca para que no dijera nada mas, y no estropeara este momento..- Enserio, Lucía, no se si sera bueno.
-¿Por qué? Ya no sientes lo mismo por mi?
-Si, te quiero mas que antes, pero quiero que vayamos paso a paso, y eso de ir ya a vivir juntos es arriesgado y rápido.
-Si es lo que quieres.- y me levanté para dirigirme hacia el cuarto, quería acostarme, estaba cansada.
-Espera, no te enfades, es que será lo mejor, entiende.
-Voy a dormir estoy cansada.
-Lucía, no seas niña, te quiero, eso nunca cambiará.

Pero no le hice mucho caso y me fui al cuarto, me puse el pijama, pero antes me di una ducha, y después me acosté. Me iba a dormir casi hasta que alguien me llamó, pero no tenia muchas ganas de cogerlo, y seguí con mi profundo sueño.

Y esa misma noche soñé que estaba con Diego, juntos, felices, viviendo en mi casa nueva, pero de repente aparece Sergio y lo estropea todo. Y me cabreo con el y entonces pasó algo, pero sonó la alarma de que ya me tenia que levantar, porque había quedado con Irene de ir de tiendas.

Me arreglé y salí de la casa. Diego no estaba, no dejó ninguna nota, así que tampoco hice lo mismo, y eso que quería que viniera conmigo para ver los muebles y elegirlos juntos, pero anoche pasó eso y ya no sabia que pensar. Por una vez que me siento bien y quiero estar con una persona que quiero, dice que no vayamos tan rápido, es que no lo entiendo. Pero tenia razón.

Me encontré con Irene y estuvimos de tienda en tienda. Compramos algunas cosas, pero ya las iban a llevar a la casa en un camión porque eran muy grandes, y claro las iban a construir y todo. Tres armarios para cada habitación, y el mas grande que me elegí para mi cuarto, y tenia espejo incorporado, luego también camas, dos matrimoniales y una normal, porque dos de las habitaciones eran grandes y la otra era un poco mas pequeña. También electrodomésticos para la cocina, horno, microondas, lavadora, frigorífico... mesa, una television pequeña para la cocina también, y una grande para la sala de estar, con un sofá grande también, bonito, de piel blanca. Y una mesita blanca, pequeña que iba a estar en frente del sofá. Luego una estantería para el salón donde iba a estar la television y algunas cosas mas. Alfombras, cosas menos importantes.. De todo un poco, luego fuimos a la casa, y comenzaron a llegar las cosas, las estaban construyendo y nosotras diciendo donde estará cada cosa.

Ya era de noche, y estaba todo listo, como estábamos cansadas, bajamos al bar de a bajo y tomamos algo. Luego cada una para su casa. Luego al llegar en casa de Diego, cogí mi maleta y solo dejé fuera la ropa que iba a llevar mañana, lo demás lo guardé todo para que esté listo para  mañana.

Al día siguiente, llevé mi maleta en la casa. Diego me quiso acompañar, la noche anterior estuvimos hablando y decidimos ir poco a poco. Y claro, eramos novios, por fin. Cuando entramos le gustó mucho como lo había arreglado todo, luego íbamos a ir al super mercado para comprar comida y esas cosas, porque estaba todo vacío. La moto la había aparcado en el garaje del edificio y fuimos a la casa de Irene con su coche para coger las demás cosas. Llegamos saludé a mis mas queridos y subimos hacia mi cuarto, cogí las cajas que me había preparado Luisa y empezamos a meter todo. Y por supuesto me llevé conmigo a Rex.

Lo guardamos todo en el coche, y cogí a Rex en brazos, como era pequeño no pasa nada. Me despedí, nos dirigimos para la casa, llevamos todo, dejé al perro en casa y nos fuimos al super mercado. Aparcamos el coche ya que íbamos a coger de todo un poco. Entramos, cogimos un carrito de compras, y empezamos a coger de todo, refrescos, agua, comida,... Luego lo llevamos de vuelta a casa. Lo metí todo en el frigorífico o en el armario de la cocina. Después me ayudó a guardar cada una de las cosas que había cogido de la casa de Irene, la mitad de las cosas eran para la sala de estudio que había, y algunas en el salón.

Lo mejor de todo, es que lo convencí de que viniera a vivir en la casa. Así que fuimos a su casa, metimos todo en cajas y durante dos días estuvimos llevando todo. Pero al fin estaba todo listo, mi casa nueva ya estaba lista, arreglada, y quedó muy bien. El apartamento de Diego lo pusimos en venta.

Bueno ya nos mudamos, y estábamos muy bien, y invité a mi padre, Irene, Dani, Carla, la niña y Luisa a cenar. Habíamos preparado una cena deliciosa, bueno yo solo ayudé a Diego, el lo hizo casi todo. Después de un rato tocaron al timbre, fui  a abrir, y estaban todos, pero también estaba mi hermana Elena, había vuelto. Y no me había llamado como me lo prometió. Les enseñé la casa a todos, y les gustó mucho como había quedado, gracias a Irene. Luego nos fuimos a sentar para cenar. Pero claro, antes estuvimos hablando un rato, y tal. Luego Carla le dio de comer a la niña y la llevó a dormir, había crecido mucho, ya tenia un añito, y dentro de poco cumplía los dos. Que mayor se hizo mi sobrina, y yo que ganas tenia de tener mi propia familia.

Al cabo de un rato, ya fuimos a cenar.

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